Nosotros los solos vagamos por la vida, callando tímidos, palabras que reinventarían a los amantes. Lastrados de cariños tristisimos y caricias desengañadas que harían llorar un blues.
Nosotros los solos, aunque comemos de pie y a deshoras, somos gente sin prisa y sin hambre. Famélicos de amores que jamás han de llegar. Sedientos de besos, vamos por la vida, anhelantes de caricias que a nosotros los solos jamás se nos darán.
Nosotros los solos, extrañamos el pasado, no por lo vivido, sino por lo amado, aunque nunca fuese correspondido. Agrietándonos a diario con la exasperante frase "Yo sé que no fue, pero ¿que tal si hubiese sido?"
Nosotros los solos vagamos por la vida desheredados de la ternura, mudos y cansados caminamos expiando silencios tan duros, que hasta la verdad más simple, callada y oculta, bajando la mirada, con pena en los ojos, nos mira pasar.
Nosotros los solos compartimos la cama con el inmenso vacío de nuestra soledad. Y olvidando el llanto, le cantamos arrullos y arropamos sus sueños y le damos abrigo entre nuestros brazos como a un ser querido, porque solo nosotros sabemos cuánto sufrimos si se llega a despertar.
Nosotros los solos somos un ejército de vicios y manías aprendidos sobre la marcha y el ejercicio de nuestra sórdida soledad.
Nosotros los solos le sonreímos a la muerte brindándole nuestra mirada más entrañable. Bien sabemos que, cuando nos coquetee, puede ser más que un desliz.
nosotros los solos nos aburrimos de noche enamorando la luna o las nubes o a veces tan solo el humo de un cigarrillo en la profunda oscuridad . Y andamos de día murmurando "te quieros" envenenados, escuálidos y ojerosos, cansados de desdicha, hediondos de amargura,enfermos de "qué más da".
Nosotros los solos, vagamos por la tierra, desposeídos y desterrados a veces hasta de nosotros mismos, robándonos lágrimas a escondidas para mitigar la sed en las sombras, callando angustias rotas, inciertos pesares de ilusiones de ayer. Besando la cal y el salitre de los muros que sólidos y pesados nos brindan egoístas y felices, los amantes al vernos pasar.
Nosotros los solos, somos gente coherente, que viaja sin prisas y que habla despacio.
Somos una raya en el viento. Un callado silencio que no incomoda, que acompaña solemne aunque sea triste, en este sin sentido de no hacernos notar.
Nosotros los solos somos gente sin alma, que se muere de frío, que tirita de ganas de tener un cariño que fuera verdad.
Nosotros los solos nos cantamos canciones que aprendemos contándonos las llagas, cicatrizadas y abiertas, una por una, rimando en el vacío y nada más.
Nosotros los solos mendigamos cariño, desde el altivo gesto de nuestro rostro adusto. Sin hacernos ilusiones, pero deseando con toda el alma, que las migajas compasivas fueran amor en realidad.
Nosotros los solos somos almas sin alas, ilusiones sin esperanza, sal ya sin lágrimas que se apoya en más nadie, que en la lúgubre y siniestra fe a nosotros mismos.
Gustavo Reyes Ramos.D.R.
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