EL AGUA CORRE.
Suspiro, y vuelan espantadas
las nostalgias que te guardo,
como una desbandada de
sombras huidizas. Tus
recuerdos se empiezan a
desdibujar en mi memoria,
hasta el dolor se ha cansado
de esperarte y poco a poco,
vivo, muero o enloquezco... ya
no sé. Así como tampoco sé, si
agradecértelo, odiarte,
perdonarte o serte tan
indiferente como el propio
adiós que jamás me diste. Ni
siquiera eso tuve para
dignificar lo nuestro. El agua
corre, la vida pasa, el tiempo
del "por siempre" a llegado a
su fin.
Gustavo Reyes Ramos12/03/2014.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
¡Gracias por tu comentario!