PARA ENTONCES...COMO AHORA
Cuando mi ausencia ya no extrañes,
cuando mis lagrimas ya no te ardan,
cuando mi adiós ya no te importe,
cuando mi vacío y su dolor ya no te pese,
cuando hayas cerrado en definitiva la ventana,
para evitar el rumor de mis suspiros,
cuando tus oídos sean sordos para mis latidos,
cuando a tu boca sean estériles y ajenos mis besos,
cuando te hayas llevado mis ojos áridos ya,
por la ausencia de llanto por ti
y mi cordura corra detrás tuyo,
y sienta como el lúgubre retumbar
de una lapida la puerta al cerrarse tras tu adiós...
entonces también besare tus manos, acariciare tu
cabello bendeciré el suelo donde pisas
y musitaré por lo bajo "que seas feliz,
y que la fe en tu dios y la fuerza de nuestro
(mi) amor, te cuide y te guarde de todo mal".
Gustavo Reyes Ramos 28/02/2014.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
¡Gracias por tu comentario!