jueves, 3 de octubre de 2013

¿NOS VAMOS?

Soy diferente, lo sé y como tu, lo tengo muy presente, no tengo amigos. A mi, realmente, nadie me ama, a veces me siento ¡tan solo! a veces, en las noches, recorro las calles, principalmente las solitarias y oscuras y no porque no me guste la luz, la luz me encanta y los colores, me gustan las cosas dulces y la comida rica, pero lo hago, porque la gente común y corriente, no me gusta, son muy obtusos, todos creen que soy una especie de monstruo, que hago las cosas malas por gusto, porque me causa placer y me llena el alma y la verdad, nada más distante de la realidad. Me gustaría un día, poder ir a una feria y comer golosinas y subir a los juegos, sin que nadie me culpe por sus propios yerros y descuidos y escuchar la algarabía de los niños...me gustan los niños ¿Sabes? pero en cuanto me acerco a alguno, el que sea, todos esperan que lo pervierta, que le robe su inocencia, como si eso no lo pudiera hacer cualquiera de los miles de enfermos que pululan por las calles o que viven dentro del seno familiar, la tía, el hermano, el primo, el padrino, ¡los padres!... ¡ahhh, mi amigo! Lo sé, soy una paradoja reflejo de los  temores de la gente que no acepta su propia monstruosidad y buscan a quien echarle la culpa... 
Me gusta viajar, ver el mundo... salir al campo ¡Vieras que rico es eso!...revolcarte en la hierba verde y perfumada, y a la sombra de un buen árbol, oler las flores y escuchar los pájaros... ¡Todo eso me gusta mucho!... me gustan las flores y los animales y yo les gusto a ellos, ellos si me ven como lo que soy, un ser como todos, sin las malditas etiquetas que la sociedad te pone para enmascarar sus propias faltas, sus errores, sus miedos y sus irracionalidades...pero no todos son así, hay quienes me pueden ver a los ojos y están conscientes de que su humanidad es perfectible o que están perfectamente enterados de que lo que hacen tiene consecuencias en su destino y evolución...y ese es el caso contigo mi buen amigo, yo sé, que tu sabes, que lo que hicieron "ellos...los otros" no estaba bien y que sin embargo ya se encuentran en mis manos (gracias a tu intervención) pero sé, que también sabes, que nadie puede arrebatarle la vida a nadie y menos tantas como tu has hecho, sin tener un castigo, aunque para ti (y para mi, aquí en confianza) hayas hecho lo correcto...y eso es parte del trabajo que no me gusta, pero al que estoy atado por las leyes divinas... Y te agradezco inmensamente que no supliques ni gimotees como hace la mayoría de esos infelices cuando se los esta llevando el diablo...así que... ¿nos vamos?
                      Gustavo Reyes Ramos 21/08/2013.

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