TIEMPOS EXTRAÑOS.
Me siento extraño en el tiempo en el que vivo.
Es la época de los milagros
y las cosas que aturden de tan cotidianas y asombrosas;
el café, no tiene café, así como la leche y el azúcar,
los amigos no se ven más que a través de una pantalla
y se sienten y se quieren
y se dan calor por letras que ni siquiera están impresas,
las niñas se enamoran de los viejos.
Algunos viejos nos comportamos como niños.
Los amores han dejado de ser eternos.
Las sonrisas se expresan sin sonidos y yo,
solo quiero tomarte de la mano,
platicar contigo mientras camino lento y enamorado a tu lado,
comer helado, besando tus nudillos atrapados en mi mano;
hacerte sonreír, perderme en tu mirada,
verte serena, oír tu voz... Son cosas simples ¿no es así?
Pues en esta vorágine de sucesos portentosos,
donde sin salir de tu casa,
puedes ver y saber lo que pasa al otro lado del mundo,
maldigo a la vida que no me puede conceder
(tan solo con desearlo y por mucho que cierre los ojos)
estar a tu lado, hacerte un cariño, besarte los dedos... ¡Amarte a solas!
Gustavo reyes Ramos 06/05/2014.

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