martes, 31 de diciembre de 2019

HERENCIA.

Bebo, porque heredé este licor y por más que apremio los tragos, no puedo acabar la botella que me dejara un semi-dios vagabundo uraño por antonomasia, quien me dejara además de su aguardiente, sus sueños difuntos, sus poemas ciegos, sus suspiros cojos y los besos más dulces que jamás pudo dar a las divas callejeras de su caballerosa pretensión.

Me heredó también, una endecha amorosa, con devocionario y culto a una muchacha escolar de su juventud, erigida en el pedestal enorme, de los años perdidos.

Me dejó de sus cuitas, un dolor constante y la desconfianza de un alma quebrada, empapada en el llanto de su corazón puro y noble. Aunado a sus años malditos en que vivió venciendo el viacrucis del diario. También recibí su ira ante la injusticia, sufrida en su propio costado.

Heredé los agujeros de los clavos con que el desprecio, el asco, y el desagrado lo crucificaron en soledad.

Heredé sus ganas de andar desnudo para demostrar que no me hace falta nada y que lo que realmente me falta, ni se ve, ni nadie está dispuesto a dármelo, en esta sociedad apurada y enfocada en el desamor.

Heredé su licor... El blues cínico con que lo canto hoy, ese, ese lo puse yo.

                                                          Gustavo Reyes Ramos.

viernes, 4 de octubre de 2019

Es el blues.

Es el blues, el mismo blues que conforma mi anatema, 
el que me seduce, me destroza y me enamora; 
el que me hace renacer ebrio de dicha o de pena, 
para escribir letras urañas, mustias y malditas, 
pero siempre ingenuas, tiernas y encandiladas 
para hablarle al amor al oído. Aunque ya no pueda... 
aunque ya no deba, ni sea prudente, 
ni aconsejable por la moral y las buenas costumbres. 
Así que, sirva pues entonces cantinero, 
otro vaso lleno, de la misma nostalgia romántica, 
demencial y conspicua...que ésta noche, 
me quiero embrutecer con esta pasión insana, 
real o ficticia pero siempre rechazada. 
Que me arropa y me desangra, 
de un modo oscuro y perversamente dulce; 
cual mortaja confortable con hechuras de mi propia necedad.
                                                                        G.R.R.

martes, 24 de septiembre de 2019

COSA DE LOCOS.

- ¡Que tanto me olisqueas! - Le increpe ya ligeramente molesto...
- Hueles a loco -me dijo-
- ¿Y a que huelen los locos sabiondo? -Le contesté...
- ¿Yo qué sé?...A saliva seca, a sudor, a mugre, a orina, a comida rancia, a miedo... A todo y a nada, pero invariablemente a sangre seca de gentes, - sentenció y bajó la mirada al piso, rascando al descuido la tierra con la punta del zapato, pensando para sus adentros,que el daño ya estaba hecho...
- Guardé silencio y me dediqué a mirar las nubes, mientras pensaba que eso me sacaba por tratar de platicar con los fantasmas de mis alucinaciones malditas. Ya habría oportunidad de degollarle cuando ni siquiera yo me diera cuenta.
G.R.R. 




domingo, 22 de septiembre de 2019

LA FIESTA.


El último recuerdo que tengo, es ir conduciendo por la carretera en la noche. Recuerdo el aire tibio colándose feliz y a raudales por las dos ventanillas abiertas del auto conforme aceleraba... nunca he conducido despacio.

Recuerdo su beso, el sabor de su piel y su calor antes de que tomara rumbo a la libre. Recuerdo que me dijo que me esperaría... tal vez...

Recuerdo una canción que me gusta mucho reproduciéndose en el estéreo del coche... "oh happy day" es un gospel ¿sabe? Esa canción me gusta, porque me hace pensar, soñar si usted lo quiere, que incluso hasta los monstruos tenemos esperanza... Aunque yo sepa que no es así. Siempre estoy consciente de ello...Aquí donde me ve, siempre he sido un romántico... jejeje, ¡de verdad! Yo, como algunas jóvenes y dulces doncellas, en el fondo siempre soñé con casarme y llevar una vida sencilla y sin sobresaltos. Tenía muy grabada la imagen de la pareja feliz... me hubiera gustado ser feliz alguna vez... digo, ganar una para variar y no vivir a "salto de mata"... incluso hasta el apodo que tengo me disgusta... "Bestia" ¿que saben todos de lo difícil que es llevar a cuestas tantas memorias de almas que no merecían lo que les hice? y si, me arrepiento, y mucho, pero era lo único para lo que yo he tenido "dotes" naturales... nunca he podido crear nada... ¡Ah, pero viera lo bien que se me da la destrucción!...
Ni siquiera sé porque le digo esto. Creo que me estoy poniendo sentimental.
¿A dónde me dijo que estamos?... Perdón, no se que me pasa, estoy muy disperso y de hecho, ese es el motivo por el cual creo estar perdido. Quizá es el golpe en la cabeza, los médicos dicen que a veces y sin que uno se de cuenta, pueden resultar muy peligrosos...
Allá adelante se mira parpadear algunas luces... ¿Sabe usted el nombre del pueblo al que vamos? ¿Hace cuánto que caminamos?
No sé porqué, pero su rostro tiene para mi, un aire familiar... su bigote, su piocha tan bien recortada y no me lo tome a mal, pero hasta su mirada maliciosa me da un "aire", una idea de haberle visto antes... ¿Ha estado usted en la ciudad de México?
Soy muy mal fisonomista... Recuerdo a las personas más por sus manías y sus costumbres que por sus caras... Las caras siempre cambian; ya sea por el tiempo o por la intervención del destino o del cirujano, pero los hábitos; esos permanecen casi toda la vida. A veces los malos hábitos se abandonan, pero los que se hacen de manera inconsciente, esos duran toda la vida. Eso distingue a cada ser humano y son tan imborrables como sus huellas. Yo hacía mi trabajo en base a eso... a los hábitos y costumbres de las personas, eso siempre les delata... ¿sabe?Siempre pensé, que un hombre sin hábitos, es como un engendro sin sombra o una persona sin huellas.
Hace muchísimo calor ¿no cree usted? No comprendo su silencio y mi diarrea verbal; realmente no soy así. Siempre fui y he sido muy callado... Este camino se me ha hecho muy largo y pesado, a más de oscuro y silencioso... ¿se ha dado cuenta que no hay ningún ruido? ni de insectos ni animales nocturnos y eso se me hace muy extraño... Siento que he caminado a su lado una eternidad... Hace tanto calor, que el aire de la noche huele a incendio... creo que tanto caminar me ha despertado el apetito. Ah, y antes de que lo olvide, quiero decirle que su gabardina le luce bien, lo mismo que el traje que se ve de buen corte... casimir ingles supongo... el bastón y el sombrero (aunque en desuso) también le sientan bien... ¿Es un Stetson?... pero lo que desentona son esos guantes de cabritilla en color rojo sangre... yo hubiera escogido un color más discreto... siempre he sido partidario del bajo perfil, no me gusta ni la ostentación, ni la estridencia en colores.
Parece que llegamos en medio de una festividad importante... ¡Que bueno! Así, será más factible que encontremos algo de comer... ¡Cuanta luz!... ¡se parece mucho a la fiesta pirotécnica que se hace en Tultepec!... ¡Todos andan disfrazados de "toritos"! ¡Esto se ve genial amigo mio!, lo malo es el calor... ¿Amigo?...
 G.R.R. Derechos reservados.