miércoles, 25 de marzo de 2020

TÁCITA AUSENCIA.

Aún recuerdo tus ojos y el calor de tus labios,
musa invisible de tácita ausencia.
Los recuerdo como tu piel y tus caderas,
como tu mirada y tu voz.
Los recuerdo con la vehemencia con que los marineros añoran el mar estando en tierra firme,
los recuerdo con el fervor de un estandarte en santa cruzada,
los recuerdo, con la convicción con que los perdidos siguen a la estrella del norte. Con la fe de una mentira que se repite mil veces; esperando que algún día se haga realidad.
Los recuerdo con la firme convicción de que algún día,
en algún momento, en esta o en cualquier otra vida,
los veré y serás realidad,
y entonces me daré cuenta que un día por otro te he querido
y que algún día por otro te he odiado,
pero que sin embargo, todos los días de mi vida,
siempre te he extrañado.
Gustavo Reyes Ramos. Dr.

jueves, 12 de marzo de 2020

ESCRIBO PARA EL AMOR.

Escribo para el amor, porque aunque ya no tenga corazón, alguna vez me pareció sentirlo cerca, con su aletear de mariposa blanca, dulce, tierna y pequeña.



Escribo para el amor porque a pesar de ser un demonio, un condenado, un ósculo ofuscado, tenebroso y destinado a la nada, viví, y fui joven aprendiz y amante. 


Escribo para el amor aunque sea un ser oscuro, un proscrito a las sombras y al desprecio, porque alguna vez ame, con auténtica calidez y necio empeño, pagando con creces el costo del engaño, la mentira y el desdén.


Desde entonces todo es oscuro en mi, tan oscuro,como la noche más negra en que he amado,como el verso maldito aquel, que alguna vez, he negado a otro ser atribulado; o la esquela amorosa que escribí transido de dolor, con el alma amortajada y mi sentir obnubilado del luto más lóbrego que he vivido, cuando dios me negó el amor, llevándoselo con él.


Desde entonces todo es oscuro en mi, tan oscuro, como el rumor de caricias furtivas en los cuerpos de los amantes prohibidos,
como las miradas clandestinas que se dan en la vigilia, como el delicado y cálido placer de un beso robado, o el oscuro y frío intenso de uno comprado.


¿Cuánto sé yo de los amantes? Es como preguntar cuánto sé de lo prohibido, o cuán oscura es la relación más turbia que he tenido.
Mejor diré, únicamente, que escribo para el amor, porque amantes tuve, he vivido y del amor poco ya,me es desconocido.

                                                     Gustavo Reyes Ramos. Dr.

Se recomienda escuchar "Claro de luna" de L.V. Beethoven durante la lectura
ME ENAMORÉ

Me enamoré de sus ojos tristes, de su cintura breve y sus redondas caderas. Me enamoré de su locura, de sus sueños preciosos y su risa azucarada. Me enamoré de su cabello al vuelo, de sus labios carnosos y sus bailes descalza. Me enamoré de su alma de gigante, de su coraje para defender su alegría y de su fortaleza para vivir la vida. Me enamoré del imposible acto, de besar el lunar cerca de su boca que invitante y seductor en mis sueños, me pedía hacerlo mío.
y para recordarla, voy pintando su sonrisa en cada paso, en cada esquina, con los suspiros que me nacen de quererle. Señora de mi alma, dueña de mi tiempo y soberana de mi corazón.
GRR 24/08/18 Dr.

domingo, 1 de marzo de 2020

TRES ESTACIONES.
(fragmento)


Añoro el invierno. En el puedo sentir el fuego de tu carne sin sofocos, sin desdoros. Es como la temporada de lluvias otoñales, cuando tu sexo se torna líquido y me empapa los sueños y me embriaga despierto. Aunque el verano es digno de mención, pues es en esa época en que te encanta andar desnuda por mi casa, por el patio, por mis letras, mi cabeza, mis noches y mis ojos.
La única temporada en que estoy a disgusto, es la primavera casi no estás y tu olor pierde carisma. Te vuelves seca, árida y distante. No reverdeces y te marchitas mustia y agria... como la misma muerte.
GRR.