viernes, 28 de febrero de 2014

LA CÁRCEL DE TU AMOR.

No puedo liberarme de esta condena que yo solo me 

impuse, del  dolor y la soledad que conlleva, de la 

nostalgia que me hiela, del vacío que me abrasa, no 

puedo olvidar el olor de tus axilas, de tu pelo, el sabor 

de tu sexo y de tu alma... Sigo preso en ti, aunque ya 

no seas mi carcelera y me hayas abandonado en 

esta prisión vacía, con la reja abierta hace mucho, 

mucho tiempo.

              Gustavo Reyes Ramos 31/12/2013.



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