martes, 22 de noviembre de 2016

CUATRO ELEMENTOS, UNA SOLA PALABRA.


Si me llamaras aire, sería siempre un remolino suave de caricias a tu alrededor. Sería siempre esa brisa fresca que te mantuviera cómoda y
a gusto. tratando de envolverte en aromas de campos de nardos y naranjos, buscaría la forma de hacerte un halo a menta, lavanda y laurel que te hicieran lucir siempre como una flor silvestre envuelta en perfumes de verdor y de frescura acordes a tu preciosa imagen. Buscaría en mi espacio, en mi dominio, las palabras más dulces y ardorosas dichas por los poetas más sublimes para acariciar tu alma y por ende, tu corazón.

Si me llamaras tierra, buscaría la manera de ser suave, húmedo y terso para que tu pequeño pie no se lastime; para que tu suave planta siempre tuviera el gusto por sentirme, el deseo de tocarme encantado. Haría crecer para ti los pastos más perfumados y más suaves. Apartaría de tu paso todo abrojo o roca que pudiera lastimar o interrumpir tu caminar de ángel entre los mortales.

Si me dijeras agua, los mares enteros y sus criaturas estarían a tus pies. Miles de ríos acariciarian tu piel enternecidos y enamorados por tus portentosas curvas. Y la lluvia no te mojaría respetuosa o te mojaría si lo pidieses tratando de caer tibia sobre tu delicioso rostro de niña, para no incomodarte. Dibujando y resaltando cada detalle de esa hermosura auténtica y sin malicia; convirtiéndose en las noches en arrullo para dormirte y velar tu sueño, tornando acuoso el rayo para que ruede suave y no te espante.

Si me llamaras fuego, sería la chispa incandescente que habitaría siempre en tu corazón, lo mismo que la llama solícita que se enredaría en tus dedos para quitarte el frío. Sería la flama que te abrase amorosa pero sin dañarte. Y sin embargo, en un arranque pasional, sería el incendio, la vorágine de llamas que te consumiría hasta más allá del alma y de donde renacieras incendiaria, con el hambre de la pira, con la voracidad ardiente, que te llevara a encender de nuevo la yesca una y otra vez.

Pero si alguna vez, tu me dijeras "Amor"...¡No sabes todo lo que por ti haría!

Gustavo Reyes Ramos D.R.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario!