lunes, 12 de mayo de 2014

ENSÉÑAME NIÑA-AMOR.

Enséñame a vivir ese "te quiero"
 que sale pasional y arrebatado de tus labios, 
que me envuelve de dicha 
y me desboca el deseo, 
enséñame a quererte y a tocarte 
como haces tu con tu cariño, 
tocándome en la penumbra de nuestros juegos, 
arrullándome  amante 
con el aliento de tu entrega. 
Enséñame a vivir con tu alegría,
mientras cabalgas mi cadera,
a mirar las cosas buenas con tus ojos
y a adorarte en tus abrazos y por tus besos. 
Que amante oficioso y aplicado, 
aprenderé rendido del todo a tus deseos, 
esperando trémulo cada lección,
cada caricia ardiente de tus manos,
de tus pezones encendidos,
que me incinere y me reinvente,
en el fulgor y el deseo 
de tus ojazos de pantera en celo.
Aprenderé gozando, entregado 
al goteo de la unión de nuestros corazones, 
en esa respiración agitada, agotada, que
sucede despues de reencontrarnos,
en el paraíso de este amor nuevo y eterno
Gustavo Reyes Ramos 12/05/2014.



martes, 6 de mayo de 2014

SUEÑOS CON SAL Y ARENA EN LOS LABIOS.

Ella es sal...ella es arena... y entre ambas,
han hecho de mi cama un perfecto mar de ensueño. 
En ella nadan y retozan como núbiles sirenas, 
que me miran y se ríen, dejándome ver agazapada en sus ojos, 
al hada de sus deseos. Son tan lindas y graciosas, 
que parecen dos peces dorados, 
jugando en una gran fuente 
compuesta de sabanas y almohadones 
y que cuando el deseo les rebosa, 
vienen a volcarse dulces bajo mis brazos inquietos, 
convirtiendome en el Poseidón de este pequeño, vasto mar, 
que saborea su momento,
consintiendo dos lujuriosas criaturas de pieles febriles y tersas. 
Duraznos de tentación,con facciones aniñadas 
y esplendidos cuerpos de diosas, 
que palpo ávido y codicioso con mis enormes manazas, 
recorro obnubilado por el manjar ya servido, 
sus deliciosas colinas, 
y me detengo venteando sus aromas de alevines en celo. 
De sus lánguidas planicies bebo, 
al roce de mis labios al vuelo, 
así como de sus oquedades degusto también, 
sus exquisitos humores, 
anuncio de placeres infinitos y sicalípticos. 
Entre gemidos y quejas, 
entre los besos sáficos, 
con que ellas mismas han empezado 
a escribir la partitura de nuestra tripartita entrega, 
que avizora ya a trocarse en sinfonía tri-perversa,
vivo la fantasía anhelada por muchos, 
censurada con envidia por todos, 
"placer solo de unos cuantos dioses"; 
pienso mientras me hundo lenta, 
pero inexorablemente en las profundidades de sus agonías de ninfa, 
de su entrega de pequeñas seductoras 
de este agradecido, humilde y afortunado sátiro viejo y desvergonzado.  

 Gustavo Reyes Ramos 28/03/2014.


LLEGÓ LA PRIMAVERA.

Llegó la primavera, y con ella llegan los gorjeos de las aves, 

la luz de las flores, se acabó el invierno profundo de tu ausencia, 
y con eso no quiero decir que estés, 
quiero decir que ya no duele tanto el hueco en que te habito. 
En esta primavera, 
se ha hecho un espacio entre tu silencio y mi dolor, 
desenganchándose de ellos,
 mi fidelidad a tu abandono 
(al estar ausente es a lo único que era yo fiel), 
pero era fiel, siempre fui fiel, 
y te mentiría si te dijera que ya no lo soy, 
sigo aquí esperando aunque sea el adiós, 
que me redima el vacío. 
Quizás nuevos vientos traigan nuevas esperanzas, 
quizás otros aromas, tal vez algunos besos, 
pero te confieso sin rencores que no podría enamorarme de nuevo, 
como lo hice contigo.... 
¿como hacerlo si te di todo lo que humildemente poseía? 
Aún en tus manos se halla mi corazón y mi ternura, 
mi amor profundo, limpio y simple y la entrega total de mi alma; 
como jamás me las devolviste, jamás los he vuelto a dar. 
Aún flota en mi entorno tu "por siempre",
aún huelen a guayabas dulces mis sabanas y mi cama, 
aún me arden tus labios en la piel, 
aún tus suspiros resuenan todavía en mi pecho y porque no decirlo, 
todavía me embriago con tu aliento a escondidas, 
cuando nadie me ve, como el adicto perdido a ti que siempre he sido.

Gustavo Reyes Ramos 21/03/2014.


TIEMPOS EXTRAÑOS.

Me siento extraño en el tiempo en el que vivo.
Es la época de los milagros
y las cosas que aturden de tan cotidianas y asombrosas;
el café, no tiene café, así como la leche y el azúcar,
los amigos no se ven más que a través de una pantalla
y se sienten y se quieren
y se dan calor por letras que ni siquiera están impresas,
las niñas se enamoran de los viejos.
Algunos viejos nos comportamos como niños.
Los amores han dejado de ser eternos.
Las sonrisas se expresan sin sonidos y yo,
solo quiero tomarte de la mano,
platicar contigo mientras camino lento y enamorado a tu lado,
comer helado, besando tus nudillos atrapados en mi mano;
hacerte sonreír, perderme en tu mirada,
verte serena, oír tu voz... Son cosas simples ¿no es así?
Pues en esta vorágine de sucesos portentosos,
donde sin salir de tu casa,
puedes ver y saber lo que pasa al otro lado del mundo,
maldigo a la vida que no me puede conceder
(tan solo con desearlo y por mucho que cierre los ojos)
estar a tu lado, hacerte un cariño, besarte los dedos... ¡Amarte a solas!

Gustavo reyes Ramos 06/05/2014.


PEQUEÑA MÍA...NIÑA MÍA.

 Siempre soñé tener un amor como este, 
que fuese pequeño y mío; 
que siguiera estas huellas ardientes de amor que le he dejado, 
con vocación y disciplina. 
Que me quitara las capas hurañas 
con sus besos y su ser de niña dulce, 
mirando con placer su reflejo en mis amantes ojos, 
siempre esperándolo, siempre buscándose y buscándome. 
Que hiciera de mi compañía 
y de nuestras almas juntas una fortaleza de amor, 
como lo hace la pequeña mía. 
Siempre esperé por una amante, 
que inundara con la luz de su entrega mis ojos tristes, 
ungiéndome de olvido con el bálsamo de sus entrañas. 
Siempre esperé por alguien que se abandonará desmayada, 
lujuriosa y expectante a mis caricias, 
que besara mis dedos 
mientras poseo con la experiencia del tigre viejo 
su mente, cuerpo y alma. 
Ahora en reciprocidad me entrego a ti, 
pidiéndote que me hagas deshabitar el pasado, 
bebiendo olvido de la sensualidad bendita de tus labios, 
los mayores, los menores, los sensuales, los pecadores... 
¡Los de tu alma! 
Déjame beberme a besos 
el tesoro inquieto de tus espléndidas caderas, 
dame el preciado elixir del amor que brota de tu estrecha fuente, 
para tener vida eterna, 
para renacer contigo despues de esta tu "muerte chiquita", 
que te hace regresar nueva, vital 
y enamorada, de tus cenizas agónicas.
Concilia mi oscuro ayer con tu brillante futuro, 
dame esperanzas nuevas arando tus entrañas, 
sembrándote de vida las promesas que germinan. 
Abrasame con tu aliento, dame el fuego de tus ojos, 
para fumarme esta nueva ilusión; 
no importa que me esté matando el cáncer de los sueños rotos. 
Aspirar el humo de un sueño más, 
quizás me mate más rápido, 
quizás lo haga más lento... quien lo sabe.

 Gustavo Reyes Ramos 20/03/2014.


NIÑA...MUJER...AMOR ¡MI SUEÑO!

Estoy enamorado de una niña. Que es ya mujer me dice ella,
mientras me hace un adorable puchero,
que es una ternura cuando conmigo habla,
de cosas de sus amigas o de los chicos que la pretenden,
 jugando su mejor carta ingenua, tratando de darme celos.
Ella, mi niña que se transforma en mujer de metas, obstinada y dura,
que sabe lo que quiere y como exigirlo cuando de la sociedad se trata;
ella que cuando está conmigo es un amor dócil, dúctil,
como una nube blanca,
que tranquila pasa por mi cielo uraño y lleno de tabúes,
mansa, suave y apacible.
Ella mi suave nube que tornase negra y escabrosa,
desencadenando tormenta cuando su pasión se desata.
Ella mi niña-mujer-amor; que me arrasa cual huracán,
y me lava las tristezas pasadas,
dejándome en cielo azul, puro y limpio, sin ayeres, sin pecados;
con mucho horizonte por delante
y solo su ternura desnuda junto a mi acurrucada.
Ella, mi niña-mujer-amor que despues de saciar sus urgencias,
queda limpia también y ausente de deseos,
y vuelve a ser nube blanca, mansa y dulce refugiada en el cansancio,
goteando extenuada sus pasiones,
como gotean los aguaceros,
despues de agotados en los aleros de las casas,
en ese remanso de calma que llega despues de verter toda su furia.
Ella, que me exige suplicante
"¿Me abrazas papito-amor?  porque tengo frío"
con su vocecita dulce, tomando con sus manitas pequeñas,
la tosca enormidad de mi brazo cobijándose con el,
mientras disfruto viendo su cabellos revueltos,
sus mejillas aún encendidas
y sus labios rojos despues del arrebato
y la oigo ronronear en mi hombro como una adorable gatita.
Pienso ahora (que ella duerme y yo la miro)
pasado el momento en que me contagia del ardor de su pasional locura,
que estoy enamorado de un amor prohibido, perseguido y censurado,
que me da su amor de hembra en celo, despues de volver de la escuela.
Y pienso esto ahora;
mientras arrullo en mis brazos,
su dulce inocencia dormida,
su hermosa ingenuidad al natural y sin recato. De formas suaves,
de caderas plenas, ¡De querer de niña!
Ahora que la miro con mis ojos viejos,
asustado el cuerdo que mora en mi,
de verla tan niña, tan resuelta, tan mujer... ¡Tan madura!.

Gustavo Reyes Ramos 17/03/2014.



AQUÍ...AHORA...

He viajado con hambre de ti, 
ahuyentandome las tristezas que revolotean para comerme, 
abrasado por tu inclemente abandono 
en los desiertos de esta nostalgia que me abrasa cuando te pienso. 
Y quiero decirte en este preciso instante en que  habito con escasez tu falta, 
en este destierro de tu amor que me invade agotado, 
desmemoriado y estéril.
Con estos besos que tengo calcinados en esta sed que no se apaga, 
en estos versos que seducen a la muerte que me acecha; 
callada, ignota, casi dulce, casi muerta, 
con este dolor de ir muriendo día a día, 
en este llanto tan callado y disfrazado de alegría, 
en esta noche tan negra de ti, tan a oscuras de tu risa, 
tan espesa de tu ausencia, en estas horas amargas como el llanto que generas, 
en este latir sin alma, en esta fe ciega de esperarte que me quema, 
en este vivir sin ti, muriendo cada instante, 
que aún te pienso, que muero por ti, 
que todavía trato de encontrar señales de ti entre mis sueños 
y que todavía lloro por ti, 
aunque para ti, solo sea el olvido que dejaste a un lado del camino.

Gustavo Reyes Ramos 17/03/2014.


ME FALTAS ASÍ...

Me faltan estrellas para contarle todos mis ambiciosos sueños a tu noche, para hacer fulgurar mis "te amo"en un rápido destello, para hacer relampaguear mis fugaces "te quiero" y que solo te quede la imagen de su cauda.
Me falta infinito para decirte todos los pecados dulces que aún tengo por hacer contigo. Sacar la suma de todos los capitales e inventar nuevos entre besos serenados, al amparo de nuestros humores cansados por tantos juegos.
Me falta eternidad para entregarte todos los besos que te debo, todas  las caricias risueñas que se me escapan corriendo tras de ti en cuanto te ven y todas mis ternuras que están pendientes porque las tengas y que se han vuelto adictas a tus labios y a tu cuerpo. Aún me faltan muchas y memorables caminatas y ascensos por tus colinas y llanuras de forma lenta y admirando el paisaje, percibiendo el aroma. Me faltan  aún muchos arribos a la cima de tu monte del Olimpo (me vería muy pobre si solo dijera que es de venus ¿sabes? porque en esa tu parte, tu hermosa parte, se podrían engendrar a todos los dioses) adulador me dices...pero no, no lo soy. En todo caso, y pecando de modestia podría solo decir que la hendidura de tu sexo, es el río estigia de mi universo; la frontera última donde dejo atrás lo mundano y me adentro en lo divino, volviéndome invencible como Aquiles. Aún me falta decirte que el simple hecho de que tu sepas esto que te digo, podría ser la razón necesaria para que tu fueras soberbia y sin embargo eres tan dulce, tan sencilla que por eso me has robado el alma, que por eso, no tengo ojos para nadie más...te lo digo en esta noche, que sin ti, siempre me faltara el desvelado estruendo de tu dique roto, el rumor trepidante de tus caricias nocturnas y tus agonías de éxtasis. Te lo digo ahora que aún me faltan esos ojos amarillos de pantera en celo a punto de comerme, ahora que no siento tu aliento cálido meciendo mis rubores... Te lo digo en este instante que me hace tanta falta la respiración pausada de tu alma dormitando cansada, aquí, a mi lado, dándole todo un insomnio que pensar a nuestros despiertos sueños.

Gustavo Reyes Ramos 03/03/2014.


GRACIAS.

Nunca supiste de mis lagrimas más amargas, de mi soledad más gélida,

del derrumbamiento de mis sueños, de la caída del gigante que fui, 

y de las ruinas en que me debato en tu abandono.

Nunca supiste de mi callado dolor, ni de mi tristeza más devastadora, 

cuando el alma se me perdió en laberintos de angustia 
por no saber si estabas bien. 

Ni de cuando la vida me comía el corazón,
con dentelladas fieras al sentirme abandonado.

Nunca supiste, porque tu eras feliz y dichosa en tu mundo, 

lejos de mi, inmersa jovial y divertida en tu olvido... 

sabedora de que a mi, se me quemaba el alma por saber de ti, 

o quizás lo sabías y ni siquiera te importó. 
Aún así, quiero en este último adiós, 

darte las gracias por la loca y fugaz ilusión que me diste, 

pero quiero pedirte un favor, 

jamás vuelvas a jugar con el corazón de un hombre... 

Porque abandonar sin motivo, también es jugar.

Gustavo Reyes Ramos 14/03/2014.


lunes, 5 de mayo de 2014

ELLA.

Ella era el sueño errante que nunca confesé, pero que siempre tuve vagando como astilla inquieta por mi sensible inconsciente. Como fantasma de amor,desvelaba mis insomnios con sus labios encarnados, ella la descarada de siempre que así, sin conocerla, sin habernos presentado, sin saber siquiera de ella, andaba por mi mente descalza, insolente, con su alma totalmente desnuda, acechándome, azuzándome, seduciendome.
Yo la había presentido antes, creo que fue una vez que mirándome en sus ojos, sin querer, en un parpadeo le abrí de par en par las puertas de mi alma; no lo recuerdo realmente porque cabe la posibilidad de que lo haya vivido solo en sueños de sueños y sin embargo ahí estaba, desvergonzada, bebiéndose uno a uno mis suspiros, con su sonrisa más coqueta, como si de margaritas se tratasen, mostrándome sin pena sus ayeres y nuestros futuros, (en la unión de sus muslos podría jurar que se me derretía ya el alma). 
Cuando repentinamente, dejó caer sobre la mesa, ante mis ojos, su carta triunfal, con la oferta coqueta de hacerme rey en ese loco instante eterno... Pasar a la posteridad con ella como instrumento para tocar el cielo. Ofreciéndome en su escote el presente sin miedos, la dicha sin promesas con el único compromiso de dejarme llevar a cambio, por las alas de su beso hasta las adictivas delicias de su sexo, viviendo esta noche o hasta mañana o quizás solo la misma eternidad efímera... Como dije antes, no me prometió nada que no fuera a cumplir al momento. Y me deje llevar hacia sus brazos,con la docilidad de un vagabundo ebrio de la incuria del mundo, incierto de mañana, con la promesa de un refugio entre sus labios, enganchado por sus ojos, tomado de la bruma fría de su pequeña y dulce mano, caminando hacía la noche, nuestra noche, dispuesto a disolverme en la neblina densa de su sensualidad y en su precioso cuerpo de pantera en celo.

Gustavo Reyes Ramos 31/03/2014.