viernes, 29 de diciembre de 2017

Voy vistiendote en mis sueños de sombras y de luces.
Con trozos que recuerdo de la noche de anoche te fabrico un vestido.
Y con resplandecientes guiños de la luna que me bebí entera con coraje y con tristeza,
voy haciendo los encajes y dándole los matices a los adornos de tu traje.
Estoy ebrio y ni así te puedo dejar de pensar.
Eres un fantasma de ayer en mi corazón, que se esconde en mi presente.
Tan vieja como yo,
tan antigua como este cariño que se hace trozos y tirita de frío al sol del medio día,
con las pinceladas de la tinta negra que te pintan y te dibujan risueña...
Te pienso... mientras escucho las risas de los niños al otro lado de la barda de esta mi casa de fantasmas deslucidos,
de esta mansión enorme de querencias abandonadas y añoranzas de un tiempo que fue, y que no volvera jamás.
Gustavo Reyes Ramos Dr.

jueves, 2 de noviembre de 2017

AMANTES DE LA NADA.


Somos amantes de la falta, de la deshora, amantes del destiempo, a deshambres.
Golosos insensatos que se llenan de besos los cuerpos para saciar sus vacíos profundos con el misterio de otro ser, cualquiera, en ausencia del bien amado. 

Amantes insoportables que para llenar sus insondables nadas, irrumpen el silencio con el ruidoso rumor de la caricia y del chasquido de estarse bebiendo el uno al otro sedientos, hambrientos. Tocándonos invidentes, insensibles, insistentes, como si trataramos de reinventarnos el uno a la otra .
Somos los amantes sin cariño, adictos al sexo o a alguna variante o disertación extraña de lo que no es amor; que envidiosos de los enamorados, llenamos nuestras tremendas carencias de ternura, con agua risueña de los pozos embargados por ellos, Burbujeando de sed y oscuridad entre cosquillas de estrellas apagadas en el fondo cenagoso.
Ausentes de cariño, de instancias con sonrisas enamoradas y miradas profundas, nos llenamos de sonrisas vanas, de toques furtivos, de sombras olvidadas, de suspiros esquivos, robados a los locos de amor en luna llena. Engañándonos efímeros, pues cuando falta la ternura, cuando al humano se le roba el sosiego del cariño, el sexo es solo relleno abandonado, es el oso de felpa sacado del basurero con el que se consuela el niño sin suerte y sin nadie. 

Somos seres indolentes y sin fortuna, que erotizados nos regalamos soledad a manos llenas. Convencidos de que el sexo, por el sexo mismo, nos redimirá del deseo fugaz que nos condena a esas urgencias mortales e intempestivas, sin darnos cuenta que solo aumentamos la condena ejecutando la trampa cíclica y voraz, que nos carcome el alma.
Gustavo Reyes Ramos D.R.



martes, 31 de octubre de 2017



ROTO.

(Un sueño nada más).

No sé, porque, cuando mas roto estoy, es cuando mas te platico. Es como una de esas comedias tragicómicas; mientras mas agreste e hiriente es mi destino, mas tengo que decirlo a voces, para que más risa cause, para que mas gente se entere. ¡Sufro, me duele!, ríanse todos de la desgracia de este viejo adefesio idiota que lo único que pide, es un poco de ternura y respeto y quizá, si sobra, un poco... Poquito de amor... ¿Es tan difícil? No quiero más.
¡Oh, un asalariado! 
Acércate amigo querido, que el show de este tu humilde servidor, simplemente intenta conmover tu corazón ¡Te lo juro joven!, ven acércate que te juro también, que no te voy a complicar la vida. Es solo un poquito de cariño, si puedes, cuando tengas tiempo y te sobre algo. No te voy a atosigar, ni a acosarte. Es una limosna... No más... ¿Cuando te ha complicado la existencia dar una misera limosna? Dar, en cambio, fortalece el alma y oxigena los corazones nobles. ¿Acaso no fue Jesús quien dijo "Pedid y se os dará"? ya lo dijo San...¡ Hijo de sus reputas nalgas... Me dejó hablando solo! ¡Vete mucho a la chingada culero... De todos modos ya sabía que eras ojete y trabajas en el PRI!...
Me siento solo Señor. Estoy viejo, maldito y harto de ser un miserable. Nada me llena. Nada me conforta y nada me sorprende... Aunque también, nada... NADA, me quita este frío de incomprensión y vacío, que me hiela el alma.
En este mundo, el amor puro tiene solidas bases de interés. Los actos desinteresados esperan recompensa... O reconocimiento, que al fin y al cabo es otro tipo de recompensa. Todo lo que el ser humano hace por su semejante, lleva implícita la reciprocidad obligada e interesada.
¡Que frío hace! Debería probar suerte en el otro camellón. Me encontré una colilla a la mitad y encendida... ¡Gracias Señor por recordar (aunque sea así, de esta forma miserable) a este que también es tu hijo!...Perdón... Lo siento. Es el frío mi Señor... Discúlpame la ironía. Si no te tuviera a ti, para platicar, me volvería loco... Bueno, más.
Nadie me mira siquiera... Pues ¿que clase de gente es la de hoy? Antes al menos les daba miedo. Hoy están tan deshumanizados, que solo indiferencia les provoco... Ah, y asco, sí, mucho "asquito". Como a ti. ¿Cuánto tiempo ha pasado y sigues enojado conmigo? ¿No te han bastado mis deformidades, mis males y calamidades? ¿No han sido suficientes todas las blasfemias a las que se me asocia? ¿No es suficiente que sea el ejemplo de una sarta de enfermos patanes y psicópatas que creen que deben adorarme, para poder rescindirme el castigo y recibir tu perdón? Viejo, caray, discúlpame, pero eres igual de extremista que la competencia. ¿Cuando será que vuelvas a verme con tus ojos buenos?... ¡Y dicen que yo soy el soberbio!... Mírame aquí, limosneando un cariño entre estos simios sin alma...
Estoy cansado... ¡Muy cansado! Hace mucho que no duermo plácidamente... ¡Ay mi Señor! Si tu supieras el negociazo que han hecho los micos estos
 (que con falsa modestia se auto denominan humanos) contigo y conmigo... ... No sé porque no te dan asco.
Tengo frío mi Señor, estoy cansado y harto... Aburrido también y ¿sabes? No sé porque el día que descansa Miguel, festejando su cumpleaños, deba yo, andar mendigando en busca de un alma buena y amorosa si ambos sabemos que... Espera, ¿Qué es lo que ven mis ojitos? ¿Es eso una niña?... ¡Aay Chuy! Soy el malo de la peli y ¡hasta escalofríos me dieron! ¿No es una de tus bromas mi Señor? Digo, que, YO, (o sea, que demonio), hace una niña a mitad de la calle a las doce y media de la noche?... Hermosa, pequeña, serena, dulce y pelirroja... Náaaaaaa esta es una de tus bromas Señor, o del engreído ese del Chuy, tu preferido... ¡Mira, mira!... ¡Cuán gracioso es su caminar y como juega el viento con su cabello largo!... Señor, te pido, por favor, no juegues con este pobre viejo imbécil y maldito... Mi hartazgo y mi sufrir ya no están para eso. Si es un castigo, te suplico, ¡apártalo de mí! Si es una tentación... Mi Señor, ¡no la quiero! Renuncio a ella y te pido perdón si te ofendí y con ella, con esta dulce visión tratas de corregirme... Señor... Mi Señor, ya está muy cerca... ¡Apártala de mí, que el resplandor que emana me atemoriza!... ¡El calor que emana de su alma quema!
- ¿Estás solito?
- Aaaargh... ¡Pa la chin... Ya me cargo!... Este... ¿Mande usted?
- Que si estás solito... ¿Porque Tiemblas? ¿Tienes miedo?...
- Errr... ¡Noooo, como crees! Es el frío, si, el frío... Jejeje...

Al contrario, ¿No te doy miedo yo? ¿Sabes quien soy? ¿No te doy asco?
- ¿Miedo? ¿porque? - No sé que es el asco... 
- Ven - (dijo al tiempo que tomaba mi tosca garra entre sus manitas) Te voy a llevar a mi casa, te voy a arropar para que se te quite el frío y te voy a querer siempre, Se bien quien eres. Te conozco bien y lo único que importa, es que ya no vas a tener que volver al infierno y vas a dejar de ser el malo porque has encontrado un cariño verdadero...
La mire fijamente y no supe como ni porque, pero puedo jurar que los ojos se me humedecieron tan de pronto, tan inesperadamente, que hasta me dolieron ¡Era tan dulce!...
- POC, POC, POC... POC, POC, POC... ¡MUÉVASE AMIGO!
Los golpes con la linterna del vigilante del predio donde paré, me pusieron alerta y despierto de nuevo.
Me enderece en el asiento. Me había quedado dormido en el auto. Fue sólo un sueño. Un sueño bonito o una pesadilla, ¿Quien lo sabe? Los ojos me dolían y ardían a la vez.... ¡Tenia lágrimas reales donde alguna vez tuve alma!
Gustavo Reyes Ramos. D.R.




jueves, 26 de octubre de 2017

Fantasmas.

- ¿Sabes? Hay tipos, que en su mente fantasiosa, a falta de un logro o de una buena experiencia por narrar, se inventan historias de fantasmas...
- Ujumm...
- Y ¿Sabes que es peor?
- ¿Que?
- ¡Que haya sujetos descerebrados que les crean!
- ¡Hombre, pues tienes razón!
-¿Verdad?
- Si caray, ahora solo hay que esperar a por un tipo que los tenga bien puestos, para exponerle nuestro punto...
- Si pues, cobardes mortales, ya van dos que con solo tocarles, ¡Se me Cagan de susto!

Gustavo Reyes Ramos D.R.

sábado, 7 de octubre de 2017

3:33


Son las tres y treinta y tres minutos de la madrugada. La hora maldita dicen. Tres y treinta y tres minutos que parecen eternizarse mientras me sirvo un vaso de leche de soja que jamás sabrá a leche (de hecho, sabe a rayos), pero alimenta mi ilusión de disminuir mi deuda karmática y mi huella de carbono. Si quieres mejorar o esperas evolucionar, algún sacrificio hay que hacer.
Vago como alma en pena por la casa oscura. Aunque ya no es porque te extrañe, porque te espere, ni porque ocupes mi mente y mi corazón. Ahora son sólo negocios.
La luz apagada y cortinas especiales, me permiten ver hacia afuera, pero impiden que me vean de afuera hacia adentro. Entré por el callejón, Al "puro vuelo" como siempre, con los faros y el motor apagados... y como siempre, me asomo a la ventana para constatar que cada quien este en sus asuntos y no me hagan el favor de dedicarme tiempo y atención y se pregunten "¿Que hace el bonachón del vecino llegando a esta hora?" O "Salió en su coche, que extraño; siempre ha dicho que no funciona"
"Todos tienen algo que esconder, excepto mi mono y yo" Reza el nombre de esa vieja canción de los Beatles, aunque quizá mi mono y yo, compartimos secretos con todos los demás.
Bajo a la cochera y checo que haya encendido todos los ventiladores de piso y que estos sigan funcionando. Es difícil enfriar rápido un motor de ocho cilindros al que le has exigido tanto en una noche.
Son las tres y treinta y seis. "Sigo en hora mágica" me digo a mi mismo, mientras agrego un poco de vainilla, vodka y azúcar a la leche, miro por la ventana el discreto burdel que el vecino viudo ha montado con sus hijas. Son bonitas las niñas y ¡muy simpáticas! y de alguna forma lo hacen con gusto para ayudar a su padre. Al mismo tiempo, veo que el otro vecino, tres casas a la derecha, (aquel que es pastor), va llegando con su esposa echa un guiñapo, el maquillaje y las medias de red corridas, medio envuelta en una gabardina que deja ver sus desnudeces y un collar ancho en su cuello unida a una cadena que termina en la mano del hombre "santo" en su fase de demonio. "Mostradme un hombre sin vicios ocultos, y os mostraré a un mentiroso" pienso.
No sé para qué me fijo en la hora, si realmente no importa. Cada día y cada noche de viernes es idéntico al anterior. A las cuatro de la mañana vendrá el distribuidor de droga disfrazado de tamalero a vender su porquería a los trabajadores del mercado y a las cuatro y cuarto, pasara la patrulla a cobrarle el "derecho de piso". Somos una sociedad exacta que se mueve al filo de la doble moral y la ceguera "cada quien hace lo suyo y aunque sea ilegal yo no me meto, ni lo veo".
Termino mi vaso de leche, lo lavo, lo desinfecto, lo seco y lo coloco en su lugar. "El diablo está siempre atento a los detalles".
Vuelvo a bajar, ya listo para limpiar la cajuela del "Tío". Cepillos, esquineros, hipoclorito, bicarbonato, agua oxigenada, vinagre, agua mineral y alcohol industrial... "Todos tenemos algo que esconder" pienso de nuevo y comienzo a tararear aquello de "Fixing a hole".
La madrugada clarea y la gente honorable marcha rumbo a sus benditos trabajos, para descansar "como dios manda" al día siguiente, mientras yo alisto todo para seguir reparando los agujeros de dios, el lunes por la noche.
Gustavo Reyes Ramos. D.R.

jueves, 28 de septiembre de 2017

¡Bendito seas!


Cuando la vida se vive en la mediocridad, sin canción, ni aventura, sin ternura, ni pasión, ni locura, es malo. Y si se vive en solitario, con miedo a todo y sin ilusiones es todavía peor. Y eso se pone mas turbio si, aparte de lo mencionado, esa persona que vive esa vida, esta enferma y vieja. Y si agregamos que no sabe hacer nada, y que es una persona con preparación académica, que por azares del destino no puede comprobar ni hacerla valer, pero que por esa misma cultura esta consciente de todas sus limitaciones y discapacidades ¡uff!...
Ha de ser terrible cuando lo único que te abraza es el miedo y el único familiar y compañero con el que cuentas es el dinero y eso por actos fortuitos; pues este hombre (por lo que pude saber de él), tuvo siempre muy baja autoestima para emprender algo por si solo. Fue y es cobarde para muchas cosas, inclusive, para decidir un fin por su propia mano. Aunque también (porque no decirlo) muy sensible. Si hubiese tenido valor y un poco menos de cinismo y desilucion en la vida, tal vez hubiera sido escritor.
Un ser como éste, debe sentir un vacío tan angustioso, como para urgirlo a solicitar que le adelanten las vísperas de lo que va a suceder naturalmente mañana o pasado.
Llegué temprano y husmeé un poco por la casa, mirando fotografías contadas y viejisimas, aunque ninguna de él.
Esperando el momento propicio, pasé algunas horas leyendo varios de sus cuadernillos de notas a mano. Ahí fue donde me enteré del porque de su auto reclusión, de sus dudas y miedos, de su ser tierno, candoroso, amante y a la vez cínico y despiadadamente feroz consigo mismo. Igual que de las pruebas que puso a las contadas mujeres a las que se atrevió a cortejar y que lamentablemente ninguna de ellas pasó, para poder convertirse en su compañera y en breves momentos, en su única heredera.
Si yo tuviese un alma que él pudiera conmover, si no te hubiera dado toda mi ternura y si no la hubieras destazado, hasta me sentiría mal por hacer aquello para lo que me contrato. Y aún así, siento algo de pena por éste miserable. Está viejo, enfermo y se pudre con un espíritu maravilloso que es suyo y que pudo ser grandioso. En una cárcel de abandono que el mismo fabricó y de la cual, al día de hoy; se arrepiente, pero como la mujer-lagarto de las ferias pueblerinas de antaño "ya es demasiado tarde".
Tan asqueado de falsedad, tan lleno de incomprensión, como de soledad, vive aislado del mundo en medio de una ciudad de millones que están igual que él de desahuciados en su aislamiento vergonzoso; pero que al vivir inmersos en la bendita inconsciencia del hongo, no se han dado cuenta del ciclo que ejecutan: nacen, crecen, esporulan y mueren. La mayoría, en el "ínter" socializan; algunos en forma real, otros en forma virtual, en las mal llamadas "redes sociales". Pero todos forman de manera inconsciente, parte del escalón del destino con rumbo a la incertidumbre del futuro.
Conocerlo me ha puesto de alguna forma introspectivo, pues al igual que él, yo no se hacer nada y me refiero a nada honesto, nada de lo que yo pudiera ufanarme con la cara y la voz en alto. Únicamente tengo el "oficio" por el que estoy maldito... o bendito. Como siempre te dije ¿quien lo sabe?. Mediante la filosofía Zen, he aprendido a aceptar lo que soy y lo que hago, aquello para lo que nací con dotes naturales; pero se bien que no puedo estar orgulloso de ello. Ya sabes lo que siempre te dije: "Los malos somos un mal necesario para hacer el trabajo sucio, ese que mancha las manos y la imagen. Tu sabes, todos quisiéramos usar el sombrero blanco del vaquero bueno y apuesto, pero sin Apaches, no habría película".
Muchos vivimos sin conciencia real del tiempo. No nos damos cuenta de que envejecemos hasta que una mañana, te despierta un achaque y en tu boca empiezas a masticar el sabor acre de la frase "a mi nunca me había pasado".
A todos nos gusta disfrutar antes de la lluvia. Me refiero a que muchos disfrutamos del sol de la juventud, de la bendición que es la familia, el hogar y todo lo demás, sin ponernos a pensar en el día de mañana, cuando cae el aguacero, cuando empiezan el dolor y las despedidas de aquellos a quienes amas. Cuando se presenta la enfermedad. Cuando se juntan los años y las soledades... cuando, por mas despiadado que seas o te hayas vuelto, de los ojos te ruedan las lágrimas inoportunas porque sí y las tristezas se te desbocan a deshoras.
Estoy cantando una última canción para ti y para mi en mi cabeza. Me hace mucho mal pensarte como te pienso. Y sin embargo recurro a ti, como vacuna contra este empezar a conmoverme por alguien. Y la canto con todo el amor, la tristeza y la añoranza que jamás nadie te podrá dar, por la simple razón de que (fuera ya de toda pose), te la canta alguien que nunca amó a nadie, más que a ti.
Camino rumbo a la alcoba apesadumbrado. Voy despacio, repitiendome que no es mas, que otro trabajo fácil y muy bien remunerado, pero reservado para un especialista; alejando con esto, la idea de retratarme en él. Estoy sudando como nunca antes "a mi nunca me había pasado"... Lo sé.
Y sé también, que contigo llegue tarde al amor. También "nunca me había pasado" o tal vez si, pero jamás le di oportunidad. Pensaba...creía que era una inutilidad, un lastre y después, cuando me pasó... Te idealice ¿sabes? Creí ver en ti, la reencarnación de un diosa. De un amor perdido en vidas pasadas y ya ves, resultaste ser tan mundana como cualquiera... En fin. He llegado al final del largo, larguísimo pasillo. Estoy frente a la puerta de su habitación. Apesadumbrado, triste y sudando como si fuese yo mismo el del "trabajito". Nunca antes me habían pesado tanto los años, tu recuerdo, mi tristeza, tu herencia de silencio, de soledad y de abandono porque si... Creo que este será uno de los últimos o tal vez el último trabajo que haga. Hay que dar paso a las nuevas generaciones; aunque sean brutales, sin escuela, ni estilo, ni paciencia y refinamiento... A final de cuentas, representan lo actual. Es el fin de una era. En su debida dimensión son lo que el francotirador fue, a la época romántica de los pistoleros y los duelos cara a cara.
De repente, se me cargaron muchas cosas como "nunca antes me había pasado".
Quizá retome mi carrera teologal o tal vez, me dedique a subsistir dando cursos de oficios por el internet. Todo, menos esto. Si un perro de pelea puede redimirse, ¿porque yo no? "Porque yo no soy un perro, soy un humano inmoral, malicioso y sin nobleza en el corazón" responde de inmediato una voz en mi cabeza.
Giro el pomo de la puerta despacio y empujo lentamente la pesada doble puerta de caoba.
El hombre me mira recostado en su cama con ojos dulces. No puede hablar por la máscara de oxígeno, pero no tiene necesidad de hacerlo. Sin que yo lo diga y sin que el lo pregunte, reconocemos nuestros protagónicos en esta pequeña y breve escena de desenlace. Solo con miradas de por medio, sin las molestas y enredosas palabras, te asombraría saber cuantos hombres cercanos al final, se expresan tan bien en el silencio. 

Sabe que ha llegado el momento y sabe también, que como profesional que soy, no me llevaré nada de sus pertenencias. Sólo su vida y algún objeto pequeño pero medianamente caro, para justificar su deceso por "robo". Es increíble la importancia que cobran algunas cosas banales en la hora última.
La casa es enorme y solitaria, y a pesar de encontrarse suspendida en este instante previo a la muerte, es apacible; templada en el silencio tranquilo que acompaña el ruido blanco y constante del siseo del tanque de oxígeno que se encuentra a su lado.
Abro mi maletín encima de su enorme cama y mientras coloco el silenciador, me doy cuenta que musita algo ( muchas veces sucede que cuando te contratan para si mismos se arrepienten justo en el momento).
Miro sus ojos pero no encuentro el miedo de siempre para cebarme y eso me incita a acercarme con curiosidad para escuchar sus susurros balbuceantes:
- ¡Bendito seas! - articula al fin a mi oído. Mi mirada fría y depredadora desaparece. Esto es algo más, que se agrega a la colección de los "nunca me había pasado" que se han suscitado en éste inusual "laburo".
Destrabo el silenciador y para agradecer su bendición, saco una solución de suero con ketamina para inducirlo al sueño profundo. Cuando percibo que duerme profundamente, aplico una dosis letal de pentobarbital y antes de corroborar su partida, musito un "Gracias", con un respeto tan reverente que me extraña de mi mismo.
Coloco el silenciador y descargo dos tiros en el muerto pecho, para evitar el análisis forense (¡Bendito México!).
Se fue tranquilo; y yo, apesadumbrado, abandono la enorme casa. Tomo de la mesilla del recibidor la figurilla de lladró de colección que puse ahí desde que llegue y suspiro sin mirar atrás. Ya no hace falta.
Salgo despacio arrastrando los pies. Con un sentimiento acuoso que me inunda los ojos y un cansancio completamente anormal. Siento las manos hinchadas y doloridas. Me estoy volviendo viejo y soy un inútil; feo y sólo, si, como él, pero al menos yo, tengo la locura de esta ilusión de amor que me dejaste; pienso, mientras libero mi mano derecha del guante y me limpio con el dorso, la rabia que a deshoras se me escurre por los párpados.
Gustavo Reyes Ramos. D.R.

B.B. King - The thrill is gone



jueves, 21 de septiembre de 2017



Los perros.

Tu lo recuerdas ¿no? O tal vez debiera mejor, preguntarte si lo conociste. Él y yo fuimos compañeros... Bueno, trabajamos en lo mismo y para el mismo patrón, pero jamás formamos pareja en el trabajo ¿Me entiendes no? (Y la verdad, ¡agradezco al universo bendito por eso!) No, por favor no me tomes a mal. Pero es que, en realidad, no lo conociste. El era un tipo realmente desagradable. Y no estoy hablando solo de su forma de respirar, de moverse, su forma de caminar... Su olor corporal y su manera de comer ¡Por dios!...
No, no lo conociste. Jamás supiste de su forma de adivinar olfativamente, donde o quien traía manzanas amarillas (su fruta favorita) hociqueando al firmamento mientras salivaba ruidosamente, anticipando el festín. Ni tampoco lo viste masticar con la boca llena y abierta con aquellos brazos de baba que hacían solidos puentes entre su boca y su corbata ancha de los setentas que siempre usó, tachoneada de lamparones de grasa a la altura de su obscena barriga cuando comía con placer algo que le gustara... De hecho, por eso y por su color de piel, su enorme tamaño y sus grandes pestañas caídas, es que al "patrón" se le ocurrió ponerle ese mote ( cosa que jamás le incómodo, creo que hasta lo disfrutaba) y ya en el campo, en el trabajo pues, el decía que le llamaban así, por atascado, por no tener límites, en cuanto a imaginar los métodos más perversos de tortura.
No, pienso y creo, que fuiste afortunado y en ningún momento tuviste la mala suerte de encontrarlo en tu camino. Con el olor a rancio de sus trajes viejos y su peste corporal a cadáver insepulto. Él decía, que era, porque, para no gastar; se surtió de ropa despojando cuerpos de sus trajes en el panteón que removieron hace años y que después instalaron ahí en San Lorenzo Tezonco; y aunque lo decía riendo, por su olor y el color tornasolado de su ropa, lo creías.
Ni jamás... ¡Nunca! Te miro con esos ojillos vivaces, pequeños, verdes y escrutadores que lanzaban destellos psicópatas por entre las grandes y tupidas pestañas de sus rosados y caídos párpados.
¿Cuantos meses han pasado desde su muerte? y el auto que manejaba ¡aun hiede a él! A esa mezcla nauseabunda entre sudor, excremento, orina y halitosis que no han sido capaces de remover, ni todos los litros de desinfectante que se le han vaciado a la unidad. En cierta forma, es, considero yo, una forma de venganza kármica instantánea. La "compañía" pudo, pese a todo lo que el "marrano" sabía e hizo por el jefe, deshacerse de él y sin embargo, su esencia persiste como maldición en el jetta que manejó casi desde sus primeras encomiendas con el entonces flamante diputado, cuando no era, ni soñaba ser, secretario de estado. Su amistad y complicidad, venía desde los tiempos en que el patrón era un suboficial de tránsito cualquiera con vocacional trunca; tiempos en que, el dedo flamígero del Señor Procurador los comisionó a los dos, entre otros tantos, para ir a joder gente allá, por donde ni siquiera había camino para que pasara dios y de donde (dicen las malas lenguas) regresaron solamente los dos, porque el "marrano" se encargó de cuidar y mantener a salvo al "licenciado" porque eran amigos y porque algún día el "licenciado" vería por él, porque eso hacen los amigos ¿no? Además, él solo sabia desaparecer gente y hacerla hablar, pero el "licenciado" era un saco de mañas y de las mas grandes y malas y eso siempre ha llevado lejos a quien lo sabe aprovechar...
¿Quien los vio partir, jamás los hubiera reconocido al regresar; con los pelos, las ropas, las caras y las manos, oscuras y tiesas, del baño de sangre de la barbarie cometida y un hedor a muerte que al "marrano" jamás se le quitó y que al licenciado se le disimulaba con el Paco Rabanne que mandaba traer en envases especiales de presentaciones tamaño familiar desde la matriz. Es horrible sí, pero la verdad es, que todos nosotros, los amaestrados, tenemos impregnado el olor dulzón y nauseabundo de la sangre que se nos adhiere a la piel desde nuestro primer "encargó".
Dicen también, que para el licenciado fue una experiencia tan traumática, que necesito varios años de terapia; pero que para el "marrano" fue como una revelación. Incluso, había quien decía, que cuando él; el "marrano" lo contaba, juraba haber caído en un éxtasis, solo semejante a las epifanías de los santos, de las cuales sabía, porque era muy católico y se afanaba en el regusto del recuerdo. Contando de memoria cada detalle de la siniestra y cruenta matanza que los habían mandado cometer y que él, el "marrano", gozó segundo a segundo con singular encanto; encontrando la piedra angular de su existencia, el Quid de su esencia. Y también es cierto, que después, por orden del licenciado, tubo que cerrar la boca pues dicho pasado, ensombrecía la cultura y la alcurnia de las que por aquel entonces trataba de hacer gala el "Señor Licenciado". Y también cierto es, que misteriosamente fueron "desapareciendo" uno a uno, aquellos que habían escuchado la historia de primera mano, quedando solo rumores inciertos, e improbables, como aquel que contaban, de que a unas semanas después de regresar del siniestro encargo, el "Señor licenciado", sintiendo que le hormigueaba el cerebro y las manos, le destrozo la boca a su abuela a punta de cachazos y que estando inconsciente la anciana señora, le metió su miembro a la boca en el paroxismo de la excitación, asfixiándola con su semen y la tremenda hemorragia. Y que, de nuevo, fue el "marrano" quien lo salvo, pues ya se había enrollado cable de luz en el pescuezo y lo fue a bajar de su banquito donde estaba subido en estado de shock, haciéndose cargo del cadáver de la venerable señora y hospitalizando al Licenciado con amigos que !e debían "favores" para que le dieran buena atención.
No, si dicen que hasta eso, cuando quería congraciarse con alguien se aplicaba, aunque eso, no le quitara su mala "nacencia". Era un sádico y un terrible enfermo sexual. Y no es que me espante ¿ves? Digo, trabajamos en lo mismo y si me ordenan torturar, pues lo hago y ya, pero a diferencia de él, yo no lo gozo, ni me regocijo como diablo maldito en ello; es más, tu supiste de todos mis esfuerzos por evitar los pleitos, por aminorar mi deuda karmática, y mi huella de carbono, soy o trato de ser vegano y el único animal que mato, caso y a veces torturo, es el humano; sin pena, si, pero siempre por trabajo y con respeto ¡Nunca por deporte o diversión!. Por eso siempre pido el perdón y la bendición de mis víctimas y trato de hacerlo lo mas rápido posible (tu sabes de que hablo) y si se trata de que parezca accidente, pues ya ves, evito la tortura adicional de lo que serían las quemaduras del incendio o la explosión, o sea, si te va a llegar, que sea "post mortem" pues para eso contamos con la bendición de peritos y equipos pobres y deficientes. En cambio el "marrano" se regodeaba en la tortura y la aplicaba con pericia y sádico placer, aunque no fuera parte del trabajo. Famosa se hizo su frase infausta de "No se humille, no se humille" que saco de una película vieja y les decía a sus víctimas, cuando en medio del suplicio, rogaban por piedad. Es más, ya que estamos en el momento de la confidencia, te voy a contar algo que a mi si me consta, él, hacia algo que llamaba "la tabla". Desnudaba a los tipos, y los amarraba bien apretados de cara a una tabla con mucha cinta para ductos, la tabla, tenia un agujero por donde sacaba los genitales del amarrado y con una hoja de bisturí, sin anestesia, sacaba los testículos de la bolsa escrotal y los lamia y chupaba en carne viva, paladeando como el sabía, la sangre, y las toxinas del miedo. Decía que así, absorbía el poder y la masculinidad del ejecutado, que así lo habían enseñado a hacer con las criadillas de los toros en la plaza de su pueblo cuando era niño. También cortaba con tijeras de pollero, trozos de prepucio que masticaba como chicle, mientras duraba el episodio de tortura y al parecer los tragaba. Es por demás decir, que sus víctimas morían de terror y de dolor en medio de gritos que no sonaban humanos.
¿Sabes? Al "marrano" lo que lo cegó, fue su egolatría... vivimos de una profesión que nos impide ufanarnos de ella. Somos los monstruos de la vida real y debemos permanecer como las cucarachas, en la mugre y la oscuridad, para no provocar asco social y señalamiento. Sin gastos expendiosos, sin pleitos, ni accesorios o personas llamativas a nuestro alrededor y al "marrano" lo deslumbraron diciéndole que iba a hacer historia si contaba como la cucaracha de la cloaca le allanó el camino al "dulce príncipe-licenciado". Eso fue lo que lo perdió ¿sabes? Y para mayor revancha del destino, se comisionó a sus mas acérrimos detractores... De todos los que escogió el patrón, no había uno al que no le debiera aunque sea una oreja... A final de cuentas, ya ves, no lo mataron, pero lo dejaron tuerto, manco y cojo y aun así, era tan mala entraña este sujeto que pudo llevarse a todos los de la encomienda que se la habían "jurado". Yo no puedo vanagloriarme de nada, como te dije, estaba ya muy mal herido y él sabia que me iban a mandar por él, me dio la mano; siempre sudorosa, me dijo "ya sabia que me iban a encargar contigo y te perdono, aunque los dos sabemos que es trabajo. Que dios te bendiga mi "chingón".
En fin... Ha dejado de llover y debo partir ya. Tu esposa y tu hijo están ya lejos de peligro y fuera del país. Agradezco de tu parte, el sobre con tu perdón y bendición por escrito.
Fuiste un buen perro, hasta que te llegó la tentación grande. Para ti fue el dinero. Ni modo, somos perros y algunos saben leer los placeres sencillos o las necesidades que como premios, a veces nos conmueven a nosotros los perros entrenados.
Somos perros, simples perros que cumplen la función para la que fueron adiestrados y espero que, cuando me toque a mi la hora última; cuando sea mi turno, quiero estar en las manos de alguien tan perfeccionista como yo. Que me reconozca como artesano de un arte, maldito si, pero un arte al fin y al cabo; tal y como hace un buen herrero, cuando reconoce el trabajo de otro y se encargue de mi, con la pulcritud, la decencia y el esmero, con que yo he hecho mi trabajo hasta ahora.
Gustavo Reyes Ramos. D.R.









https://www.youtube.com/watch?v=1k1H3NJ8k3c
Tú, la coca, las estrellas y la noche.


Es cierto que se usa la coca-cola para quitar sangre en carreteras, no porque contenga algún tipo de solvente misterioso, sino por la cantidad ingente de azúcar que contiene, ella atrae a insectos y roedores que ayudan a la limpieza, consumiendo coca y sangre y como son tan numerosos, pues ¡voila! Un ejército de limpieza. Si es en el campo es fácil, si es en ciudad, con ayuda de las buenas atarjeas y la cantidad de fauna "nociva" que ahí vive, es mucho más fácil. Y digo nociva entre comillas porque la mayoría de los citadinos (tanto los pulcros como los sucios), desconocemos el enorme beneficio que nos hacen.
Es de noche... muy noche ya en realidad. Noche de domingo, madrugada de lunes.
La calle está en silencio y el tráfico de vehículos es casi inexistente en todas las avenidas; sin mencionar que los viandantes, a esta hora, brillan por su ausencia. Podría decir que todas las buenas almas asalariadas, dejaron ya sus festejos de fin de quincena y de fin de semana y en éste momento, reposan sus cansados cuerpos para acudir mañana temprano a su cita con sus monótonas rutinas; con las que coquetean toda la semana.
Acabo de embalar mi paquete con dos enormes y gruesas bolsas de plástico negro ( de esas que se usan para trasplantar árboles) y doy una última ronda de cinta para ductos "seguridad ante todo".
Acomodo mi paquete en el maletero, levanto la vista al oscuro cielo y observo ocho tímidas estrellas, apenas visibles por el mar de luminarias de esta maravillosa e increíble ciudad mientras pienso que ya sólo me resta limpiar un poco.
Mi pensamiento entonces, (casi libre) vuela a por ti de inmediato y pienso (y deseo) que ojalá estés bien; pienso que, ojalá estés comiendo saludable y te estés cuidando. Y pienso también que sería lindo al regresar a casa, encontrar un mensaje tuyo; como antes, cuando te gustaba hablar conmigo y yo era el ser mas feliz y enamorado del mundo y pensaba (soñaba) en ser un hombre de bien, poner una tienda pequeña con repostería, o un humilde restaurante allá donde vives y vivir una vida sencilla y honrada; dedicado a hacerte feliz y darles mi amor a ti y a mi hija (tu sabes cuanto he deseado siempre, tener una niña).
Vacío otra coca y me doy cuenta que con esta ya, llevo cuatro de dos litros.
Ojalá y pudiera ese tiempo volver... ¡No sabes cuanta ilusión tenía! Jamás me había enamorado (a las personas como yo, les esta prohibido. O al menos para mi, como ejercicio de disciplina así lo pensaba). Nunca había tenido a alguien que me provocara estos suspiros tan profundos incluso al día de hoy, que hace mucho ya, que no estas conmigo.
El aire de la madrugada aunque sea en la ciudad, siempre huele a fresco. Siempre que aspiro el aire de la madrugada, pienso en ti y me imagino que así de bonito ha de oler tu cuerpo y pienso también que me sentiría un consentido de los dioses si alguna vez hubiera podido amanecer entre tus brazos. Hubiera sido el hombre mas dichoso y afortunado del planeta. Y lo pienso realmente mientras cierro el maletero del "Tío", (mi tragón de gasolina impala sesenta y cuatro) ¿Te acuerdas que me llegaste a conocer tan íntimamente que hasta te hablé de él y de mi pasión por los autos viejos?... Je, je... Ojalá y nosotros también al envejecer nos convirtiésemos en "clásicos" y también fuésemos bien valuados y cuidados. De hecho lo hacemos, nos convertimos en clásicos, solo que existimos modelos que ¡Ah, como nos hemos agarrado a chingadazos con la vida! Y pues así ya no servimos... Nos devaluamos.
El estéreo del "Tío" está tocando "Radio Ga-ga" y mientras la escucho, meto a fondo el acelerador. El "Tío" sólo es un clásico de nombre y de año, pues lo mantengo en excelente estado de la máquina, para poder exigirle en momentos como éste u otros en los que hay que sacar rendimiento del motor... Uno nunca sabe.
El alma se me llena de nostalgias cuando te pienso y todas esas añoranzas de cosas que me hubiera gustado que pasasen me pone mas introspectivo y callado que nunca. Tanto que a veces me aislo de mi mismo en mi pensamiento, pongo la mente en "blanco" y te dejo de platicar para que no duelas tanto, y solo me concentro en la mancha grisácea del asfalto que iluminan los faros del "Tío" y te dejo de pensar mientras el avanza sin problemas.
Acabo de pasar Topilejo. Voy a avanzar unos cuantos kilómetros mas y bajo mi carga.
¿Sabes que es cierto también? Que cuando la gente se muere, por alguna extraña circunstancia que desconozco, después de unas horas, se vuelve mas ligeros o a veces más pesados.
Aquí en la carretera vieja a Cuernavaca, al carecer de tanta iluminación como la que hay en la ciudad y sin luna, se ven muchísimas estrellas. Pero yo no quiero verlas. Tu sabes que muchas me dan miedo y también sabes el porqué.
La liviandad de los muertos dicen que es por el alma que se escapa, o su pesadez por sus culpas y pecados. Yo creo que es la adrenalina, la tensión del momento, o el desasosiego de la gente cuando los levanta No creo que sea por la pérdida de sangre, digo, cinco o seis litros son apenas casi el ocho por ciento del peso corporal.
Dejé de pensarte mientras cavaba. Llámame ingenuo o escrupuloso, pero me da vergüenza pensarte mientras trabajo; siento que de alguna forma mancho tu preciada memoria si lo hago.
Pensaba regresar a casa, pero no tengo a qué. No hay, ni habrá mensaje alguno. Las cosas lindas por lo regular son meras ilusiones. Mejor sigo camino a Cuernavaca centro, desayuno allá y me distraigo un poco; porque sé, que si regreso a casa, Pensándote como lo estoy haciendo, me voy a deprimir. En este momento voy a llevar el auto unos kilómetros mas adelante para dormitar un poco en la cuneta. Al encender la marcha del "Tío" en la radio suena "Riders on the storm" de los Doors. Suspiro y pienso en lo mucho que te extraño, en lo mucho que me haces falta.
Quizá descanse un poco, quizá no lo haga en absoluto. Aun tengo muchas visitas pendientes y la adrenalina que me genera estar despierto varios días me sirve bien. Hay mucho trabajo que hacer, pero platicarle a tu recuerdo me agota mucho.
Gustavo Reyes Ramos. Dr..

miércoles, 5 de julio de 2017

Otro año ha pasado. La vida sigue fluyendo, tengas o no conciencia de ello. Yo... bueno, pues... sigo mirando el horizonte para tratar de pescar recuerdos tuyos y poder así retener la imagen de tus ojos, de tus labios y de tus palabras enamoradas, tan vivas como hasta hoy. Mientras pienso que injusto es el amor a veces, dando tan poco tiempo a los amantes verdaderos, aunque quizá de esa brevedad dependa aquello que les da su carácter de inmortal.
Te pienso, y aunque te prometí no recordarte con tristeza, no puedo evitar que la falta que me haces, me inunde los ojos... Te sueño diario ¿Sabes?... Y te pienso en cada instante del día y a veces, a escondidas de todos (hasta de mi mismo) vuelvo a escuchar los audios que me dejaste, disfrutando egoístamente tu risa, tus suspiros... TUS PALABRAS Y TU AMOR.
¡Te extraño tanto! Tu, mi más dulce y triste recuerdo de un desayuno con arepas. Tu, mi pequeña, mi dulce
y tierna niña enamorada. Mi grande e inolvidable AMOR.
Un día de estos, cuando se me permita ir a tu lado, cuando pueda volver a tenerte entre mis brazos y seamos eternidad con la eternidad misma, voy a decirte al oído cuanta, pero en verdad cuanta falta me hiciste al irte sin mi.
Descansa en paz  Carolina mi niña. Amor de mi vida y de mi corazón
06/07/2014.


domingo, 19 de marzo de 2017

(...) "La tarde lluviosa y melancólica, me había encerrado con todos mis demonios, con toda mi tristeza, en mi pensamiento único y total de saber si estabas bien, si no tenías apuros, si estabas comiendo; porque tenía mucho tiempo sin saber de ti. Entonces Benito Armenta "El lógico" al otro lado de la tienda-comedor, me hizo un gesto discreto para que lo siguiera y en cuanto me puse de pie, inmediatamente me hizo el ademán de que fuera discreto poniendo un dedo en su boca y abriendo grandes los ojos. Entonces, despacio y disimuladamente fui tras de él caminando hasta su carpa. Una vez ahí, tomó entre sus grandes y toscas manos un objeto pequeño; finamente pintado con distintos colores. Colecciono pompas de jabón - me dijo al tiempo que abría una sonrisa luminosa en su rostro y un pequeño cofrecito de madera de Olinalá en sus manos - Son hermosas -Le dije tratando de seguirle la corriente y de ser amable - El me miro contrariado y me dijo -¿Estás loco o que? - Mi cara de sorpresa, en ese momento sería un monumento a la risa (no siempre un loco te pregunta si tu lo estás) porque de inmediato cambio su gesto suavizándolo y divertido repuso: Obvio que las pompas de jabón ya no están. Es tan efímera su vida en esta tierra... Pero mira, si te fijas bien y escuchas con atención, oirás y verás lo que realmente es importante de ellas... Lo que en realidad quiero mostrarte para que no estés triste. Y sí, cerré los ojos enfocando mi atención y entonces me pareció ver tardes soleadas y escuchar risas de niños correteando por el parque en pos de las pequeñas pompas de jabón, entre gorjeos de aves y nubes blancas pasando adormiladas por un cielo de un azul intenso. Y vi las miradas aviesas de esos niños, reflejarse en cada esfera perfecta transparente y tornasolada; encerrando en cada parpadeo un mundo de sueños, de vida, de inocencia que no volverían jamás. Como las mismas pompas. Vidas que en ese momento captado, vivan su vida sin las angustias y las complicaciones tontas de los adultos." (...)
"El Capi" "La paradoja del hombre vivo" fragmento.
Gustavo Reyes Ramos.

viernes, 24 de febrero de 2017

Si quieres...

Mi corazón esta habitado por sombras de ayer, por risas del pasado,por amores que nunca fueron míos y a los que sin embargo ¡No sabes cuanto les ame!

Mi corazón esta viejo y por ende, habitado de dolores viejos, de las más duras traiciones que perdoné pero que recuerdo aún con lágrimas en los ojos. A solas, como me enseñaron que lloran los hombres.

Mi corazón tiene grabado a fuego, el nombre de una flor que nunca fue, pero a la que le ofrendé la poca tierra fértil que había ahí.

Mi corazón tiene el amor de siempre, de una niña, de una mujer eterna que me enamoró en un par de meses y se fue a conquistar y a dar su luz al universo.

Mi corazón esta lleno de sombras y de grietas, de tristeza y de locura, de miradas de muertos, soledad y desolación, nostalgia y desamor, amarguras y penas, pero como la caja de Pandora, si miras al fondo, si tienes paciencia y resistes, encontrarás un poquito de esperanza, un dejo de ternura, que quizá y sólo quizá, en tus manos, puedas hacerlas crecer. 


Gustavo Reyes Ramos Dr.

lunes, 30 de enero de 2017

Plagio.

¿Que es poesía? Dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul.

¿Que es poesía? ¿Y tu me lo preguntas?

Poesía es cuando dices "No" y desobedeces
y te unes a tu pueblo 
y transgredes las normas 
y te vuelves anarquista; políticamente incorrecta y mi voz y el "stablishment" no te tocan 
y rompes las reglas que tiemblan temerosas al verte gritando decidida, peleando tus derechos...

Gustavo Reyes Ramos.

viernes, 27 de enero de 2017

AÚN.

Aún te espero...
Aún te extraño...
Aún te quiero...
Aunque no me quieras,
aunque no me pienses,
aunque no lo quiera yo,
ni tu lo imagines.
Aunque solo tenga este corazón marchito en tu ausencia,
aunque sólo tenga estás ganas de charlar contigo y reírnos como antes.
Aunque ya no seas tu,
aunque seas otra,
aunque fuera el último en quien pensaras...
Aún te amo.
 Gustavo Reyes Ramos Dr.

حتى الان.

ما زلت آمل ...
ما زلت أشتاق إليك ...
ما زلت أحبك ...
وإن لم يكن يريدني،
على الرغم من أنني لا أعتقد،
على الرغم من أنني لا أريد،
لا يمكنك تخيل ذلك.
على الرغم من أن يكون هذا القلب ذابل فقط في غيابك،
فقط حتى إذا كنت ترغب في الدردشة معك وتضحك كما كان من قبل.
على الرغم من أنك لم تعد أنت،
حتى لو كنت آخر،
على الرغم من أنه كان آخر واحد الذين كنت اعتقد ...
أنا ما زلت أحبك.

VENDIENDO EL ALMA.


Me visto de luces para ser tu cielo en las noches oscuras. Para que tengas una estrella o dos o mil que te digan donde esta el amor, para que su luz, o su resplandor, te guien a mi y sepas donde encontrarme.

Me desnudo de mis oscuridades, para que veas solo cosas lindas que te agraden, para que sepas que por ti, podría dejarlo todo, hasta el infierno que es mi alma, hasta la tristeza de mis ojos, hasta la cruel realidad que vivo.

Todas mis ternuras rotas, como juguetes viejos e inútiles, todos los contados cariños que aún conservo, todas las palabras y mis preciados silencios con que amo, los he puesto a mi alrededor, para que, aunque sea poco, mires que es sincero y auténtico aquello que quiero darte y los pruebes cuando llegues y lo sientas confortables, tibios y dulces al contacto de tus labios y tus ojos.

Todas mis toscas caricias, mis bromas y mis chistes, están puestas a tus pies; son viejos y sin gracia como yo, pero servirán, para que tus plantas delicadas y menuditas, jamás sientan el frío del desaliento ni sufran mella alguna con los abrojos de la depresión.

Solo necesito que me des tu mano, es más, aunque sólo sea una mirada y las migajas de tu tiempo y de tu corazón. Sólo me bastará que me llames "amor" aunque no lo sientas; que con ello, trataré con el mejor de mis esfuerzos, de hacerte sentir feliz, amada, especial y única como nadie lo ha hecho... Como nadie lo ha cumplido.

Gustavo Reyes Ramos. D.R.