YENDO A TI.
Estoy harto de buscar senderos para soñarte.
Cada vez se hacen más raros y difíciles los instantes en que puedo regresar a ti.
¿Quien manda en el tiempo?
¿Quien hace las reglas y forja los instantes?
¿Porque de mis anhelos no se apiada?
¿Estará ciego y sordo?
Ojalá y sopesara como yo todo lo que fuimos en ese breve lapso en que amantes nos miramos y reconciliara para mi, el pasado con el futuro para dejarme ir en el presente a tu lado.
Siempre quiero ir hacia ti.
Eres la meta de mi día. Y día a día, mis sueños se calcinan por volver a ser contigo y para ti.
Busco un cariño a tientas en la oscuridad para fumarlo en esta inmensa negrura que es la vida sin tu presencia; mientras sigo pensando que cada paso que he dado, me acerca aunque de una forma exasperantemente larga, mediante un inmenso rodeo, a tu lado.
Así es la maldita condena de esta vida. Una sombra, un instante duran la eternidad del mundo, convirtiéndose en una vida de espera, en una eternidad de condena, pero a pesar de ser así, es seguro que hacia ti camino cada día que se extingue. A tus brazos voy en cada sueño que de noche te hago mía. Y sé, que cuando no haya más, mi corazón donde la tierra es tan dura de tan agreste y mi memoria, donde los cielos son tan azules y tan limpios, serán de vuelta el único hogar en que yo te ame nuevamente, el único lugar, donde yo te viva eternamente.
Gustavo Reyes Ramos. D.R.

Muy lindo escrito y muy sentido
ResponderBorrarMuy lindo escrito y muy sentido
ResponderBorrarMuchas gracias mi niña guapísima!
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