¿VIVA MÉXICO?...
Estoy cansado de la estulticia del ser humano que se repite una y otra vez, en su ausencia de memoria.
Tal vez, y solo tal vez, me hagan falta unas buenas vacaciones mentales. Es decir, me gustaría poder sacarme el cerebro y mandarlo lejos o encerrarlo en una caja oscura y aislada donde después de un tiempo de no tener ninguna estimulación, saliera y viera todo nuevo y maravilloso y así, pudiera yo imitar a algunas gentes que se limitan a agradecer cada nuevo día a su dios (sin mirarle ningún defecto... como hace los niños en su bendita inconsciencia).
Estoy cansado de la idiosincrasia acomodaticia y huevona de la gente. Y no sé para que me quejo, si bien pudiera cualquier otro quejarse ¿Verdad?
Harto de la doble moral donde las mujeres dicen ser princesas, pero son "cabronas y chingonas" donde pregonan su libertad a los cuatro vientos pero exigen que el hombre las mantenga. Donde se quejan y odian al machismo, pero son las primeras formadoras del mismo en sus "pequeñines" querubes infernales. Igual que del maltrato y la falta de respeto a los demás.
Estoy harto de vivir en esta época decadente donde la mujer es fomentadora de la ignorancia y la decadencia consintiendolas, promoviendolas y heredándolas.
Donde el hombre es "princeso" tibio y falto de testosterona y de principios para lo que realmente debe ser hombre y no para las payasadas de andarse arañando la cara con otros o "chupando" hasta el embrutecimiento total cada fin de semana.
Estoy harto de esta época en que todo lo debe de resolver el "diosito". Donde la falsa moralina tibia y descafeinada de los creyentes, les hace pensar que ese ser mágico algún día hará justicia, y dejan todo en sus "benditas manos" hasta que se hartan y se vuelven bestias feroces sedientas de sangre, (que no de justicia). Ojalá y renaciera el fervor cristiano al estilo de San Francisco de Asís (quien sepa... pues ya sabe, quien no, pues puede investigar. No les digo aquí porque ya bastante flojera les va a dar leer Taaaaanto.)
Estoy harto de esta época donde impera la ley del más fuerte, del más abusivo, del más "marrullero", donde las conciencias se arrastran por billetes o posiciones o por "amiguismos" insulsos que no les llevan a nada. Y donde la gente misma solo por el gusto de la mediocridad le pone el pie a cualquiera que tenga una iniciativa (aún y cuando esta sea buena para todos).
Estoy harto de esta época donde impera el "chingue yo y chinguense los demás" donde todo mundo es "listísimo" tanto, que jamás admite que se equivoca. Donde son tan "listos" que venden su patria, sus sueños, y su libertad, por unos pesos y todavía se jactan diciendo "¿Y a ti que te dan, que te retribuye el pensar distinto?"
Estoy harto de esta época del aparentador, que trata de imitar al batracio pudiente y alevoso porque lo admira en serio.
Estoy harto de esta época donde los mediocres se regodean, escuchando el chapoteo que hacen al estarse moviendo en su propia mierda.
Estoy harto del "mirey" al cual esos mismos mediocres han encumbrado en su trono "espanta-pendejos" si, así como se oye VULGAR, MEZQUINO, PEDANTE, FRÍVOLO Y DISOCIADO DE LA REALIDAD pero donde lo han entronizado los miles de "admiradores" INSULSOS, CLASISTAS Y PUSILÁNIMES que no tienen nada, que no son nada, pero que aspiran a ser "fresistoides" jodidos. Ciegos a toda realidad donde jamás de la mesa de sus amos, caerá una migaja que solo por un día les lleve a vivir los desplantes de sus "ídolos".
Estoy harto de vivir en México, mi México, donde no sé qué le ha pasado a mi gente, a mis jóvenes, que en lugar de hablar de revolución, se la pasan buscando animales estúpidos y fantasioso, olvidándose de los necesitados, de los miles (hombres y animales) que volverían a vivir si alguien les ofreciera un poco de alimento una caricia o les dijera "¿estás bien?... ¿necesitas algo?". Donde hombres y mujeres prefieren decir "Hay dios dirá" que unirse a las causas de todos. Donde esos mismos hombres, mujeres y jóvenes, prefieren evadirse en la fiesta y la inconsciencia, antes que tomar un libro y aprender y enseñar que tenemos derechos sí, pero también obligaciones, que somos un gran pueblo cuando actuamos con civismo y conciencia y que esa misma consciencia podría hacer mucho por nosotros mismos si practicaramos la desobediencia civil organizada.
Este quince de septiembre, habrá pozole, y gastos y cohetes y fiesta y transmisión en cadena nacional de las fiesta patrias. y podría decir que también nacionalismo "de a peso" pero ya ni de ese conocen los mexicanos que admiran al "chapo" y a "Paulina Apretalini", a "Ladie corcho-dipu" y demás runfla de gañanes sin nombre que se mueven en lo oscuro aspirando secretamente a ser los "lords y ladies" que hacen sus desplantes para ser admirados en las redes sociales. Estoy harto y me dueles México.
Gustavo Reyes Ramos. D.R.
