viernes, 27 de enero de 2017

VENDIENDO EL ALMA.


Me visto de luces para ser tu cielo en las noches oscuras. Para que tengas una estrella o dos o mil que te digan donde esta el amor, para que su luz, o su resplandor, te guien a mi y sepas donde encontrarme.

Me desnudo de mis oscuridades, para que veas solo cosas lindas que te agraden, para que sepas que por ti, podría dejarlo todo, hasta el infierno que es mi alma, hasta la tristeza de mis ojos, hasta la cruel realidad que vivo.

Todas mis ternuras rotas, como juguetes viejos e inútiles, todos los contados cariños que aún conservo, todas las palabras y mis preciados silencios con que amo, los he puesto a mi alrededor, para que, aunque sea poco, mires que es sincero y auténtico aquello que quiero darte y los pruebes cuando llegues y lo sientas confortables, tibios y dulces al contacto de tus labios y tus ojos.

Todas mis toscas caricias, mis bromas y mis chistes, están puestas a tus pies; son viejos y sin gracia como yo, pero servirán, para que tus plantas delicadas y menuditas, jamás sientan el frío del desaliento ni sufran mella alguna con los abrojos de la depresión.

Solo necesito que me des tu mano, es más, aunque sólo sea una mirada y las migajas de tu tiempo y de tu corazón. Sólo me bastará que me llames "amor" aunque no lo sientas; que con ello, trataré con el mejor de mis esfuerzos, de hacerte sentir feliz, amada, especial y única como nadie lo ha hecho... Como nadie lo ha cumplido.

Gustavo Reyes Ramos. D.R.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario!