LA VENGANZA.
Por fin lo tenía en mi poder, y apretaba sintiendo el deleite de la venganza, apretaba con goce, haciéndole sentir mi potestad y mi dominio, despues de sufrir toda la noche su tortura ahora estaba en mis manos, y las apretaba con un júbilo demoníaco, triunfante, saboreando el desquite, sintiendo la adrenalina correr como una placentera cosquilla a brincos por mi espina dorsal, subiendo ligera y traviesa, en pequeñas oleadas veleidosas, hasta mi nuca y de ahí restallar dichosa como un latigazo, provocandome la ausencia de color en mis ya de por si blancas manos, por la presión ejercida.... ¡que disfrute por dios! ahora entendía porque los dioses ejercían la venganza, es una dicha única, épica y casi religiosa...la descarga de endorfinas que produce el vengarse, proporciona un gusto veleidoso, sicalíptico, te sientes realizado, es una plenitud avasalladora; y si, lo sé, es un placer enfermizo, y patológico, pero el sentir al infeliz que te estuvo atormentando, sucumbir y padecer en tus manos, le da al desquite su carácter de divino, sentir su confusión, al pasar de torturador a torturado y la sensación untuosa de su sangre en tus manos, le agrega más magia y satisfacción a tu venganza, saber que por fin te vas a quitar de la incomodidad, del sobresalto y de la angustia, no tiene nombre, ese triunfo que embarga tu alma cuando logras revertir la situación, es inconmensurable, el goce que posee tu alma al matar a quien te provocó o te molestó al grado de la ira, es uno de los placeres prohibidos, por eso creo que lo condena uno de los mandamientos de las leyes cristianas, porque hacerlo te desencadena un satisfactor primitivo y casi animal, te remueve algo muy dentro de ti, por eso pienso que también debería de estar contemplada la venganza como un pecado y capital, pero si lo hicieran, caerían en contradicción, pues el dios judaico y cristiano del antiguo testamento es lo que más hace.
Y es que el hecho de ir madurando el coraje, la frustración, la rabia que te da, te obliga a levantarte,con esa bilis, y a acechar esperando con paciencia el momento justo, en que el infeliz se descuida o se posa ya satisfecho, repleto de tu sangre, y atraparlo vivo, y sorprenderlo y sacudirlo dentro de tus manos es inenarrable; maldito mosquito, pero ¿sabes?...me pagó todas.... ¡pues lo aplaste con toda mi furia!...
- ¡ah! ¿hablabas de un mosquito?
- Pues claro, ¿que creías?
- ¡Nada, nada! y discúlpame, me voy; se me hace tarde para ir con mi psicólogo...aunque pensándolo bien, creo que no te haría nada mal darte una vuelta con él....¿eh?
Gustavo Reyes Ramos 10/09/2013
dioses, demonios, vida, muerte, amor, alegría, llanto, sentimientos, pensamientos, música...¡¡¡de todo!!!
jueves, 3 de octubre de 2013
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
SOY TODO TUYO.
Ella me tomaba de la mano, mientras me decía - ¡No te vayas! - y me sujetaba fuerte muy fuerte casi desesperadamente;
¡quédate, te lo suplico, por favor, no te vayas! y
sentía su manita dulce y pequeña, sus dedos delgados y afilados y veía su piel pálida...¡toda ella estaba pálida y demacrada! mientras ella musitaba implorante y demandante a la vez:
- ¡Quédate, me haces falta, te necesito!
Y en cada una de sus palabras yo sentía morir, sentía que me faltaban las fuerzas, pero algo dentro de mi me impulsaba a irme, a dejarla, a abandonarla, sin importarme más nada que ver el nuevo día y olvidarme de ella, de lo nuestro, de mi entrega...
- ¡Quédate! volvió a decir viéndome con sus hermosos ojos color miel, con la profundidad de su alma con sus ojos entornados y sus labios carnosos.
- ¡Quédate, te necesito!
Me dijo de nuevo, mientras besaba mi cuello y en esa caricia yo sabía que nunca, ¡Nunca podría ser de nadie como lo fui de ella! y ella lo sabía, sabía de mi entrega total y devastadora para con ella, sabía que no tenía corazón, ni la entereza suficiente para irme; que en realidad, siempre había sido suyo, desde el primer momento que la vi, así como en nuestra primera cita, sabía que estaba entregado a ella, consagrado a ella, que era mi ilusión y mi vida, que era mi ser y mi único pensamiento, que era yo, en ella, como la noche a la luna, que mi vida, mi ser y mi sangre corría en mis venas solo para ella...
- Es que lo nuestro no puede ser - dije a modo de débil defensa - nos vemos tan poco y a veces me dejas por días enteros, días en que no se de ti y siento que muero sin verte... Y tu... ¡Tu solo me usas!
- Pero es que yo te necesito... ¡Por favor!
- ¿Pero me amas?... Ella me miro, con esos ojos que embriagaban mi alma de sensualidad, de pasión, y porque no decirlo, de lujuria y voluptuosidad y me dijo:
- Sabes bien que no puedo amarte, que no puedo amar a nadie, pero que vivo plenamente con estos pocos momentos que me das, que estoy y existo por tu entrega, que podría ser cualquier otro, pero yo te prefiero a ti por dulce, porque es una delicia tu entrega, tu pasión, porque en tu sangre corre la vitalidad de cada uno de nuestros encuentros...
- Pero...dije tímidamente...y ella besándome cerró mis labios en un beso dulce, emotivo, elocuente...
- ¿Estas consciente de que te necesito tanto que no te puedo dejar ir? - me dijo - a lo que ya no respondí, solo ladee mi cabeza y sentí la agridulce sensación de su mordida, y no supe más, sentía que se me iba la vida, en un momento tan delicioso como un orgasmo, mientras ella enterraba bien sus colmillos y chupaba hasta la última gota de mi sangre.
Gustavo Reyes Ramos 10/09/2013.
Ella me tomaba de la mano, mientras me decía - ¡No te vayas! - y me sujetaba fuerte muy fuerte casi desesperadamente;
¡quédate, te lo suplico, por favor, no te vayas! y
sentía su manita dulce y pequeña, sus dedos delgados y afilados y veía su piel pálida...¡toda ella estaba pálida y demacrada! mientras ella musitaba implorante y demandante a la vez:
- ¡Quédate, me haces falta, te necesito!
Y en cada una de sus palabras yo sentía morir, sentía que me faltaban las fuerzas, pero algo dentro de mi me impulsaba a irme, a dejarla, a abandonarla, sin importarme más nada que ver el nuevo día y olvidarme de ella, de lo nuestro, de mi entrega...
- ¡Quédate! volvió a decir viéndome con sus hermosos ojos color miel, con la profundidad de su alma con sus ojos entornados y sus labios carnosos.
- ¡Quédate, te necesito!
Me dijo de nuevo, mientras besaba mi cuello y en esa caricia yo sabía que nunca, ¡Nunca podría ser de nadie como lo fui de ella! y ella lo sabía, sabía de mi entrega total y devastadora para con ella, sabía que no tenía corazón, ni la entereza suficiente para irme; que en realidad, siempre había sido suyo, desde el primer momento que la vi, así como en nuestra primera cita, sabía que estaba entregado a ella, consagrado a ella, que era mi ilusión y mi vida, que era mi ser y mi único pensamiento, que era yo, en ella, como la noche a la luna, que mi vida, mi ser y mi sangre corría en mis venas solo para ella...
- Es que lo nuestro no puede ser - dije a modo de débil defensa - nos vemos tan poco y a veces me dejas por días enteros, días en que no se de ti y siento que muero sin verte... Y tu... ¡Tu solo me usas!
- Pero es que yo te necesito... ¡Por favor!
- ¿Pero me amas?... Ella me miro, con esos ojos que embriagaban mi alma de sensualidad, de pasión, y porque no decirlo, de lujuria y voluptuosidad y me dijo:
- Sabes bien que no puedo amarte, que no puedo amar a nadie, pero que vivo plenamente con estos pocos momentos que me das, que estoy y existo por tu entrega, que podría ser cualquier otro, pero yo te prefiero a ti por dulce, porque es una delicia tu entrega, tu pasión, porque en tu sangre corre la vitalidad de cada uno de nuestros encuentros...
- Pero...dije tímidamente...y ella besándome cerró mis labios en un beso dulce, emotivo, elocuente...
- ¿Estas consciente de que te necesito tanto que no te puedo dejar ir? - me dijo - a lo que ya no respondí, solo ladee mi cabeza y sentí la agridulce sensación de su mordida, y no supe más, sentía que se me iba la vida, en un momento tan delicioso como un orgasmo, mientras ella enterraba bien sus colmillos y chupaba hasta la última gota de mi sangre.
Gustavo Reyes Ramos 10/09/2013.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
NO ESTOY SOLO...
-Aquí, en este psiquiátrico, usted va a encontrar muchas historias; claro, de la gente que se las pueda contar, yo le sugiero, que empiece por tratar de platicar con los que no están catatónicos...pero eso, bueno, eso es fácil de ver...
-Me dijo ese hombre, que media aproximadamente un metro ochenta y ocho, corpulento y que lucia una bata blanca y un gafete, que tenian su nombre y su puesto dentro de la institución, moreno y podría pensarse sin ninguna característica sobresaliente a excepción del impresionante tajo que surcaba su rostro desde el comienzo de su sien izquierda, bajando en curva y pasando por la parte superior del mentón, volviendo a subir hacia su sien derecha.
-Y...¿que le parece si empezamos por usted, quien le regalo eso?
-Jajajaja...¡Amigo mío! ¿Quiere que le platique como fue que desapareció el doctor Rivas y nació el doc "sonrisas"? esta bien, -dijo mientras se le endurecía la mirada y un gesto de espanto se esbozaba en su rostro esfumándose casi de inmediato- se lo voy a decir y no me interesa si lo cree o no.
Esto, que ve usted en mi cara, es de hace muchos años, casi al principio de mi práctica profesional, yo era un joven ciego por el psicoanálisis y la ciencia, creía que todo era eso sin haber más, hasta que me tope con él, Eduardo lópez, interno desde hacía más de 8 años, cuando lo vi, me pareció sano o casi, su expediente decía que traía muchos problemas atrás, lo dictaminaron como paranoide, esquizofrenico, compulsivo, obsesivo, psicópata carismático, en fin, que ya lo habían calificado de todo, pero cuando yo lo vi llegar, me pareció que era un hombre perfectamente normal y sano o casi; se presentó en mi consulta, pidió permiso para pasar, venía esposado de pies y manos, me dio su nombre y me dijo: Me imagino sapientisimo médico el porque me mando llamar, quiere usted que le diga el motivo de mi estancia en este lugar... me equivoco? -y sin dejarme replicar continuo;- no estoy solo doctor, están los muertos conmigo, ¿sabe ilustre amigo? existen en este universo, más dimensiones de las que su leal saber puede entender (palabras tales que quedaron grabadas en mi cabeza como la segunda sonrisa en mi rostro) yo -prosiguió- recibo visitas, ¿sabe usted? pero no vistas comunes mi eminente y joven amigo, son visitas es-pe-cía-les, cuando ellas van a llegar siento el aviso casi con siete días de anticipación, el primero de esos días, todo es gris, común y triste, los colores se marchitan a mi paso y siento una opresión en el alma, un pesar y un agobio terribles, dejo de dormir, y tengo que pedir a los asistentes que me corten el cabello, cuando estaba libre, iba a la barbería a que me cortaran a rape, porque si no lo hago me viene una comezón que me hace sangrar la cabeza, como ya le dije, pierdo el sueño, y al contrario de el resto de la gente, mientras menos duerma, más lúcido me vuelvo, mas ágil y brillante estoy, tanto física como mentalmente, mis sentidos se agudizan lo mismo que mi percepción, llegando al grado de que puedo predecir un movimiento de una persona hasta con 1 minuto de antelación, si mi amigo, se que suena increible, pero es así, mi mente se expande y rememoro imágenes, palabras, sonidos y situaciones a tal grado, que puedo repetirlas como si las estuviese viendo en película justo en ese momento, y cuando mis visitas se hacen presentes ¡dioses! no sabe lo que puedo hacer, me vuelvo un telépata, un clarividente, tengo el poder de la telekinesia,de la bilocación, puedo hacerlo todo, y en este momento en el que estoy frente a usted, estoy ya por recibir mis vistas, espero que tenga el acierto de permitirme quedarme para que se lo demuestre...
Eso me pareció interesante, podría ser el inicio de su cura, demostrarle que en realidad no pasaba nada de lo que el decía, que era solo un delirio, y si, casi le rogué por que se quedara, incluso le pedí que se pusiera cómodo y le ofrecí un vaso con agua disculpándome por ofrecerle un vaso de plástico (lo hice pensando en que no se pudiera lastimar con uno de cristal) y entonces, echando atrás la cabeza, mientras se sacudía en un espasmo violento, reanudo su interesante charla... La parte final a la proximidad de mis vistas, mi percepción se afina aún más, puedo sentir a la gente que es mala, su conducta, su forma de respirar, incluso su transpiración me dice si han hecho algo malo, como el enfermero que esta en la puerta, -dijo sin voltear a verlo- el sabe, que yo sé, que hace cosas malas...¡y mucho! ya los muertos, mis vistas me lo han dicho, el viola a los niños del pabellón infantil de este hospital psiquiátrico...
Voltee a mirar al enfermero, lo ví nervioso, y sudaba copiosamente a pesar de ser invierno y hacer frío en esta ala del hospital...pero yo quería saber más...anotaba como loco mi hoja de análisis estaba ya llena de los dos lados y continuaba anotando en una segunda hoja, este hombre me estaba aportando más, de lo que nunca pudiera haber visto clínicamente entonces, el enfermero parecía mas nervioso que nunca, cuando repentinamente, se me ocurrió una idea interesante... y yo -le dije- ¿yo le parezco un tipo malo Señor Eduardo, cree usted que soy de ese tipo? le pregunte mientras lo veía fijamente a los ojos, que eran grandes, enormes, profundamente negros y de mirada penetrante...vi como sus pupilas se dilataban y su cara se plegaba hacia atrás en un rictus entre miedo y asombro...alargo el cuello y luego giro su cabeza en circulo,como quien se destensa el cuello, mientras otro espasmo lo sacudía casi como una convulsión...
-¡Ahhhhhhhhh!-exhaló- ¡ya están aquí! -dijo, al tiempo que rompía el contacto visual que teníamos y bajaba la cabeza musitando algo más...
-¿Como? le pregunte ya que no le había entendido, mientras estaba anotando parte de las características de su delirio...
-Que yo le debo a usted una disculpa...
-Ah, no hombre, si es por el agua ni se fije...-le contesté levantando la vista de mi escritura y viendo con alarma y sobresalto, que estaba libre de pies y manos y que el enfermero era ahora quien estaba esposado sentado en su lugar con una jeringa asestada en la lengua de su boca abierta y babeante luciendo como un pez fuera del agua con el anzuelo puesto todavía...
-Si -musito- le debo una disculpa por lo que voy a hacer, pero créame que me lo agradecerá con el pasar del tiempo y de un salto, llegó a mi, sujetándome del pelo de la nuca y tirando fuerte hacia atrás mientras me inyectaba algo también...
-Esto- me susurro al oído- es por dos motivos, el primero, es que sepa que el diablo tiene sentido del humor, y el segundo, es para que le crean que no se pudo mover ni dar la voz de alarma; cuando ellos entren, yo diré que usted era el próximo, dijo mientras con la hoja de un corta plumas que había en mi escritorio, me hacia mi segunda sonrisa, la verdad, por lo que me inyecto, casi ni lo sentí, es más, ni siquiera me podía mover, solo parpadear y me empezaba a entrar un sueño tremendo....pero lo que vi antes de perder el conocimiento ha sido motivo de incontables pesadillas... vi su cara, su expresión, transfigurarse en mi hermano, mi hermano muerto hacia dos meses antes apenas, el había sido un canalla toda su vida y así murió, y este hombre se había transformado en el, mientras lentamente, saboreando el momento con sumo placer, destapaba el cráneo del enfermero y rebanaba la parte precisa del cerebro que se amputaba en las lobotomías, esa que te transforma en un imbécil y se lo llevaba a la boca, masticándolo y degustandolo veleidosa y morbosamente ante mis ojos y ante la mirada idiota del enfermero, mientras me decía "Hola hermano ¿como estas? yo estoy bien, el infierno no es tan malo como muchos piensan...mira, hasta me dan de comer".
Gustavo Reyes Ramos 06/09/2013.
-Aquí, en este psiquiátrico, usted va a encontrar muchas historias; claro, de la gente que se las pueda contar, yo le sugiero, que empiece por tratar de platicar con los que no están catatónicos...pero eso, bueno, eso es fácil de ver...
-Me dijo ese hombre, que media aproximadamente un metro ochenta y ocho, corpulento y que lucia una bata blanca y un gafete, que tenian su nombre y su puesto dentro de la institución, moreno y podría pensarse sin ninguna característica sobresaliente a excepción del impresionante tajo que surcaba su rostro desde el comienzo de su sien izquierda, bajando en curva y pasando por la parte superior del mentón, volviendo a subir hacia su sien derecha.
-Y...¿que le parece si empezamos por usted, quien le regalo eso?
-Jajajaja...¡Amigo mío! ¿Quiere que le platique como fue que desapareció el doctor Rivas y nació el doc "sonrisas"? esta bien, -dijo mientras se le endurecía la mirada y un gesto de espanto se esbozaba en su rostro esfumándose casi de inmediato- se lo voy a decir y no me interesa si lo cree o no.
Esto, que ve usted en mi cara, es de hace muchos años, casi al principio de mi práctica profesional, yo era un joven ciego por el psicoanálisis y la ciencia, creía que todo era eso sin haber más, hasta que me tope con él, Eduardo lópez, interno desde hacía más de 8 años, cuando lo vi, me pareció sano o casi, su expediente decía que traía muchos problemas atrás, lo dictaminaron como paranoide, esquizofrenico, compulsivo, obsesivo, psicópata carismático, en fin, que ya lo habían calificado de todo, pero cuando yo lo vi llegar, me pareció que era un hombre perfectamente normal y sano o casi; se presentó en mi consulta, pidió permiso para pasar, venía esposado de pies y manos, me dio su nombre y me dijo: Me imagino sapientisimo médico el porque me mando llamar, quiere usted que le diga el motivo de mi estancia en este lugar... me equivoco? -y sin dejarme replicar continuo;- no estoy solo doctor, están los muertos conmigo, ¿sabe ilustre amigo? existen en este universo, más dimensiones de las que su leal saber puede entender (palabras tales que quedaron grabadas en mi cabeza como la segunda sonrisa en mi rostro) yo -prosiguió- recibo visitas, ¿sabe usted? pero no vistas comunes mi eminente y joven amigo, son visitas es-pe-cía-les, cuando ellas van a llegar siento el aviso casi con siete días de anticipación, el primero de esos días, todo es gris, común y triste, los colores se marchitan a mi paso y siento una opresión en el alma, un pesar y un agobio terribles, dejo de dormir, y tengo que pedir a los asistentes que me corten el cabello, cuando estaba libre, iba a la barbería a que me cortaran a rape, porque si no lo hago me viene una comezón que me hace sangrar la cabeza, como ya le dije, pierdo el sueño, y al contrario de el resto de la gente, mientras menos duerma, más lúcido me vuelvo, mas ágil y brillante estoy, tanto física como mentalmente, mis sentidos se agudizan lo mismo que mi percepción, llegando al grado de que puedo predecir un movimiento de una persona hasta con 1 minuto de antelación, si mi amigo, se que suena increible, pero es así, mi mente se expande y rememoro imágenes, palabras, sonidos y situaciones a tal grado, que puedo repetirlas como si las estuviese viendo en película justo en ese momento, y cuando mis visitas se hacen presentes ¡dioses! no sabe lo que puedo hacer, me vuelvo un telépata, un clarividente, tengo el poder de la telekinesia,de la bilocación, puedo hacerlo todo, y en este momento en el que estoy frente a usted, estoy ya por recibir mis vistas, espero que tenga el acierto de permitirme quedarme para que se lo demuestre...
Eso me pareció interesante, podría ser el inicio de su cura, demostrarle que en realidad no pasaba nada de lo que el decía, que era solo un delirio, y si, casi le rogué por que se quedara, incluso le pedí que se pusiera cómodo y le ofrecí un vaso con agua disculpándome por ofrecerle un vaso de plástico (lo hice pensando en que no se pudiera lastimar con uno de cristal) y entonces, echando atrás la cabeza, mientras se sacudía en un espasmo violento, reanudo su interesante charla... La parte final a la proximidad de mis vistas, mi percepción se afina aún más, puedo sentir a la gente que es mala, su conducta, su forma de respirar, incluso su transpiración me dice si han hecho algo malo, como el enfermero que esta en la puerta, -dijo sin voltear a verlo- el sabe, que yo sé, que hace cosas malas...¡y mucho! ya los muertos, mis vistas me lo han dicho, el viola a los niños del pabellón infantil de este hospital psiquiátrico...
Voltee a mirar al enfermero, lo ví nervioso, y sudaba copiosamente a pesar de ser invierno y hacer frío en esta ala del hospital...pero yo quería saber más...anotaba como loco mi hoja de análisis estaba ya llena de los dos lados y continuaba anotando en una segunda hoja, este hombre me estaba aportando más, de lo que nunca pudiera haber visto clínicamente entonces, el enfermero parecía mas nervioso que nunca, cuando repentinamente, se me ocurrió una idea interesante... y yo -le dije- ¿yo le parezco un tipo malo Señor Eduardo, cree usted que soy de ese tipo? le pregunte mientras lo veía fijamente a los ojos, que eran grandes, enormes, profundamente negros y de mirada penetrante...vi como sus pupilas se dilataban y su cara se plegaba hacia atrás en un rictus entre miedo y asombro...alargo el cuello y luego giro su cabeza en circulo,como quien se destensa el cuello, mientras otro espasmo lo sacudía casi como una convulsión...
-¡Ahhhhhhhhh!-exhaló- ¡ya están aquí! -dijo, al tiempo que rompía el contacto visual que teníamos y bajaba la cabeza musitando algo más...
-¿Como? le pregunte ya que no le había entendido, mientras estaba anotando parte de las características de su delirio...
-Que yo le debo a usted una disculpa...
-Ah, no hombre, si es por el agua ni se fije...-le contesté levantando la vista de mi escritura y viendo con alarma y sobresalto, que estaba libre de pies y manos y que el enfermero era ahora quien estaba esposado sentado en su lugar con una jeringa asestada en la lengua de su boca abierta y babeante luciendo como un pez fuera del agua con el anzuelo puesto todavía...
-Si -musito- le debo una disculpa por lo que voy a hacer, pero créame que me lo agradecerá con el pasar del tiempo y de un salto, llegó a mi, sujetándome del pelo de la nuca y tirando fuerte hacia atrás mientras me inyectaba algo también...
-Esto- me susurro al oído- es por dos motivos, el primero, es que sepa que el diablo tiene sentido del humor, y el segundo, es para que le crean que no se pudo mover ni dar la voz de alarma; cuando ellos entren, yo diré que usted era el próximo, dijo mientras con la hoja de un corta plumas que había en mi escritorio, me hacia mi segunda sonrisa, la verdad, por lo que me inyecto, casi ni lo sentí, es más, ni siquiera me podía mover, solo parpadear y me empezaba a entrar un sueño tremendo....pero lo que vi antes de perder el conocimiento ha sido motivo de incontables pesadillas... vi su cara, su expresión, transfigurarse en mi hermano, mi hermano muerto hacia dos meses antes apenas, el había sido un canalla toda su vida y así murió, y este hombre se había transformado en el, mientras lentamente, saboreando el momento con sumo placer, destapaba el cráneo del enfermero y rebanaba la parte precisa del cerebro que se amputaba en las lobotomías, esa que te transforma en un imbécil y se lo llevaba a la boca, masticándolo y degustandolo veleidosa y morbosamente ante mis ojos y ante la mirada idiota del enfermero, mientras me decía "Hola hermano ¿como estas? yo estoy bien, el infierno no es tan malo como muchos piensan...mira, hasta me dan de comer".
Gustavo Reyes Ramos 06/09/2013.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
EL BESO DEL VERDADERO AMOR.
Era un tramo corto. Aproximadamente cien
metros, sólo cien metros de vías de tren entre la pared del cementerio y la barda de la fábrica
abandonada. Era realmente un trayecto corto
que, a la luz del sol era agradable, bueno, a la
vista, porque cuando lo recorrías, aunque fuera de día sentías la presencia de algo que te veía, que te acechaba sin saber donde ubicarlo y el consabido escalofrío te recorría la
columna haciéndote apresurar el paso. Al menos esa sensación tenía yo cuando caminaba ese tramo.
Había en el, cuatro árboles frondosos y
viejos, dispuestos a los lados de las vías dos a la mitad y dos casi al final del recorrido. Los árboles crecieron y se hicieron fuertes desde que dejó de pasar el tren, razón que hizo que el lugar se hiciera aún más siniestro y oscuro, pero a pesar de ello hasta los malvivientes evitaban parar ahí. También es cierto que desde que dejó de pasar el tren, cesaron las muertes. Ese tramo era
funesto porque desde entonces, la gente lo usaba por la misma razón que ahora; no usarlo
implicaba una vuelta de casi tres horas rodeando la fábrica hoy abandonada y cuyo muro trasero hacia la contra pared del callejón de las vías. Esa y otras dos fábricas más que ocupaban los predios colindantes no dejaban opción a cruzar entre ellas; lo malo, era que había una "espuela" o salida del tren hacia la fábrica abandonada, que se activaba de súbito automáticamente y cuando el tren usaba la espuela, quedaba abierta dando la entrada hacia la fábrica, pero cuando el tren venía rápido, se cerraba para dar paso continuo a la máquina que venía a gran velocidad y si la
gente no tenía cuidado enganchaba los pies de
viejos, de niños o cualquier otro desprevenido quedaba atrapado y arrollado por la locomotora. Hubo veces que los trozos de cadáveres, así como sus prendas, se desperdigaban hasta varios kilómetros adelante. Pero como dije antes, eso se acabo cuando dejó de pasar el tren,
ahora solo quedaban las vías como mudos testigos de tantas desgracias. Las vías y las esencias de aquellos pobres que fueron sorprendidos y muertos en el cruce de esos cien metros. Que difícil y escalofriante era recordar aquello y más ahora, que me encontraba a la entrada de esos cien metros, oscuros como mis más grandes miedos y profundos y largos como los terrores ancestrales de los niños; esperando, haciendo tiempo para ver si algún vecino que hubiese salido tan tarde como yo, tenía que cruzar y así hacerlo con él. Sin embargo, mi espera no daba frutos, y ya eran casi las doce de la noche. Saqué un cigarrillo y lo jugue entre los dedos retardando su encendido, haciendo tiempo en espera del amigo o vecino que creía yo nunca llegaría, cuando una voz suave y delicada sonó a mi espalda.
-disculpa ¿vas a cruzar las vías?
-Si, claro, dije volteando a ver a la propietaria de
la voz que me hablaba, una mujer, de facciones
finas, morena, curvilínea, ¡muy bella! con el pelo
negro y ensortijado y con un dejo de tristeza en
su mirada.
-Perdón, es que te vi y como mirabas hacia las
vías y volteabas a ver a tu alrededor, pensé que
esperabas a alguien. ¡Que bueno que vas a cruzar!... Me da mucho miedo hacerlo sola.
-jejejeje no te preocupes, la verdad, si, a mi
también me disgusta hacerlo solo y más de noche y esperaba que algún conocido viniese a sacarme del trance, por eso veía para todos lados. ¿No eres de aquí verdad? Digo, de estos rumbos...
-No, tienes razón, vine a una cita, ¿pero que te
parece si empezamos el recorrido? ya es
noche...¿Te parece mal si te tomo del brazo? El
miedo...¿sabes?
-No te preocupes, por mi esta bien (dije ya
iniciado el recorrido) afortunado el hombre a
quien veniste a ver.Y al tomarme del brazo sentí
su mano delgada, delicada y fría, sujetándome
con firmeza y algo de fuerza...pobre, pensé, le da más miedo que a mí cruzar las vías; y guarde silencio esperando su respuesta, pero ella no contestó, razón por la cual, pensando que no me había escuchado volví a decir:
-afortunado tu novio o la persona a quien veniste
a ver... Ya para esto, habíamos recorrido casi la
mitad del tramo de los cien metros y pensé, que en su compañía se me había hecho hasta corto cuando ella se detuvo, mirando al piso, yo le mire y baje la
mirada a las vías, buscando qué era lo que le
había hecho detenerse, cuando ella me dijo sin
levantar la vista...
-Benito, ¿No me recuerdas? soy yo, Ceci, Cecilia, tu novia del cuarto grado, mira... - me dijo enseñándome la otra mano que traía cerrada en un puño y abriéndola para mostrarme la anilla de una lata de refresco.
- Tu me juraste amor en ese entonces y me diste, como anillo de compromiso esta argolla de la lata de refresco que tomabas cuando nos casamos en la kermes. Han pasado muchos años y yo te he esperado todo ese tiempo, pero hoy, por fin vamos a estar juntos amor.
Entonces, de golpe, recordé todo, ella había
muerto ahí, atropellada por el tren al día
siguiente de la kermes, su pie de niña había sido
atrapado por el cambio de vías al venir jugando
feliz y enamorada sobre la vía. Me paralice de la impresión, al tiempo que ella se inclinaba hacia mí para darme un beso con sus fríos labios. Entonces fue, que sentí una punzada dolorosa y
penetrante en mi pecho, y caí fulminado por el
beso del verdadero amor....infarto dirían al día
siguiente los médicos legistas.
Gustavo Reyes Ramos 30/08/2013.
Era un tramo corto. Aproximadamente cien
metros, sólo cien metros de vías de tren entre la pared del cementerio y la barda de la fábrica
abandonada. Era realmente un trayecto corto
que, a la luz del sol era agradable, bueno, a la
vista, porque cuando lo recorrías, aunque fuera de día sentías la presencia de algo que te veía, que te acechaba sin saber donde ubicarlo y el consabido escalofrío te recorría la
columna haciéndote apresurar el paso. Al menos esa sensación tenía yo cuando caminaba ese tramo.
Había en el, cuatro árboles frondosos y
viejos, dispuestos a los lados de las vías dos a la mitad y dos casi al final del recorrido. Los árboles crecieron y se hicieron fuertes desde que dejó de pasar el tren, razón que hizo que el lugar se hiciera aún más siniestro y oscuro, pero a pesar de ello hasta los malvivientes evitaban parar ahí. También es cierto que desde que dejó de pasar el tren, cesaron las muertes. Ese tramo era
funesto porque desde entonces, la gente lo usaba por la misma razón que ahora; no usarlo
implicaba una vuelta de casi tres horas rodeando la fábrica hoy abandonada y cuyo muro trasero hacia la contra pared del callejón de las vías. Esa y otras dos fábricas más que ocupaban los predios colindantes no dejaban opción a cruzar entre ellas; lo malo, era que había una "espuela" o salida del tren hacia la fábrica abandonada, que se activaba de súbito automáticamente y cuando el tren usaba la espuela, quedaba abierta dando la entrada hacia la fábrica, pero cuando el tren venía rápido, se cerraba para dar paso continuo a la máquina que venía a gran velocidad y si la
gente no tenía cuidado enganchaba los pies de
viejos, de niños o cualquier otro desprevenido quedaba atrapado y arrollado por la locomotora. Hubo veces que los trozos de cadáveres, así como sus prendas, se desperdigaban hasta varios kilómetros adelante. Pero como dije antes, eso se acabo cuando dejó de pasar el tren,
ahora solo quedaban las vías como mudos testigos de tantas desgracias. Las vías y las esencias de aquellos pobres que fueron sorprendidos y muertos en el cruce de esos cien metros. Que difícil y escalofriante era recordar aquello y más ahora, que me encontraba a la entrada de esos cien metros, oscuros como mis más grandes miedos y profundos y largos como los terrores ancestrales de los niños; esperando, haciendo tiempo para ver si algún vecino que hubiese salido tan tarde como yo, tenía que cruzar y así hacerlo con él. Sin embargo, mi espera no daba frutos, y ya eran casi las doce de la noche. Saqué un cigarrillo y lo jugue entre los dedos retardando su encendido, haciendo tiempo en espera del amigo o vecino que creía yo nunca llegaría, cuando una voz suave y delicada sonó a mi espalda.
-disculpa ¿vas a cruzar las vías?
-Si, claro, dije volteando a ver a la propietaria de
la voz que me hablaba, una mujer, de facciones
finas, morena, curvilínea, ¡muy bella! con el pelo
negro y ensortijado y con un dejo de tristeza en
su mirada.
-Perdón, es que te vi y como mirabas hacia las
vías y volteabas a ver a tu alrededor, pensé que
esperabas a alguien. ¡Que bueno que vas a cruzar!... Me da mucho miedo hacerlo sola.
-jejejeje no te preocupes, la verdad, si, a mi
también me disgusta hacerlo solo y más de noche y esperaba que algún conocido viniese a sacarme del trance, por eso veía para todos lados. ¿No eres de aquí verdad? Digo, de estos rumbos...
-No, tienes razón, vine a una cita, ¿pero que te
parece si empezamos el recorrido? ya es
noche...¿Te parece mal si te tomo del brazo? El
miedo...¿sabes?
-No te preocupes, por mi esta bien (dije ya
iniciado el recorrido) afortunado el hombre a
quien veniste a ver.Y al tomarme del brazo sentí
su mano delgada, delicada y fría, sujetándome
con firmeza y algo de fuerza...pobre, pensé, le da más miedo que a mí cruzar las vías; y guarde silencio esperando su respuesta, pero ella no contestó, razón por la cual, pensando que no me había escuchado volví a decir:
-afortunado tu novio o la persona a quien veniste
a ver... Ya para esto, habíamos recorrido casi la
mitad del tramo de los cien metros y pensé, que en su compañía se me había hecho hasta corto cuando ella se detuvo, mirando al piso, yo le mire y baje la
mirada a las vías, buscando qué era lo que le
había hecho detenerse, cuando ella me dijo sin
levantar la vista...
-Benito, ¿No me recuerdas? soy yo, Ceci, Cecilia, tu novia del cuarto grado, mira... - me dijo enseñándome la otra mano que traía cerrada en un puño y abriéndola para mostrarme la anilla de una lata de refresco.
- Tu me juraste amor en ese entonces y me diste, como anillo de compromiso esta argolla de la lata de refresco que tomabas cuando nos casamos en la kermes. Han pasado muchos años y yo te he esperado todo ese tiempo, pero hoy, por fin vamos a estar juntos amor.
Entonces, de golpe, recordé todo, ella había
muerto ahí, atropellada por el tren al día
siguiente de la kermes, su pie de niña había sido
atrapado por el cambio de vías al venir jugando
feliz y enamorada sobre la vía. Me paralice de la impresión, al tiempo que ella se inclinaba hacia mí para darme un beso con sus fríos labios. Entonces fue, que sentí una punzada dolorosa y
penetrante en mi pecho, y caí fulminado por el
beso del verdadero amor....infarto dirían al día
siguiente los médicos legistas.
Gustavo Reyes Ramos 30/08/2013.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
JUAN PERRO.
Mi nombre realmente no importa, así como a que me dedico, tampoco me interesa saber si me cree o piensa que estoy loco o soy alguno de tantos fantasiosos, que andan por ahí, lo que yo sé y vi lo tengo presente, como si hubiera sucedido ayer y se lo voy a decir tal y como lo recuerdo y es la razón por la cual ahora, cada ves que voy al rancho, durante el recorrido hago paradas, sirviendo agua y comida para los perros del camino... Esto sucedió cuando yo era joven, recién me había enlistado en el ejército, y todavía no había tanto jaleo con los narcos como ahora, había un acuerdo tácito entre los que comerciaban y el gobierno y el país era solo lugar de paso, no de consumo como lo han hecho hoy; en ese entonces para decir que se hacía algo contra las drogas, los mismos capos decían o donaban un sembradío y ese se quemaba con lujo de detalles para la prensa, pero hubo una vez, que uno de los mismos recién reclutados, estaba pagado por un narco que empezaba y quería ser rival de los poderosos de entonces, y pues este...fulano, por llamarlo de alguna forma, se encargaba de chivatear o poner a quienes hacían la quema, para que no se hiciera, no los mataban, como ahora, solo les pegaban y los mandaban golpeados con el recado de que esa siembra no se tocaba...bueno...hasta esa vez... Ese día, me tocó servir con él, y él ya nos había puesto "el cuatro" la trampa, y sin nosotros saberlo, a mi y al comandante de la unidad, nos daba muuucha desconfianza....¿pero sabe?.... Me estoy adelantando, justo antes de enlistarme me hice compadre de un hombre ya grande, con una mirada que decía que sabía mucho, de hecho era el curandero de ese y varios pueblos a la redonda, hombre temido por sus dotes mágicas y respetado por sus conocimientos de herbolaria, cuando yo pensé en él para hacerlo padrino de mi criatura, mi esposa se enojo conmigo, decía que ese hombre era nahual, que si se robaba a lo niños y no se que más....pero yo le dije a mi esposa, pues por eso, si nos apadrina a nuestro hijo, no se lo va a llevar, antes al contrario, le va a enseñar a curar, aparte yo sentía cierta simpatía y condescendencia por ese hombre y la soledad en que vivía...solo tenía un perro que nunca estaba en la casa cuando estaba él, o si estaba mi compadre, el perro no estaba, pero lo oía ladrando por los alrededores... Y así fue que me hice compadre de Juan perro, así le decían y por lo que sé, se lo decían porque ese era su animal de poder, su protector y nahual.
Él se encargaba de visitarnos y le llevaba dulces y frutas a mi hijo, y nosotros, mi mujer y yo, le dábamos de cenar o de comer según fuera el caso, a veces, sabía que estaba el en casa, porque su perro venía a avisar, y me veía, sin entrar a la casa, ladrando, desde el camino y en cuanto yo salía, el agitaba la cola y estornudaba y daba una carrera corta hacía la vereda, y volteaba a verme en señal de que le siguiera, y cuando iba tras el de repente se me perdía entre la vegetación y yo seguía caminando hasta llegar a la choza de Juan mi compadre, y el ya estaba preparando lo que me iba a dar o estaba sentado en la entrada de su casa, fumando y me decía, que bueno que veniste te voy a dar un remedio para tu mujer o mi ahijado antes de que se enfermen, yo le llevaba mezcal o cigarros, siempre era así, pero nunca los vi a los dos juntos. Y pues bueno, regresando a aquella funesta vez, ya cuando estaba en el ejercito, ese fulano, con su alma podrida, nos tendió una trampa, habíamos dejado los vehículos aproximadamente 300 metros antes de la zona a la que íbamos, y el comandante había pedido absoluto silencio, al soplón lo habían dejado cuidando los vehículos, y nosotros ya habíamos avanzado casi 150 metros, cuando vi al perro de mi compadre, que salió de la espesura y me veía con su cara triste y pidiendo ayuda (traía una pata que parecía lastimada porque no la apoyaba) cuando el "judas" se acerco a nosotros corriendo y dando gritos, diciendo que lo esperáramos, que tenía algo importante, el comandante, mando a alguien que fuera hasta donde el estaba y lo callara y mientras, yo pedí permiso para ir a orinar (realmente iba a ver al perro de mi compadre) y el comandante me dijo que de pasó revisara que no nos hubieran descubierto y así fue que me separé del grupo siguiendo al perrito; yo trataba de acercarme a el, pero no podía, no lograba alcanzarle, el perro se internaba más en la vegetación y yo temía alejarme demasiado de ellos, pero el perro aparecía aquí, y luego allá, más lejos, y siempre cojeando.... Cuando de repente escuche el tableteo de un rifle de repetición y cortando cartucho, quise volver corriendo pero caí en un hoyo golpeándome la cabeza, quede semi-inconsciente, escuchaba los gritos y los disparos, pero lo que no puedo asegurar es lo que vi o me pareció ver, en un parpadeo vi al perro de mi compadre asomarse al agujero y en otro vi a mi compadre tapándome con hojas y diciéndome a señas que me callara, luego silencio, absoluto e inquietante silencio, despues voces que no me eran conocidas gritando "búsquenlo bien, no se puede haber vuelto humo" y despues solo los ruidos de los animales propios del lugar y de la vegetación, no se cuanto tiempo pasó, ahora calculo que fueron como cuatro o cinco horas, en cuanto me pude levantar salí del hoyo aquel, todavía mareado y maltrecho por el golpe y me dirigí por entre los cerros al cuartel que vi dos horas antes de llegar a nuestro destino, llegue ya noche y ahí narre todo lo que pasó, excepto lo del perro y lo que me pareció ver, me detuvieron y acuartelaron, despues de estar así por tres días me mandaron a casa, donde lo primero que hice fue abrazar a mi mujer y besar a mi hijo y lo segundo fue ir con una botella de aguardiente y cigarros a casa de mi compadre Juan, el me vio llegar sin levantarse de su silla entorno los ojos y dio una fumada larga, yo iba a empezar a bombardearlo con preguntas, cuando el sacando la bocanada de humo solo me dijo, siéntese, acompáñeme con un trago compadre, mire que no tarda en llover... No me pregunte nada por favor, solo sepa que siempre lo voy a cuidar, ahora tengo que ir a ver a un enfermito, pero siéntese en lo que pasa la lluvia... Ahora vuelvo...y se metió a su casa, no lo vi salir, pero unos minutos despues sentado delante de la casa, viéndome con los ojos profundos de mi compadre, estaba el perro, su perro, el bendito perro que me salvo, y que me miraba desde el sendero, con beneplácito, con complicidad y también con benevolencia y simpatía y que despues de mirarme fijo por un rato largo, se dio la vuelta y salio corriendo hacia la espesura del bosque.
Gustavo Reyes Ramos 28/08/2013.
Mi nombre realmente no importa, así como a que me dedico, tampoco me interesa saber si me cree o piensa que estoy loco o soy alguno de tantos fantasiosos, que andan por ahí, lo que yo sé y vi lo tengo presente, como si hubiera sucedido ayer y se lo voy a decir tal y como lo recuerdo y es la razón por la cual ahora, cada ves que voy al rancho, durante el recorrido hago paradas, sirviendo agua y comida para los perros del camino... Esto sucedió cuando yo era joven, recién me había enlistado en el ejército, y todavía no había tanto jaleo con los narcos como ahora, había un acuerdo tácito entre los que comerciaban y el gobierno y el país era solo lugar de paso, no de consumo como lo han hecho hoy; en ese entonces para decir que se hacía algo contra las drogas, los mismos capos decían o donaban un sembradío y ese se quemaba con lujo de detalles para la prensa, pero hubo una vez, que uno de los mismos recién reclutados, estaba pagado por un narco que empezaba y quería ser rival de los poderosos de entonces, y pues este...fulano, por llamarlo de alguna forma, se encargaba de chivatear o poner a quienes hacían la quema, para que no se hiciera, no los mataban, como ahora, solo les pegaban y los mandaban golpeados con el recado de que esa siembra no se tocaba...bueno...hasta esa vez... Ese día, me tocó servir con él, y él ya nos había puesto "el cuatro" la trampa, y sin nosotros saberlo, a mi y al comandante de la unidad, nos daba muuucha desconfianza....¿pero sabe?.... Me estoy adelantando, justo antes de enlistarme me hice compadre de un hombre ya grande, con una mirada que decía que sabía mucho, de hecho era el curandero de ese y varios pueblos a la redonda, hombre temido por sus dotes mágicas y respetado por sus conocimientos de herbolaria, cuando yo pensé en él para hacerlo padrino de mi criatura, mi esposa se enojo conmigo, decía que ese hombre era nahual, que si se robaba a lo niños y no se que más....pero yo le dije a mi esposa, pues por eso, si nos apadrina a nuestro hijo, no se lo va a llevar, antes al contrario, le va a enseñar a curar, aparte yo sentía cierta simpatía y condescendencia por ese hombre y la soledad en que vivía...solo tenía un perro que nunca estaba en la casa cuando estaba él, o si estaba mi compadre, el perro no estaba, pero lo oía ladrando por los alrededores... Y así fue que me hice compadre de Juan perro, así le decían y por lo que sé, se lo decían porque ese era su animal de poder, su protector y nahual.
Él se encargaba de visitarnos y le llevaba dulces y frutas a mi hijo, y nosotros, mi mujer y yo, le dábamos de cenar o de comer según fuera el caso, a veces, sabía que estaba el en casa, porque su perro venía a avisar, y me veía, sin entrar a la casa, ladrando, desde el camino y en cuanto yo salía, el agitaba la cola y estornudaba y daba una carrera corta hacía la vereda, y volteaba a verme en señal de que le siguiera, y cuando iba tras el de repente se me perdía entre la vegetación y yo seguía caminando hasta llegar a la choza de Juan mi compadre, y el ya estaba preparando lo que me iba a dar o estaba sentado en la entrada de su casa, fumando y me decía, que bueno que veniste te voy a dar un remedio para tu mujer o mi ahijado antes de que se enfermen, yo le llevaba mezcal o cigarros, siempre era así, pero nunca los vi a los dos juntos. Y pues bueno, regresando a aquella funesta vez, ya cuando estaba en el ejercito, ese fulano, con su alma podrida, nos tendió una trampa, habíamos dejado los vehículos aproximadamente 300 metros antes de la zona a la que íbamos, y el comandante había pedido absoluto silencio, al soplón lo habían dejado cuidando los vehículos, y nosotros ya habíamos avanzado casi 150 metros, cuando vi al perro de mi compadre, que salió de la espesura y me veía con su cara triste y pidiendo ayuda (traía una pata que parecía lastimada porque no la apoyaba) cuando el "judas" se acerco a nosotros corriendo y dando gritos, diciendo que lo esperáramos, que tenía algo importante, el comandante, mando a alguien que fuera hasta donde el estaba y lo callara y mientras, yo pedí permiso para ir a orinar (realmente iba a ver al perro de mi compadre) y el comandante me dijo que de pasó revisara que no nos hubieran descubierto y así fue que me separé del grupo siguiendo al perrito; yo trataba de acercarme a el, pero no podía, no lograba alcanzarle, el perro se internaba más en la vegetación y yo temía alejarme demasiado de ellos, pero el perro aparecía aquí, y luego allá, más lejos, y siempre cojeando.... Cuando de repente escuche el tableteo de un rifle de repetición y cortando cartucho, quise volver corriendo pero caí en un hoyo golpeándome la cabeza, quede semi-inconsciente, escuchaba los gritos y los disparos, pero lo que no puedo asegurar es lo que vi o me pareció ver, en un parpadeo vi al perro de mi compadre asomarse al agujero y en otro vi a mi compadre tapándome con hojas y diciéndome a señas que me callara, luego silencio, absoluto e inquietante silencio, despues voces que no me eran conocidas gritando "búsquenlo bien, no se puede haber vuelto humo" y despues solo los ruidos de los animales propios del lugar y de la vegetación, no se cuanto tiempo pasó, ahora calculo que fueron como cuatro o cinco horas, en cuanto me pude levantar salí del hoyo aquel, todavía mareado y maltrecho por el golpe y me dirigí por entre los cerros al cuartel que vi dos horas antes de llegar a nuestro destino, llegue ya noche y ahí narre todo lo que pasó, excepto lo del perro y lo que me pareció ver, me detuvieron y acuartelaron, despues de estar así por tres días me mandaron a casa, donde lo primero que hice fue abrazar a mi mujer y besar a mi hijo y lo segundo fue ir con una botella de aguardiente y cigarros a casa de mi compadre Juan, el me vio llegar sin levantarse de su silla entorno los ojos y dio una fumada larga, yo iba a empezar a bombardearlo con preguntas, cuando el sacando la bocanada de humo solo me dijo, siéntese, acompáñeme con un trago compadre, mire que no tarda en llover... No me pregunte nada por favor, solo sepa que siempre lo voy a cuidar, ahora tengo que ir a ver a un enfermito, pero siéntese en lo que pasa la lluvia... Ahora vuelvo...y se metió a su casa, no lo vi salir, pero unos minutos despues sentado delante de la casa, viéndome con los ojos profundos de mi compadre, estaba el perro, su perro, el bendito perro que me salvo, y que me miraba desde el sendero, con beneplácito, con complicidad y también con benevolencia y simpatía y que despues de mirarme fijo por un rato largo, se dio la vuelta y salio corriendo hacia la espesura del bosque.
Gustavo Reyes Ramos 28/08/2013.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
MIEDO PRIMITIVO.
Ese día, uno de los compañeros se reportó incapacitado y como de todos yo soy el único soltero y al que le da igual quedarse en cualquier parte, pues me ofrecí, como no lo festejo pues, lo mismo me daba pasar la navidad en casa, solo con mis perros, que estar en el trabajo, además, casi ni había gente, raras eran las personas que ese día iban a buscar piezas de engranaje especializadas, pero abrimos porque el dueño (mi jefe un sujeto bonachón y bromista) decía, que alguien entraba a revolverlo todo en las noches y por eso desde que empezó eso, se quedaban dos a vender en el día y a hacer de veladores en la noche, pero ese día mi buen amigo Manuel dijo que tenía que ir a la reunión con su familia, y como quizás era la última navidad de su abuela pues le dieron permiso, como dije antes, mi jefe era una persona muy noble y lo dejo ir, no sin antes preguntarme si no lo necesitaba y darme sobradas instrucciones de como debía reaccionar si pasaba algo y que no encarara solo a quien se pudiera estar metiendo a hacer los desmanes. Así entonces, es que me quedé solo, los compañeros decían, que alguien espantaba ahí, y no era raro oír que en el segundo piso de la tienda que se usaba de almacén, se escuchara la respiración asmática de alguien, para mi no era muy sorprendente, porque de cierta manera gracias a mis abuelos y padres había aprendido, que esos ruidos eran resonancias que a veces se quedan guardadas como vibraciones en las construcciones o cosas por el estilo, y mi madre decía que si era una alma en pena, en lugar de tenerle miedo, debería de preguntarle como ayudarla y poner una vela o quemar incienso y rogar por el descanso de ese ser, entonces pues estaba algo familiarizado con eso y mi forma de reacción si se puede decir era atípica a la del común de la gente, incluso mis compañeros me pusieron por sobre nombre "el sin miedo"
El día transcurrió sin más, y estaba por cerrar, cuando empecé a escuchar la respiración asmática, entonces, intrigado y sin nada que hacer, consulte en el internet para ver las posibles respuestas, me encontré de todo, pero hubo una que me llamó poderosamente la atención, decía y cito textualmente: "en caso de escuchar voces o sonidos de personas con problemas respiratorios, siéntese en silencio, dentro de un círculo previamente hecho con tiza (gis) blanca y pregunte con las luces apagadas y la mente tranquila con voz firme y fuerte que es lo que me quieres dar, para que pueda ayudarte a dejar este mundo y esa preocupación" Como no soy creyente en nada, incluso me pareció divertido, y pues una ves cerrada la tienda, procedí a hacerlo utilizando las tizas que se usan ahí para marcar las piezas defectuosas y adicional a lo sugerido en el internet, me conseguí una veladora de las que usan para la fiesta anterior que es el festejo de la virgen de Guadalupe, para como decía mi madre ayudar a este ser a avanzar, con esto y la curiosidad de lo que se pudiera presentar me senté dentro del circulo y pregunté, pasaron mas de siete horas y yo ahí sentado, incluso me dormí por momentos, antes de que tuviera respuesta alguna, si es así como se puede llamar al ruido aquel y para esto, ya pasaban de las once y media de la noche, como dije, estaba dormitando y me había despertado el frío de la madrugada y un ruido peculiar, esta ves no era la respiración asmática, era más bien como si alguien arrastrara con esfuerzo una pieza de metal sobre el piso, la sensación de frío se hizo más intensa, conforme eso se acercaba, incluso pude escuchar que arrastraba un pie o al menos eso me pareció...shwuuuuuuis, pock.....shwuuuuuuuuis pock, era lo único que se escuchaba retumbando en todo el lugar, el frío se había hecho tan intenso, que podía sentirlo llegar hasta mis huesos y empezaba a tiritar sin poderme controlar...shwuuuuuuuuuis pock..... shwuuuuuuis pock, el lugar estaba helado, y temblando traté de encender la veladora que llevaba conmigo... shwuuuuuuuis pock...shwuuuuuuis pock...en mi mano temblorosa se sacudía la caja de fósforos, tratando de sacar un cerillo para frotarlo y encender la luz de la veladora, lo que sea que se estuviese acercando se hacía más presente ahora no solo con frío, sino con un hedor horrible, como de carne en descomposición y yo tratando de encender el fósforo cada ves mas tembloroso, cada ves más torpe por miedo, si, más que por frío, y no podía encender nada, los cerillos se doblaban o se trozaban con la presión de mis dedos o caían de mis manos por el temblor incontrolable que tenía... Fue entonces, cuando aquello empezó a emitir un quejido, ronco y profundo , por lo bajo apenas, pero lastimoso, y a la ves amenazante, como el gruñido ronco de un animal herido y con ello es que me dí cuenta que estaba ya muy cerca de mi, que incluso el ruido que hacia al caminar había cesado, porque estaba ya frente a mi, fuera del círculo... Repentinamente hubo un estallido de luz que de momento encegueció mis casi desorbitados ojos, mi miedo ya era total, puro, absoluto, avasallador y primitivo, y solo cabía en mi mente un pensamiento...¡Sobrevivir! en mi mano izquierda sostenía una punta de acero sobrante de las piezas de engranaje y estaba dispuesto a usarla, si eso me iba a lastimar de alguna forma debería o trataría de defenderme, aunque no pudiera hacerle nada (como dije mi miedo ya superaba mi racionalidad) y en el estallido de luz me abalance sobre lo que fuera que estaba delante de mi, apretando los ojos para no verlo y hundí la punta una, dos tres...muchas veces sobre esa masa a la que no podía ver, pero si sentir, y escuche entonces un grito agudo, desgarrador, que me hizo enterrarlo con más fuerza si es que eso era posible, hasta que unas palabras me sacaron del trance de miedo que tenía, para conducirme ahora a la locura y empece a recuperar la visión...era la esposa de mi jefe, ella era quien había gritado y ahora me decía "¿Que has hecho?...solo queríamos festejar contigo la navidad y te traíamos la cena" entonces fue que lo vi, tendido en el piso, casi destripado por mi y con la punta enterrada hasta el fondo en su corazón escupiendo sangre a borbotones... Él, mi jefe, que en sus ultimas palabras me dijo "solo era una broma muchacho....feliz navidad" y expiró...y al rededor nuestro, varios de los trabajadores que pasaban solos estas fechas, incluso Manuel, que dejo caer una bolsa con vísceras de pollo apestosas de sus manos, sobre el charco de sangre que emanaba del cuerpo ya sin vida de mi jefe, todos viéndome con ojos atónitos, viéndome mis manos y mi cuerpo, llenos de su sangre, esta sangre que no he podido lavar hasta ahora y que me obliga compulsivamente a lavarme las manos hasta hacerlas sangrar, por eso en este hospital, me mantienen encerrado, atado y con las manos enguantadas... ¿Que más quiere saber... Señor Doctor?
Gustavo Reyes Ramos 26/08/2013.
Ese día, uno de los compañeros se reportó incapacitado y como de todos yo soy el único soltero y al que le da igual quedarse en cualquier parte, pues me ofrecí, como no lo festejo pues, lo mismo me daba pasar la navidad en casa, solo con mis perros, que estar en el trabajo, además, casi ni había gente, raras eran las personas que ese día iban a buscar piezas de engranaje especializadas, pero abrimos porque el dueño (mi jefe un sujeto bonachón y bromista) decía, que alguien entraba a revolverlo todo en las noches y por eso desde que empezó eso, se quedaban dos a vender en el día y a hacer de veladores en la noche, pero ese día mi buen amigo Manuel dijo que tenía que ir a la reunión con su familia, y como quizás era la última navidad de su abuela pues le dieron permiso, como dije antes, mi jefe era una persona muy noble y lo dejo ir, no sin antes preguntarme si no lo necesitaba y darme sobradas instrucciones de como debía reaccionar si pasaba algo y que no encarara solo a quien se pudiera estar metiendo a hacer los desmanes. Así entonces, es que me quedé solo, los compañeros decían, que alguien espantaba ahí, y no era raro oír que en el segundo piso de la tienda que se usaba de almacén, se escuchara la respiración asmática de alguien, para mi no era muy sorprendente, porque de cierta manera gracias a mis abuelos y padres había aprendido, que esos ruidos eran resonancias que a veces se quedan guardadas como vibraciones en las construcciones o cosas por el estilo, y mi madre decía que si era una alma en pena, en lugar de tenerle miedo, debería de preguntarle como ayudarla y poner una vela o quemar incienso y rogar por el descanso de ese ser, entonces pues estaba algo familiarizado con eso y mi forma de reacción si se puede decir era atípica a la del común de la gente, incluso mis compañeros me pusieron por sobre nombre "el sin miedo"
El día transcurrió sin más, y estaba por cerrar, cuando empecé a escuchar la respiración asmática, entonces, intrigado y sin nada que hacer, consulte en el internet para ver las posibles respuestas, me encontré de todo, pero hubo una que me llamó poderosamente la atención, decía y cito textualmente: "en caso de escuchar voces o sonidos de personas con problemas respiratorios, siéntese en silencio, dentro de un círculo previamente hecho con tiza (gis) blanca y pregunte con las luces apagadas y la mente tranquila con voz firme y fuerte que es lo que me quieres dar, para que pueda ayudarte a dejar este mundo y esa preocupación" Como no soy creyente en nada, incluso me pareció divertido, y pues una ves cerrada la tienda, procedí a hacerlo utilizando las tizas que se usan ahí para marcar las piezas defectuosas y adicional a lo sugerido en el internet, me conseguí una veladora de las que usan para la fiesta anterior que es el festejo de la virgen de Guadalupe, para como decía mi madre ayudar a este ser a avanzar, con esto y la curiosidad de lo que se pudiera presentar me senté dentro del circulo y pregunté, pasaron mas de siete horas y yo ahí sentado, incluso me dormí por momentos, antes de que tuviera respuesta alguna, si es así como se puede llamar al ruido aquel y para esto, ya pasaban de las once y media de la noche, como dije, estaba dormitando y me había despertado el frío de la madrugada y un ruido peculiar, esta ves no era la respiración asmática, era más bien como si alguien arrastrara con esfuerzo una pieza de metal sobre el piso, la sensación de frío se hizo más intensa, conforme eso se acercaba, incluso pude escuchar que arrastraba un pie o al menos eso me pareció...shwuuuuuuis, pock.....shwuuuuuuuuis pock, era lo único que se escuchaba retumbando en todo el lugar, el frío se había hecho tan intenso, que podía sentirlo llegar hasta mis huesos y empezaba a tiritar sin poderme controlar...shwuuuuuuuuuis pock..... shwuuuuuuis pock, el lugar estaba helado, y temblando traté de encender la veladora que llevaba conmigo... shwuuuuuuuis pock...shwuuuuuuis pock...en mi mano temblorosa se sacudía la caja de fósforos, tratando de sacar un cerillo para frotarlo y encender la luz de la veladora, lo que sea que se estuviese acercando se hacía más presente ahora no solo con frío, sino con un hedor horrible, como de carne en descomposición y yo tratando de encender el fósforo cada ves mas tembloroso, cada ves más torpe por miedo, si, más que por frío, y no podía encender nada, los cerillos se doblaban o se trozaban con la presión de mis dedos o caían de mis manos por el temblor incontrolable que tenía... Fue entonces, cuando aquello empezó a emitir un quejido, ronco y profundo , por lo bajo apenas, pero lastimoso, y a la ves amenazante, como el gruñido ronco de un animal herido y con ello es que me dí cuenta que estaba ya muy cerca de mi, que incluso el ruido que hacia al caminar había cesado, porque estaba ya frente a mi, fuera del círculo... Repentinamente hubo un estallido de luz que de momento encegueció mis casi desorbitados ojos, mi miedo ya era total, puro, absoluto, avasallador y primitivo, y solo cabía en mi mente un pensamiento...¡Sobrevivir! en mi mano izquierda sostenía una punta de acero sobrante de las piezas de engranaje y estaba dispuesto a usarla, si eso me iba a lastimar de alguna forma debería o trataría de defenderme, aunque no pudiera hacerle nada (como dije mi miedo ya superaba mi racionalidad) y en el estallido de luz me abalance sobre lo que fuera que estaba delante de mi, apretando los ojos para no verlo y hundí la punta una, dos tres...muchas veces sobre esa masa a la que no podía ver, pero si sentir, y escuche entonces un grito agudo, desgarrador, que me hizo enterrarlo con más fuerza si es que eso era posible, hasta que unas palabras me sacaron del trance de miedo que tenía, para conducirme ahora a la locura y empece a recuperar la visión...era la esposa de mi jefe, ella era quien había gritado y ahora me decía "¿Que has hecho?...solo queríamos festejar contigo la navidad y te traíamos la cena" entonces fue que lo vi, tendido en el piso, casi destripado por mi y con la punta enterrada hasta el fondo en su corazón escupiendo sangre a borbotones... Él, mi jefe, que en sus ultimas palabras me dijo "solo era una broma muchacho....feliz navidad" y expiró...y al rededor nuestro, varios de los trabajadores que pasaban solos estas fechas, incluso Manuel, que dejo caer una bolsa con vísceras de pollo apestosas de sus manos, sobre el charco de sangre que emanaba del cuerpo ya sin vida de mi jefe, todos viéndome con ojos atónitos, viéndome mis manos y mi cuerpo, llenos de su sangre, esta sangre que no he podido lavar hasta ahora y que me obliga compulsivamente a lavarme las manos hasta hacerlas sangrar, por eso en este hospital, me mantienen encerrado, atado y con las manos enguantadas... ¿Que más quiere saber... Señor Doctor?
Gustavo Reyes Ramos 26/08/2013.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
JUAN XO'J.
Era un hombre enorme, casi dos metros de alto (muy alto para el promedio de la raza) y corpulento como pocos he visto, cuando entro por la puerta, tuvo que agacharse y pasar de lado pues el ancho y el alto de la puerta no le permitía pasar como hacemos todos, ostentaba rasgos indígenas de la región chiapaneca del sur, lacandon de pura sepa de chan sayab y se paraba orgulloso como todo un "hach Winik" un "verdadero hombre" que es como se denominan ellos, sus rasgos eran duros, demasiado duros y sin embargo su mirada era la de un niño, casi risueña, casi traviesa, y sonreía tímidamente al observar todos los aparatos que tenía yo en el despacho, y su risa asomaba francamente al escuchar los sonidos que producían, tapándose su boca con la mano por educación, mientras su mirada bajaba ruborizada al piso, mirando dichos aparatos con simpatía, como si estuvieran vivos y fuesen personas, atrás de él y oculto por la enormidad del lacandón, venía el interprete,
-como se llama pregunte, al tiempo que pedía a mi secretaria un banco de metal que pudiera servir de asiento a la enormidad de ese hombre y le daba las gracias despidiendola; ya era tarde y el camino se ponía muy oscuro en esta parte de la selva.
-Juan Xo´j dijo el interprete, mientras, el gigante volteaba a verlo escuchando su nombre.
-Bien, y que soñaste Juan Xo'j? Le pregunte como una cortesía porque es cortes entre los lacandones preguntarse que soñaron...mientras servía, dándoles la espalda, un vaso de agua para ambos y lo que contestó el interprete me interesó.
-El dice, contesto el interprete, que soñó un jaguar con su mirada, que le ofrecía agua y que lo dejaba ir.
-¿En serio mi amigo? - le contesté volviéndome a verlos con los vasos servidos sin dejar notar que me había sorprendido
- Y que mas soñaste Juan?
El interprete le pregunto y el hablo como por 3 minutos y yo estaba interesado en su respuesta para saber que me decía ahora que me había quedado estático viéndolo a los ojos. Y el interprete me contestó:
-El dice que usted sabe lo que significa su "apellido" y que usted sabe también, que el es inocente de lo que se le acusa, que solo obró en defensa propia y que fue su "tona" o animal protector el que mató a aquellos hombres allá en la selva.
-Xo'j...¿es lobo no es cierto?...¿entonces fue tu tona el que mató a los 6 hombres armados Juan?
él hablo de nuevo al interprete y este dijo:
-Dice que es injusto que esté el aquí, que solo defendió a su esposa y su tierra de los madereros ebrios, pero que está aquí, porque quería conocer en persona al jaguar que es justo...o sea a usted, y que como ya lo conoció, en unos momentos, cuando caiga bien la noche, se va.
-Jajajajaja...¡nombre...caray...digale que gracias por el piropo y por el buen momento! Pero de esta comandancia, nadie se va, sin la autorización y la exculpación correspondiente. Y entonces el volvió a hablar, pero ya no viendo al interprete esta ves me miraba a mi, fijamente a los ojos, pero en su mirada no había reto o provocación alguna, más bien una especie de condescendencia, como mirar a un niño que pregunta algo que es obvio para los adultos, pero no para el, y el interprete fue traduciendo para mi lo que decía:
-Dice que como es posible para usted, no creer en lo que le dice, viviendo inmerso en la magia, rodeado de la energía de sus abuelos que habitan en cada uno de sus aparatos, que los impulsan y les dan vida.
-¿Y como carajos sabe lo que dije, no que no habla español?
y el de inmediato reviro igual, viéndome a los ojos, y siendo traducido por el interprete
-El sabe, que en sus palabras hay burla y siente su incredulidad en su corazón.
-Pues si, sus ropas están llenas de sangre de los madereros, y sus manos y su boca...¿como no me voy a manifestar incrédulo? Y de nueva cuenta sin esperar a que el interprete le dijera que había yo dicho, el contestó y mientras lo hacia su mirada se dulcifico aún más. El interprete dijo:
-Dice que pueden ver, en la forma y el tamaño de las mordidas, que no corresponden a su boca ni los rasguños a sus manos, que si lo hizo él, pero que solo es un medio, por el cual se manifiesta su nahual que le protege y que es herencia de sus ancestros; pero que viéndolo tan incrédulo, no le queda más, que mostrarle, pero que si lo hace usted va a tener miedo, pero el dice que no tema, que su "Onen" o animal protector, respeta a los justos... Y ahí, en medio de mi oficina, Juan Xo´j se transformó en un lobo, un enorme, peludo y horrendo lobo, dejando tirada a mis pies la piel o se pudiera decir el pellejo, de Juan Xo´j, su "abrigo de gente", aún con sangre de él mismo. Todo él había cambiado, pero su mirada dulce y aniñada aún la podía percibir en los grandes ojos amarillos de su "Onen", que me miraba fijamente, pero sin intención de hacerme daño, entonces se dio la vuelta y salto hacia la negrura de la noche, hacía la selva, dejándome de recuerdo, la piel de su ser en estado humano, mi cordura, estaba por caer, y entonces, para conservar una estabilidad mental, es que decidí hacer este reporte, aunque se de antemano, que seré el hazmereír de la capital, y de quien lo lea. Pero también mando la piel para su posible análisis y estudio, así como para la exculpación del lacandon... Tenía razón, el solo es un medio.
Gustavo Reyes Ramos 22/08/2013.
Era un hombre enorme, casi dos metros de alto (muy alto para el promedio de la raza) y corpulento como pocos he visto, cuando entro por la puerta, tuvo que agacharse y pasar de lado pues el ancho y el alto de la puerta no le permitía pasar como hacemos todos, ostentaba rasgos indígenas de la región chiapaneca del sur, lacandon de pura sepa de chan sayab y se paraba orgulloso como todo un "hach Winik" un "verdadero hombre" que es como se denominan ellos, sus rasgos eran duros, demasiado duros y sin embargo su mirada era la de un niño, casi risueña, casi traviesa, y sonreía tímidamente al observar todos los aparatos que tenía yo en el despacho, y su risa asomaba francamente al escuchar los sonidos que producían, tapándose su boca con la mano por educación, mientras su mirada bajaba ruborizada al piso, mirando dichos aparatos con simpatía, como si estuvieran vivos y fuesen personas, atrás de él y oculto por la enormidad del lacandón, venía el interprete,
-como se llama pregunte, al tiempo que pedía a mi secretaria un banco de metal que pudiera servir de asiento a la enormidad de ese hombre y le daba las gracias despidiendola; ya era tarde y el camino se ponía muy oscuro en esta parte de la selva.
-Juan Xo´j dijo el interprete, mientras, el gigante volteaba a verlo escuchando su nombre.
-Bien, y que soñaste Juan Xo'j? Le pregunte como una cortesía porque es cortes entre los lacandones preguntarse que soñaron...mientras servía, dándoles la espalda, un vaso de agua para ambos y lo que contestó el interprete me interesó.
-El dice, contesto el interprete, que soñó un jaguar con su mirada, que le ofrecía agua y que lo dejaba ir.
-¿En serio mi amigo? - le contesté volviéndome a verlos con los vasos servidos sin dejar notar que me había sorprendido
- Y que mas soñaste Juan?
El interprete le pregunto y el hablo como por 3 minutos y yo estaba interesado en su respuesta para saber que me decía ahora que me había quedado estático viéndolo a los ojos. Y el interprete me contestó:
-El dice que usted sabe lo que significa su "apellido" y que usted sabe también, que el es inocente de lo que se le acusa, que solo obró en defensa propia y que fue su "tona" o animal protector el que mató a aquellos hombres allá en la selva.
-Xo'j...¿es lobo no es cierto?...¿entonces fue tu tona el que mató a los 6 hombres armados Juan?
él hablo de nuevo al interprete y este dijo:
-Dice que es injusto que esté el aquí, que solo defendió a su esposa y su tierra de los madereros ebrios, pero que está aquí, porque quería conocer en persona al jaguar que es justo...o sea a usted, y que como ya lo conoció, en unos momentos, cuando caiga bien la noche, se va.
-Jajajajaja...¡nombre...caray...digale que gracias por el piropo y por el buen momento! Pero de esta comandancia, nadie se va, sin la autorización y la exculpación correspondiente. Y entonces el volvió a hablar, pero ya no viendo al interprete esta ves me miraba a mi, fijamente a los ojos, pero en su mirada no había reto o provocación alguna, más bien una especie de condescendencia, como mirar a un niño que pregunta algo que es obvio para los adultos, pero no para el, y el interprete fue traduciendo para mi lo que decía:
-Dice que como es posible para usted, no creer en lo que le dice, viviendo inmerso en la magia, rodeado de la energía de sus abuelos que habitan en cada uno de sus aparatos, que los impulsan y les dan vida.
-¿Y como carajos sabe lo que dije, no que no habla español?
y el de inmediato reviro igual, viéndome a los ojos, y siendo traducido por el interprete
-El sabe, que en sus palabras hay burla y siente su incredulidad en su corazón.
-Pues si, sus ropas están llenas de sangre de los madereros, y sus manos y su boca...¿como no me voy a manifestar incrédulo? Y de nueva cuenta sin esperar a que el interprete le dijera que había yo dicho, el contestó y mientras lo hacia su mirada se dulcifico aún más. El interprete dijo:
-Dice que pueden ver, en la forma y el tamaño de las mordidas, que no corresponden a su boca ni los rasguños a sus manos, que si lo hizo él, pero que solo es un medio, por el cual se manifiesta su nahual que le protege y que es herencia de sus ancestros; pero que viéndolo tan incrédulo, no le queda más, que mostrarle, pero que si lo hace usted va a tener miedo, pero el dice que no tema, que su "Onen" o animal protector, respeta a los justos... Y ahí, en medio de mi oficina, Juan Xo´j se transformó en un lobo, un enorme, peludo y horrendo lobo, dejando tirada a mis pies la piel o se pudiera decir el pellejo, de Juan Xo´j, su "abrigo de gente", aún con sangre de él mismo. Todo él había cambiado, pero su mirada dulce y aniñada aún la podía percibir en los grandes ojos amarillos de su "Onen", que me miraba fijamente, pero sin intención de hacerme daño, entonces se dio la vuelta y salto hacia la negrura de la noche, hacía la selva, dejándome de recuerdo, la piel de su ser en estado humano, mi cordura, estaba por caer, y entonces, para conservar una estabilidad mental, es que decidí hacer este reporte, aunque se de antemano, que seré el hazmereír de la capital, y de quien lo lea. Pero también mando la piel para su posible análisis y estudio, así como para la exculpación del lacandon... Tenía razón, el solo es un medio.
Gustavo Reyes Ramos 22/08/2013.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
¿NOS VAMOS?
Soy diferente, lo sé y como tu, lo tengo muy presente, no tengo amigos. A mi, realmente, nadie me ama, a veces me siento ¡tan solo! a veces, en las noches, recorro las calles, principalmente las solitarias y oscuras y no porque no me guste la luz, la luz me encanta y los colores, me gustan las cosas dulces y la comida rica, pero lo hago, porque la gente común y corriente, no me gusta, son muy obtusos, todos creen que soy una especie de monstruo, que hago las cosas malas por gusto, porque me causa placer y me llena el alma y la verdad, nada más distante de la realidad. Me gustaría un día, poder ir a una feria y comer golosinas y subir a los juegos, sin que nadie me culpe por sus propios yerros y descuidos y escuchar la algarabía de los niños...me gustan los niños ¿Sabes? pero en cuanto me acerco a alguno, el que sea, todos esperan que lo pervierta, que le robe su inocencia, como si eso no lo pudiera hacer cualquiera de los miles de enfermos que pululan por las calles o que viven dentro del seno familiar, la tía, el hermano, el primo, el padrino, ¡los padres!... ¡ahhh, mi amigo! Lo sé, soy una paradoja reflejo de los temores de la gente que no acepta su propia monstruosidad y buscan a quien echarle la culpa...
Me gusta viajar, ver el mundo... salir al campo ¡Vieras que rico es eso!...revolcarte en la hierba verde y perfumada, y a la sombra de un buen árbol, oler las flores y escuchar los pájaros... ¡Todo eso me gusta mucho!... me gustan las flores y los animales y yo les gusto a ellos, ellos si me ven como lo que soy, un ser como todos, sin las malditas etiquetas que la sociedad te pone para enmascarar sus propias faltas, sus errores, sus miedos y sus irracionalidades...pero no todos son así, hay quienes me pueden ver a los ojos y están conscientes de que su humanidad es perfectible o que están perfectamente enterados de que lo que hacen tiene consecuencias en su destino y evolución...y ese es el caso contigo mi buen amigo, yo sé, que tu sabes, que lo que hicieron "ellos...los otros" no estaba bien y que sin embargo ya se encuentran en mis manos (gracias a tu intervención) pero sé, que también sabes, que nadie puede arrebatarle la vida a nadie y menos tantas como tu has hecho, sin tener un castigo, aunque para ti (y para mi, aquí en confianza) hayas hecho lo correcto...y eso es parte del trabajo que no me gusta, pero al que estoy atado por las leyes divinas... Y te agradezco inmensamente que no supliques ni gimotees como hace la mayoría de esos infelices cuando se los esta llevando el diablo...así que... ¿nos vamos?
Gustavo Reyes Ramos 21/08/2013.
Soy diferente, lo sé y como tu, lo tengo muy presente, no tengo amigos. A mi, realmente, nadie me ama, a veces me siento ¡tan solo! a veces, en las noches, recorro las calles, principalmente las solitarias y oscuras y no porque no me guste la luz, la luz me encanta y los colores, me gustan las cosas dulces y la comida rica, pero lo hago, porque la gente común y corriente, no me gusta, son muy obtusos, todos creen que soy una especie de monstruo, que hago las cosas malas por gusto, porque me causa placer y me llena el alma y la verdad, nada más distante de la realidad. Me gustaría un día, poder ir a una feria y comer golosinas y subir a los juegos, sin que nadie me culpe por sus propios yerros y descuidos y escuchar la algarabía de los niños...me gustan los niños ¿Sabes? pero en cuanto me acerco a alguno, el que sea, todos esperan que lo pervierta, que le robe su inocencia, como si eso no lo pudiera hacer cualquiera de los miles de enfermos que pululan por las calles o que viven dentro del seno familiar, la tía, el hermano, el primo, el padrino, ¡los padres!... ¡ahhh, mi amigo! Lo sé, soy una paradoja reflejo de los temores de la gente que no acepta su propia monstruosidad y buscan a quien echarle la culpa...
Me gusta viajar, ver el mundo... salir al campo ¡Vieras que rico es eso!...revolcarte en la hierba verde y perfumada, y a la sombra de un buen árbol, oler las flores y escuchar los pájaros... ¡Todo eso me gusta mucho!... me gustan las flores y los animales y yo les gusto a ellos, ellos si me ven como lo que soy, un ser como todos, sin las malditas etiquetas que la sociedad te pone para enmascarar sus propias faltas, sus errores, sus miedos y sus irracionalidades...pero no todos son así, hay quienes me pueden ver a los ojos y están conscientes de que su humanidad es perfectible o que están perfectamente enterados de que lo que hacen tiene consecuencias en su destino y evolución...y ese es el caso contigo mi buen amigo, yo sé, que tu sabes, que lo que hicieron "ellos...los otros" no estaba bien y que sin embargo ya se encuentran en mis manos (gracias a tu intervención) pero sé, que también sabes, que nadie puede arrebatarle la vida a nadie y menos tantas como tu has hecho, sin tener un castigo, aunque para ti (y para mi, aquí en confianza) hayas hecho lo correcto...y eso es parte del trabajo que no me gusta, pero al que estoy atado por las leyes divinas... Y te agradezco inmensamente que no supliques ni gimotees como hace la mayoría de esos infelices cuando se los esta llevando el diablo...así que... ¿nos vamos?
Gustavo Reyes Ramos 21/08/2013.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
DEJÁ VU CUÁNTICO.
-Vas a ver a Karen hoy?
-Uffff...despues de oírte todo el día mi hermano ¡Es lo único que me mantiene cuerdo!
...Caminaba por la acera, y me entretenía escuchando las piedrecillas crujir, venía de ver a mi novia y despues de escuchar todo el día a Bruno y sus teorías cuánticas locas y de universos alternos, que explicaban hasta la existencia de vampiros zombies, ella era un bálsamo para mi alma, por fin había juntado para la boda, ya teníamos la casa amueblada, y yo estaba feliz, era como vivir un sueño, en tres días seríamos una pareja... ¡Que bien se oía eso! y a cada paso oia el rumor de la tierra y las pequeñas piedras crujir bajo mi peso...scratch...scratch...scratch....scratch...ni siquiera el destello de luz que vi en el camino me importaba ya...jajajajaja...pobres de los que sufrieron el corto de ese transformador de corriente...por el centelleo, tuvo que ser de dimensiones épicas...scratch...scratch...scratch...scratch... de donde diablos había tanta tierra, eso no era normal...y menos en la ciudad, seguramente, pasó un camión de esos que transportan materiales para construcción...pero vaya que iba dejando reguero...jajajajaja....iban a tener que regresar por otra carga y tapar el agujero que traian....scratch...scratch....scratch...scratch...y fue ahí donde me dí cuenta ¿Como es que en una urbe tan grande, tan llena de gente y de ruido, cerca de una avenida principal, en viernes y a las seis de la tarde, se podían escuchar mis pisadas? De momento todo ese abrumador silencio cayó sobre de mi....no había ni un ruido...incluso me detuve para tratar de escuchar por encima del silencio...ni siquiera se escuchaba ruido de gatos, pájaros o perros....se oían perfectamente los latidos de mi corazón que cada ves se hacían más rápidos y mi respiración...de ahí en fuera, nada....corrí hasta la avenida principal... y al llegar, me golpeo la imagen que vi...como salida de una película, todos los autos detenidos cada uno perfectamente acomodado en su carril y justo detrás del otro delante de el, y la gente brillaba por su ausencia, como si alguien hubiese sacado una fotografía enorme tridimensional y estática... y sin personas por ninguna parte; ropa volando por los aires, y extraños
y pequeños montones de esa tierra en medio de zapatos de muchas formas, tierra de color entre café claro y gris... ¡me encontraba al borde del paroxismo, no sabía que pasaba, el mundo entero estaba conspirando para volverme loco!...y de nuevo otro destello, enorme, y cegador de luz azul y amarilla...tan fuerte que me tape la cara con mi chamarra y...
-Vas a ver a Karen hoy?
-Uffff...despues de oírte todo el día mi hermano ¡Es lo único que me mantiene cuerdo!
...Caminaba por la acera, y me entretenía escuchando las piedrecillas crujir, venía de ver a mi novia y despues de escuchar todo el día a bruno y sus teorías cuánticas locas y de universos alternos, que explicaban hasta la existencia de vampiros zombies, ella era un bálsamo para mi alma, por fin había juntado para la boda, ya teníamos la casa amueblada, y yo estaba feliz, era como vivir un sueño, en tres días seríamos una pareja... ¡Que bien se oía eso! y a cada paso oia el rumor de la tierra y las pequeñas piedras crujir bajo mi peso...scratch...scratch...scratch....scratch...
Gustavo Reyes Ramos19/08/2013.
-Vas a ver a Karen hoy?
-Uffff...despues de oírte todo el día mi hermano ¡Es lo único que me mantiene cuerdo!
...Caminaba por la acera, y me entretenía escuchando las piedrecillas crujir, venía de ver a mi novia y despues de escuchar todo el día a Bruno y sus teorías cuánticas locas y de universos alternos, que explicaban hasta la existencia de vampiros zombies, ella era un bálsamo para mi alma, por fin había juntado para la boda, ya teníamos la casa amueblada, y yo estaba feliz, era como vivir un sueño, en tres días seríamos una pareja... ¡Que bien se oía eso! y a cada paso oia el rumor de la tierra y las pequeñas piedras crujir bajo mi peso...scratch...scratch...scratch....scratch...ni siquiera el destello de luz que vi en el camino me importaba ya...jajajajaja...pobres de los que sufrieron el corto de ese transformador de corriente...por el centelleo, tuvo que ser de dimensiones épicas...scratch...scratch...scratch...scratch... de donde diablos había tanta tierra, eso no era normal...y menos en la ciudad, seguramente, pasó un camión de esos que transportan materiales para construcción...pero vaya que iba dejando reguero...jajajajaja....iban a tener que regresar por otra carga y tapar el agujero que traian....scratch...scratch....scratch...scratch...y fue ahí donde me dí cuenta ¿Como es que en una urbe tan grande, tan llena de gente y de ruido, cerca de una avenida principal, en viernes y a las seis de la tarde, se podían escuchar mis pisadas? De momento todo ese abrumador silencio cayó sobre de mi....no había ni un ruido...incluso me detuve para tratar de escuchar por encima del silencio...ni siquiera se escuchaba ruido de gatos, pájaros o perros....se oían perfectamente los latidos de mi corazón que cada ves se hacían más rápidos y mi respiración...de ahí en fuera, nada....corrí hasta la avenida principal... y al llegar, me golpeo la imagen que vi...como salida de una película, todos los autos detenidos cada uno perfectamente acomodado en su carril y justo detrás del otro delante de el, y la gente brillaba por su ausencia, como si alguien hubiese sacado una fotografía enorme tridimensional y estática... y sin personas por ninguna parte; ropa volando por los aires, y extraños
y pequeños montones de esa tierra en medio de zapatos de muchas formas, tierra de color entre café claro y gris... ¡me encontraba al borde del paroxismo, no sabía que pasaba, el mundo entero estaba conspirando para volverme loco!...y de nuevo otro destello, enorme, y cegador de luz azul y amarilla...tan fuerte que me tape la cara con mi chamarra y...
-Vas a ver a Karen hoy?
-Uffff...despues de oírte todo el día mi hermano ¡Es lo único que me mantiene cuerdo!
...Caminaba por la acera, y me entretenía escuchando las piedrecillas crujir, venía de ver a mi novia y despues de escuchar todo el día a bruno y sus teorías cuánticas locas y de universos alternos, que explicaban hasta la existencia de vampiros zombies, ella era un bálsamo para mi alma, por fin había juntado para la boda, ya teníamos la casa amueblada, y yo estaba feliz, era como vivir un sueño, en tres días seríamos una pareja... ¡Que bien se oía eso! y a cada paso oia el rumor de la tierra y las pequeñas piedras crujir bajo mi peso...scratch...scratch...scratch....scratch...
Gustavo Reyes Ramos19/08/2013.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
SUERTE TE DE DIOS....
-¡Fíjate mujer... Por poco y te atropello!
Dijo el taxista, molestando con el claxon, a la jovencita que imprudentemente, se atravesara delante del taxi que el conducía y de quien yo solicitara el servicio para trasladarme (del lugar donde había sido el trabajo) a una estación de metro donde pudiera fundirme, hasta perderme en la multitud.
-Por esas gentes luego lo joden a uno mi señor... ¿A poco no?...
Y cosa que no hago me fije en la mujer...joven, bonita, pero con una sombra de tristeza que opacaba casi todo lo demás, un bulto en la espalda y portando en su mano izquierda,una correa que enganchaba a su destino a un pequeño y lindo perrito sin raza definida, que parecía compartir su confusión ( yo amo a los perros, son los únicos seres vivos por los que siento algo dentro de mi)...
-lástima de carita mi señor...y luego con esa cosita ahí amarrada, la verdad a mi no me gustan, me parecen repulsivos...
Y fue ahí donde llamó poderosamente mi atención (no hay nada que deteste más que a una persona que odia a los perros) y fije mis ojos a los suyos, por el retrovisor ya que venía sentado en el asiento posterior del vehículo y percibí sus movimientos casi ratoniles...sus ojos se untaban nerviosos desde la parte de atrás de los otros vehículos, a la parte de asfalto que podía ver o al espejo retrovisor de su lado izquierdo, su cara afilada y su peculiar bigote le daban más apariencia de ratón y mientras seguía hablando, el acero de 12 pulgadas cosquilleaba en mi cintura, inquieto, impaciente...
-Ellos mi señor, que dios me perdone, pero me dan asco... Me parecen criaturitas verdaderamente repulsivas...
Si, lo iba a hacer, libraría al mundo de otro infeliz que seguramente maltrataba a los perros y empecé a hacer el cálculo de la distancia y donde seria el lugar de la inserción, pero tendría que acostumbrarlo a que me moviera, para que no se sorprendiera antes y pudiera esquivar el tajo...
-Se empieza a sumir el asiento por el uso ¿eh? Le dije, apoyándome en el respaldo de su asiento y el respaldo del copiloto...
-ahhhhh....sep...
fue todo lo que me dijo, hizo una pausa, y continuo con su perorata...
-¿Sabe mi señor? Creo que estoy mal de la cabeza, ya que a todo mundo le parecen lindos y los ven con mucho amor, sin entender que son una verdadera carga...
Yo ya estaba acomodado, un semáforo en rojo que nos tocara, y este infeliz odia perros estaría entregando cuentas a su creador...
-...Porque ¿a poco no? son bien apestosistos...cuando alguien me hace la parada y trae uno o varios....
lo haría parar unas calles antes de la estación del subterráneo y una ves ahí lo tomaría del cabello de la base de la nuca para apoyarlo y le hundiría mi acero en diagonal por el espacio de la clavícula limpiamente...
-...Y me tengo que poner a limpiar todo el carro mi señor, hasta doble aromatizante tengo que poner...
-OrÍllese en esta calle por favor Le dije tratando de no sonar frío e imperioso...
-Si mi señor...pero no me ha dicho nada...y ya me imagino porque...A usted si le gustan los niños... ¿verdad?
-¿Niños? Le dije realmente sorprendido...
-¡Si mi señor! ¿que no vio al escuincle que traía amarrado a la espalda la muchachita esa?...jejeje...ya lo descubrí que ni me venía poniendo atención ¿eh?
-Je, je, je...si, la verdad me descubrió...yo venía pensando-Le dije esbozando mi sonrisa más encantadora- Que es usted un buen hombre ¡y con una suerte inmensa!
-Naaaaaa...para nada mi señor, solo hago lo que me gusta, eso es todo...
-Que dios le bendiga. Le dije dándole un billete Y conserve el cambio añadí ,mientras descendía y cerraba la portezuela...
-¡Gracias mi señor, que mi dios bendito lo cuide también!
¡Vaya que es un suertudo este tipo! -Pensé mientras me dirigía al subterráneo, mira que aclarar que hablaba de niños, unos segundos antes de desenvainar mi hoja...jejejeje...mi acero había dejado de cosquillear en mi cintura y que bueno, porque realmente había sido muy cansado el trabajo realizado unos minutos antes...jejejeje...me estoy haciendo viejo, pensé para mis adentros y mientras me sonreía, en voz alta al entrar a la estación dije: "¡suertudo...suertudo!"
Gustavo Reyes Ramos 18/08/2013.
-¡Fíjate mujer... Por poco y te atropello!
Dijo el taxista, molestando con el claxon, a la jovencita que imprudentemente, se atravesara delante del taxi que el conducía y de quien yo solicitara el servicio para trasladarme (del lugar donde había sido el trabajo) a una estación de metro donde pudiera fundirme, hasta perderme en la multitud.
-Por esas gentes luego lo joden a uno mi señor... ¿A poco no?...
Y cosa que no hago me fije en la mujer...joven, bonita, pero con una sombra de tristeza que opacaba casi todo lo demás, un bulto en la espalda y portando en su mano izquierda,una correa que enganchaba a su destino a un pequeño y lindo perrito sin raza definida, que parecía compartir su confusión ( yo amo a los perros, son los únicos seres vivos por los que siento algo dentro de mi)...
-lástima de carita mi señor...y luego con esa cosita ahí amarrada, la verdad a mi no me gustan, me parecen repulsivos...
Y fue ahí donde llamó poderosamente mi atención (no hay nada que deteste más que a una persona que odia a los perros) y fije mis ojos a los suyos, por el retrovisor ya que venía sentado en el asiento posterior del vehículo y percibí sus movimientos casi ratoniles...sus ojos se untaban nerviosos desde la parte de atrás de los otros vehículos, a la parte de asfalto que podía ver o al espejo retrovisor de su lado izquierdo, su cara afilada y su peculiar bigote le daban más apariencia de ratón y mientras seguía hablando, el acero de 12 pulgadas cosquilleaba en mi cintura, inquieto, impaciente...
-Ellos mi señor, que dios me perdone, pero me dan asco... Me parecen criaturitas verdaderamente repulsivas...
Si, lo iba a hacer, libraría al mundo de otro infeliz que seguramente maltrataba a los perros y empecé a hacer el cálculo de la distancia y donde seria el lugar de la inserción, pero tendría que acostumbrarlo a que me moviera, para que no se sorprendiera antes y pudiera esquivar el tajo...
-Se empieza a sumir el asiento por el uso ¿eh? Le dije, apoyándome en el respaldo de su asiento y el respaldo del copiloto...
-ahhhhh....sep...
fue todo lo que me dijo, hizo una pausa, y continuo con su perorata...
-¿Sabe mi señor? Creo que estoy mal de la cabeza, ya que a todo mundo le parecen lindos y los ven con mucho amor, sin entender que son una verdadera carga...
Yo ya estaba acomodado, un semáforo en rojo que nos tocara, y este infeliz odia perros estaría entregando cuentas a su creador...
-...Porque ¿a poco no? son bien apestosistos...cuando alguien me hace la parada y trae uno o varios....
lo haría parar unas calles antes de la estación del subterráneo y una ves ahí lo tomaría del cabello de la base de la nuca para apoyarlo y le hundiría mi acero en diagonal por el espacio de la clavícula limpiamente...
-...Y me tengo que poner a limpiar todo el carro mi señor, hasta doble aromatizante tengo que poner...
-OrÍllese en esta calle por favor Le dije tratando de no sonar frío e imperioso...
-Si mi señor...pero no me ha dicho nada...y ya me imagino porque...A usted si le gustan los niños... ¿verdad?
-¿Niños? Le dije realmente sorprendido...
-¡Si mi señor! ¿que no vio al escuincle que traía amarrado a la espalda la muchachita esa?...jejeje...ya lo descubrí que ni me venía poniendo atención ¿eh?
-Je, je, je...si, la verdad me descubrió...yo venía pensando-Le dije esbozando mi sonrisa más encantadora- Que es usted un buen hombre ¡y con una suerte inmensa!
-Naaaaaa...para nada mi señor, solo hago lo que me gusta, eso es todo...
-Que dios le bendiga. Le dije dándole un billete Y conserve el cambio añadí ,mientras descendía y cerraba la portezuela...
-¡Gracias mi señor, que mi dios bendito lo cuide también!
¡Vaya que es un suertudo este tipo! -Pensé mientras me dirigía al subterráneo, mira que aclarar que hablaba de niños, unos segundos antes de desenvainar mi hoja...jejejeje...mi acero había dejado de cosquillear en mi cintura y que bueno, porque realmente había sido muy cansado el trabajo realizado unos minutos antes...jejejeje...me estoy haciendo viejo, pensé para mis adentros y mientras me sonreía, en voz alta al entrar a la estación dije: "¡suertudo...suertudo!"
Gustavo Reyes Ramos 18/08/2013.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
LOS TRES COLORES MÁGICOS.
Pluck......pluck......pluck......
El sonido de esa gota cayendo en un charco en alguna parte de la inmensidad de mi casa silente, siempre me ha puesto taciturno...
pluck......pluck......pluck......
Me provoca una introspección, nostálgica... Es casi mágico, me lleva a mi niñez, a mi juventud, a los momentos más gratos vividos en el seno familiar...
pluck......pluck......pluck......
me revive en mi mente, olores, destellos, reflejos, situaciones, sonidos...me recuerda, los colores de la navidad ¿se han fijado que son básicamente verde, plata y rojo? me recuerda por ejemplo, la última navidad, que viví con el encanto de mi niñez, la compañía de mis primos también niños (algunos, algunos ya pre adolescentes o adolescentes) y la candidez de mis familiares adultos... La última navidad con mi familia...
pluck......pluck......pluck......
El olor de diciembre cuando eres niño es muy peculiar, tiene un encanto especial, todo se perfuma, las calles, las gentes, las cosas, todo se impregna desde octubre de un olor a pino, mandarina, cacahuates, limas, azucar y risas y todo se vuelve verde, rojo y plateado....
pluck......pluck......pluck......
y revivo mi última navidad con todos ellos, alrededor de la gran mesa del comedor de mis abuelos, cubierta con un mantel hecho con paño de color verde y bordado con un sin fin de motivos y aplicaciones en chaquira y lentejuela de tipo navideño y en una mesa espaciosa que se encontraba dispuesta en una esquina del salón comedor, un nacimiento con su portal decorado con luces y esferas y estrellas de vidrio de colores verdes, plateadas y rojas...
pluk......pluck......pluck......
y hablábamos y todos eran escuchados con respeto y todos expresaban sus buenos deseos de navidad, desde los mas niños, hasta los adultos incluyendo los esposos de mis tías maternas, para quienes esas fiestas solo eran motivos de borracheras a costa de los suegros o de los otros concuños...y bebían y bebían hasta que el alcohol los embrutecía y los hacia cometer locuras...
pluck......pluck.......pluck.......
como uno de mis tíos, que esa navidad, se puso tan perdido de ebrio que se llevo a lo más apartado del jardín a una de mis primas, a quien le despuntaban ya hermosos y puntiagudos pechos y torneadas piernas y ahí trato de violarla...
pluck......pluck......pluck......
El la amenazaba con un cuchillo, yo lo recuerdo enorme...claro, lo veía con mis ojos de niño...y como ella no se callaba la golpeo con el puño cerrado tan fuerte que la dejó inconsciente; es un recuerdo tan vivido, que siento que si estiro la mano lo puedo tocar, veo la escena y la revivo al detalle el jardín iluminado tenuemente por focos verdes rojos y blancos y yo, acercándome, viéndolo y oyéndolo, oyendo el roce de las ropas y viendo sus manoteos de ebrio sobre las ropas de mi prima, con sus prisas entorpecidas por el alcohol y el jadeo de su respiración agobiado en su tarea, y también me veo yo recogiendo la enorme hoja de acero por el mango, quedando deslumbrado por su brillo, me produjo el mismo encanto que las esferas enormes que tanto me gustaban...lo veo a el, volteando a verme espantado y enojado al mismo tiempo y yo encandilado con los reflejos platinados de la hoja del cuchillo, recuerdo que manoteo, para tratar de arrebatármelo, y entonces sucedió, fue ahí que él hizo gloriosa esa navidad, pues con su manoteo se cortó y le dio a esa hoja platinada pulida y perfecta un matiz adicional de color rojo sangre, ¡Plata y rojo, rojo y plata y fui feliz, mi mundo estaba casi completo! pero el siguió intentando quitarme mi tesoro, y en el forcejeo la hoja, la afiladísima hoja se deslizó como una caricia de seda por su cuello y fue el descubrimiento mas perfecto que fortuitamente jamás hubiese hecho, ya que, el rojo manaba con furia de su cuello, vibrante, intenso y cubría ¡el verde del césped, el resplandeciente césped cubierto de roció de la aspersión nocturna y que aunado a la plata de la hoja; hicieron perfecta mi noche, pues tuve los colores magníficos de la navidad! .....Y su rojo siguió manando....hasta que se acabó la potencia con que salía y despues, solo oía el Pluck.......pluck.......pluck.......de las últimas gotas que caían de su cuerpo al charco de sangre, pero en la inmensidad de la noche, sin ruidos ajenos, sin distracciones...esa navidad fuimos solo yo, los colores y el pluck......pluck.......pluck.......de su espeso y cálido rojo; corte el cuello de mi prima también pero su rojo era menos intenso, menos vibrante, por eso solo degüello ebrios varones y excitados en navidad, es cuando su rojo es perfecto para hacer los colores de diciembre y darle a la vida, un poquito de la magia de entonces.
Gustavo Reyes Ramos 15/08/2013.
Pluck......pluck......pluck......
El sonido de esa gota cayendo en un charco en alguna parte de la inmensidad de mi casa silente, siempre me ha puesto taciturno...
pluck......pluck......pluck......
Me provoca una introspección, nostálgica... Es casi mágico, me lleva a mi niñez, a mi juventud, a los momentos más gratos vividos en el seno familiar...
pluck......pluck......pluck......
me revive en mi mente, olores, destellos, reflejos, situaciones, sonidos...me recuerda, los colores de la navidad ¿se han fijado que son básicamente verde, plata y rojo? me recuerda por ejemplo, la última navidad, que viví con el encanto de mi niñez, la compañía de mis primos también niños (algunos, algunos ya pre adolescentes o adolescentes) y la candidez de mis familiares adultos... La última navidad con mi familia...
pluck......pluck......pluck......
El olor de diciembre cuando eres niño es muy peculiar, tiene un encanto especial, todo se perfuma, las calles, las gentes, las cosas, todo se impregna desde octubre de un olor a pino, mandarina, cacahuates, limas, azucar y risas y todo se vuelve verde, rojo y plateado....
pluck......pluck......pluck......
y revivo mi última navidad con todos ellos, alrededor de la gran mesa del comedor de mis abuelos, cubierta con un mantel hecho con paño de color verde y bordado con un sin fin de motivos y aplicaciones en chaquira y lentejuela de tipo navideño y en una mesa espaciosa que se encontraba dispuesta en una esquina del salón comedor, un nacimiento con su portal decorado con luces y esferas y estrellas de vidrio de colores verdes, plateadas y rojas...
pluk......pluck......pluck......
y hablábamos y todos eran escuchados con respeto y todos expresaban sus buenos deseos de navidad, desde los mas niños, hasta los adultos incluyendo los esposos de mis tías maternas, para quienes esas fiestas solo eran motivos de borracheras a costa de los suegros o de los otros concuños...y bebían y bebían hasta que el alcohol los embrutecía y los hacia cometer locuras...
pluck......pluck.......pluck.......
como uno de mis tíos, que esa navidad, se puso tan perdido de ebrio que se llevo a lo más apartado del jardín a una de mis primas, a quien le despuntaban ya hermosos y puntiagudos pechos y torneadas piernas y ahí trato de violarla...
pluck......pluck......pluck......
El la amenazaba con un cuchillo, yo lo recuerdo enorme...claro, lo veía con mis ojos de niño...y como ella no se callaba la golpeo con el puño cerrado tan fuerte que la dejó inconsciente; es un recuerdo tan vivido, que siento que si estiro la mano lo puedo tocar, veo la escena y la revivo al detalle el jardín iluminado tenuemente por focos verdes rojos y blancos y yo, acercándome, viéndolo y oyéndolo, oyendo el roce de las ropas y viendo sus manoteos de ebrio sobre las ropas de mi prima, con sus prisas entorpecidas por el alcohol y el jadeo de su respiración agobiado en su tarea, y también me veo yo recogiendo la enorme hoja de acero por el mango, quedando deslumbrado por su brillo, me produjo el mismo encanto que las esferas enormes que tanto me gustaban...lo veo a el, volteando a verme espantado y enojado al mismo tiempo y yo encandilado con los reflejos platinados de la hoja del cuchillo, recuerdo que manoteo, para tratar de arrebatármelo, y entonces sucedió, fue ahí que él hizo gloriosa esa navidad, pues con su manoteo se cortó y le dio a esa hoja platinada pulida y perfecta un matiz adicional de color rojo sangre, ¡Plata y rojo, rojo y plata y fui feliz, mi mundo estaba casi completo! pero el siguió intentando quitarme mi tesoro, y en el forcejeo la hoja, la afiladísima hoja se deslizó como una caricia de seda por su cuello y fue el descubrimiento mas perfecto que fortuitamente jamás hubiese hecho, ya que, el rojo manaba con furia de su cuello, vibrante, intenso y cubría ¡el verde del césped, el resplandeciente césped cubierto de roció de la aspersión nocturna y que aunado a la plata de la hoja; hicieron perfecta mi noche, pues tuve los colores magníficos de la navidad! .....Y su rojo siguió manando....hasta que se acabó la potencia con que salía y despues, solo oía el Pluck.......pluck.......pluck.......de las últimas gotas que caían de su cuerpo al charco de sangre, pero en la inmensidad de la noche, sin ruidos ajenos, sin distracciones...esa navidad fuimos solo yo, los colores y el pluck......pluck.......pluck.......de su espeso y cálido rojo; corte el cuello de mi prima también pero su rojo era menos intenso, menos vibrante, por eso solo degüello ebrios varones y excitados en navidad, es cuando su rojo es perfecto para hacer los colores de diciembre y darle a la vida, un poquito de la magia de entonces.
Gustavo Reyes Ramos 15/08/2013.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
EL DESPERTAR.
-¿Cuantas veces te dije: "Armando mejor vamonos para la casa"..."Armando en este lugar hay solo gente perversa, que solo nos esta mirando" eh?
-Epep...
-Nada de peros, te lo dije bien claro, "Este lugar no es bueno, este lugar me hace sentir rara...me hace sentir cosas...extrañas y provocativas" Yo lo sentía, ¿te lo dije o no Armando?
-Yyyy....
-Y si ya ves, me sentía peculiar, como caliente y no sé...singular...te lo dije, ya ves...y ese calor, que me subía por el cuerpo, junto con un hormigueo que me empezaba en las plantas de los pies y me acababa en la punta del pelo y tu dale a decirme "Suéltate princesa, estamos experimentando, total, si no te gusta solo queda entre tu y yo, déjalo correr, deja que te aflore ese lado oscuro amor" pero yo te decía que no, que no iba a ser bueno y tu dale a que si, que eso que sentía "era excitación,por estar haciendo algo prohibido, que me dejara llevar y dejara salir ese lado secreto que no te había mostrado"...mi amor, yo te lo dije; va en contra de la moral y de mi educación católica...esto no estaba bien, nunca debí dejar que me hiciera suya ¿y sabes? La verdad si me atraía y todo...pero a pesar de eso no debiste permitir que me soltará amor, que me abandonará a él...
-Yiargasprlfsssssss...
-Siiii...a mi también me cuesta trabajo pasar saliva, de solo recordar como empezó, como me fue seduciendo, como me fue despojando de mis miedos, sacando lo más perverso de dentro de mí, la forma en que me fue poseyendo de a poco, penetrando en mi despacio, con esa forma lenta y violenta, pero a la ves dulce de tomarme y someterme a su voluntad... No debiste dejar que esto pasara Armando, ahora ya no hay marcha atrás, ahora, soy otra... ¡Y me gusta!... Ahora tengo un hambre insaciable de más hombres ¡Que no puedo calmar!
-Ñyiargasprlffp...
-Lo sé amor, lo sé, esté ser que se ha apoderado de mi, este demonio tan perfecto, que se ha adueñado de mi alma y de mi cuerpo, despues de acabar de comer tu corazón, me llevará a buscar y a seducir más hombres, con un corazón caliente, amante y sano, con que alimentarlo.
Gustavo Reyes Ramos 13/08/2013.
-¿Cuantas veces te dije: "Armando mejor vamonos para la casa"..."Armando en este lugar hay solo gente perversa, que solo nos esta mirando" eh?
-Epep...
-Nada de peros, te lo dije bien claro, "Este lugar no es bueno, este lugar me hace sentir rara...me hace sentir cosas...extrañas y provocativas" Yo lo sentía, ¿te lo dije o no Armando?
-Yyyy....
-Y si ya ves, me sentía peculiar, como caliente y no sé...singular...te lo dije, ya ves...y ese calor, que me subía por el cuerpo, junto con un hormigueo que me empezaba en las plantas de los pies y me acababa en la punta del pelo y tu dale a decirme "Suéltate princesa, estamos experimentando, total, si no te gusta solo queda entre tu y yo, déjalo correr, deja que te aflore ese lado oscuro amor" pero yo te decía que no, que no iba a ser bueno y tu dale a que si, que eso que sentía "era excitación,por estar haciendo algo prohibido, que me dejara llevar y dejara salir ese lado secreto que no te había mostrado"...mi amor, yo te lo dije; va en contra de la moral y de mi educación católica...esto no estaba bien, nunca debí dejar que me hiciera suya ¿y sabes? La verdad si me atraía y todo...pero a pesar de eso no debiste permitir que me soltará amor, que me abandonará a él...
-Yiargasprlfsssssss...
-Siiii...a mi también me cuesta trabajo pasar saliva, de solo recordar como empezó, como me fue seduciendo, como me fue despojando de mis miedos, sacando lo más perverso de dentro de mí, la forma en que me fue poseyendo de a poco, penetrando en mi despacio, con esa forma lenta y violenta, pero a la ves dulce de tomarme y someterme a su voluntad... No debiste dejar que esto pasara Armando, ahora ya no hay marcha atrás, ahora, soy otra... ¡Y me gusta!... Ahora tengo un hambre insaciable de más hombres ¡Que no puedo calmar!
-Ñyiargasprlffp...
-Lo sé amor, lo sé, esté ser que se ha apoderado de mi, este demonio tan perfecto, que se ha adueñado de mi alma y de mi cuerpo, despues de acabar de comer tu corazón, me llevará a buscar y a seducir más hombres, con un corazón caliente, amante y sano, con que alimentarlo.
Gustavo Reyes Ramos 13/08/2013.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
OJOS VERDES.
-¡Noooo, vete, lárgate!
-¿Porque amor, que pasa, porque me rechazas?...
-¡Déjame en paz!
-¿Porque me tratas así? Tu habías dicho que me amabas...
-¿Y todavía lo preguntas? Yo no te conocía así...
-Amor, yo te amo, ¡Eres todo para mí!...
-¡Pero yo ya no... Tu estas mal!
-¡Mi vida...mira que te traje hasta este lugar, bonito y apartado de todo y de todos, para poderte hablar de mi amor, disfrutar de tu compañía y que disfrutaras de este presente que te traje... ¿No te gusta el ramillete que te conseguí?
-¡Eres un enfermo... Por Dios!
-Corazón de mis días... Por favor...no me trates así, mira que solo vivo para complacerte...
-¡Vete, aléjate de mi... Me das asco... Una mujer como yo no merece esto!
-Pero amor...que es lo que pasa, no huelo mal... ¿Estoy mal vestido, o hay algo mal en mi amor?
-¿Y todavía lo preguntas, es que en verdad no te das cuenta?
-No mi alma, dime que pasa ¿Si?
-Te lo voy a decir... Los ojos, tu ramillete, ¡Tu!... ¡Eres repugnante, me das asco y horror!
-Chiquita mía... ¡Pero son verdes amor de mi vida, tu me habías dicho que los ojos de ese color te gustaban!... No entiendo porque ahora me hablas así, tu me dijiste que te era atractivo, que te parecía interesante, y cuando te hablé de amor, aceptaste mi propuesta... Y ahora, ahora me dices todo eso... Me desilusionas... Siento un dolor muy grande en mi corazón y un hueco enorme en mi alma... Mírame, no me des la espalda.
-Le dijo mientras empezaba a pasar su brazo izquierdo por sus hombros, lenta, suave y amorosamente, rodeando con el su cuello, casi con miedo de que ella lo sintiera y continuo diciéndole:
-La forma en que me tratas, me hace pensar que eres una persona sin alma y sin respeto a los sentimientos ajenos... Ahora, es que me doy cuenta, que eres solo bella por fuera, pero por dentro eres un ser horrible, que no sabe apreciar mi entrega, ni mi amor... ¡Ni nada!
-Gasph...pfstsss -dijo ella al tiempo que intentaba liberarse de su brazo en su cuello...
-¿Y sabes algo mas?- Le dijo apretando más el candado que hacia su brazo alrededor de su cuello, viendo con cierta ternura y tristeza el cuerpo de ella que se estremecía con los últimos estertores de la muerte, estrangulada, con su brazo izquierdo, firmemente cerrado sobre su cuello, mientras su mano derecha, agitaba vehementemente a la altura de su cara ya sin vida, un manojo de ojos verdes, pendiendo del ligamento óptico al que estaban unídos...
-Te voy a decir algo que tu fea alma no valoró... ¡Muchos hombres, tuvieron que ofrendar su vida, para que yo te trajera este ramillete de ojos verdes, que no supiste apreciar!
Gustavo Reyes 12-08-2013.
(En homenaje a mi mujer, que gusta de los ojos verdes)
-¡Noooo, vete, lárgate!
-¿Porque amor, que pasa, porque me rechazas?...
-¡Déjame en paz!
-¿Porque me tratas así? Tu habías dicho que me amabas...
-¿Y todavía lo preguntas? Yo no te conocía así...
-Amor, yo te amo, ¡Eres todo para mí!...
-¡Pero yo ya no... Tu estas mal!
-¡Mi vida...mira que te traje hasta este lugar, bonito y apartado de todo y de todos, para poderte hablar de mi amor, disfrutar de tu compañía y que disfrutaras de este presente que te traje... ¿No te gusta el ramillete que te conseguí?
-¡Eres un enfermo... Por Dios!
-Corazón de mis días... Por favor...no me trates así, mira que solo vivo para complacerte...
-¡Vete, aléjate de mi... Me das asco... Una mujer como yo no merece esto!
-Pero amor...que es lo que pasa, no huelo mal... ¿Estoy mal vestido, o hay algo mal en mi amor?
-¿Y todavía lo preguntas, es que en verdad no te das cuenta?
-No mi alma, dime que pasa ¿Si?
-Te lo voy a decir... Los ojos, tu ramillete, ¡Tu!... ¡Eres repugnante, me das asco y horror!
-Chiquita mía... ¡Pero son verdes amor de mi vida, tu me habías dicho que los ojos de ese color te gustaban!... No entiendo porque ahora me hablas así, tu me dijiste que te era atractivo, que te parecía interesante, y cuando te hablé de amor, aceptaste mi propuesta... Y ahora, ahora me dices todo eso... Me desilusionas... Siento un dolor muy grande en mi corazón y un hueco enorme en mi alma... Mírame, no me des la espalda.
-Le dijo mientras empezaba a pasar su brazo izquierdo por sus hombros, lenta, suave y amorosamente, rodeando con el su cuello, casi con miedo de que ella lo sintiera y continuo diciéndole:
-La forma en que me tratas, me hace pensar que eres una persona sin alma y sin respeto a los sentimientos ajenos... Ahora, es que me doy cuenta, que eres solo bella por fuera, pero por dentro eres un ser horrible, que no sabe apreciar mi entrega, ni mi amor... ¡Ni nada!
-Gasph...pfstsss -dijo ella al tiempo que intentaba liberarse de su brazo en su cuello...
-¿Y sabes algo mas?- Le dijo apretando más el candado que hacia su brazo alrededor de su cuello, viendo con cierta ternura y tristeza el cuerpo de ella que se estremecía con los últimos estertores de la muerte, estrangulada, con su brazo izquierdo, firmemente cerrado sobre su cuello, mientras su mano derecha, agitaba vehementemente a la altura de su cara ya sin vida, un manojo de ojos verdes, pendiendo del ligamento óptico al que estaban unídos...
-Te voy a decir algo que tu fea alma no valoró... ¡Muchos hombres, tuvieron que ofrendar su vida, para que yo te trajera este ramillete de ojos verdes, que no supiste apreciar!
Gustavo Reyes 12-08-2013.
(En homenaje a mi mujer, que gusta de los ojos verdes)
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
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