dioses, demonios, vida, muerte, amor, alegría, llanto, sentimientos, pensamientos, música...¡¡¡de todo!!!
martes, 31 de octubre de 2017
ROTO.
(Un sueño nada más).
No sé, porque, cuando mas roto estoy, es cuando mas te platico. Es como una de esas comedias tragicómicas; mientras mas agreste e hiriente es mi destino, mas tengo que decirlo a voces, para que más risa cause, para que mas gente se entere. ¡Sufro, me duele!, ríanse todos de la desgracia de este viejo adefesio idiota que lo único que pide, es un poco de ternura y respeto y quizá, si sobra, un poco... Poquito de amor... ¿Es tan difícil? No quiero más.
¡Oh, un asalariado! Acércate amigo querido, que el show de este tu humilde servidor, simplemente intenta conmover tu corazón ¡Te lo juro joven!, ven acércate que te juro también, que no te voy a complicar la vida. Es solo un poquito de cariño, si puedes, cuando tengas tiempo y te sobre algo. No te voy a atosigar, ni a acosarte. Es una limosna... No más... ¿Cuando te ha complicado la existencia dar una misera limosna? Dar, en cambio, fortalece el alma y oxigena los corazones nobles. ¿Acaso no fue Jesús quien dijo "Pedid y se os dará"? ya lo dijo San...¡ Hijo de sus reputas nalgas... Me dejó hablando solo! ¡Vete mucho a la chingada culero... De todos modos ya sabía que eras ojete y trabajas en el PRI!...
Me siento solo Señor. Estoy viejo, maldito y harto de ser un miserable. Nada me llena. Nada me conforta y nada me sorprende... Aunque también, nada... NADA, me quita este frío de incomprensión y vacío, que me hiela el alma.
En este mundo, el amor puro tiene solidas bases de interés. Los actos desinteresados esperan recompensa... O reconocimiento, que al fin y al cabo es otro tipo de recompensa. Todo lo que el ser humano hace por su semejante, lleva implícita la reciprocidad obligada e interesada.
¡Que frío hace! Debería probar suerte en el otro camellón. Me encontré una colilla a la mitad y encendida... ¡Gracias Señor por recordar (aunque sea así, de esta forma miserable) a este que también es tu hijo!...Perdón... Lo siento. Es el frío mi Señor... Discúlpame la ironía. Si no te tuviera a ti, para platicar, me volvería loco... Bueno, más.
Nadie me mira siquiera... Pues ¿que clase de gente es la de hoy? Antes al menos les daba miedo. Hoy están tan deshumanizados, que solo indiferencia les provoco... Ah, y asco, sí, mucho "asquito". Como a ti. ¿Cuánto tiempo ha pasado y sigues enojado conmigo? ¿No te han bastado mis deformidades, mis males y calamidades? ¿No han sido suficientes todas las blasfemias a las que se me asocia? ¿No es suficiente que sea el ejemplo de una sarta de enfermos patanes y psicópatas que creen que deben adorarme, para poder rescindirme el castigo y recibir tu perdón? Viejo, caray, discúlpame, pero eres igual de extremista que la competencia. ¿Cuando será que vuelvas a verme con tus ojos buenos?... ¡Y dicen que yo soy el soberbio!... Mírame aquí, limosneando un cariño entre estos simios sin alma...
Estoy cansado... ¡Muy cansado! Hace mucho que no duermo plácidamente... ¡Ay mi Señor! Si tu supieras el negociazo que han hecho los micos estos (que con falsa modestia se auto denominan humanos) contigo y conmigo... ... No sé porque no te dan asco.
Tengo frío mi Señor, estoy cansado y harto... Aburrido también y ¿sabes? No sé porque el día que descansa Miguel, festejando su cumpleaños, deba yo, andar mendigando en busca de un alma buena y amorosa si ambos sabemos que... Espera, ¿Qué es lo que ven mis ojitos? ¿Es eso una niña?... ¡Aay Chuy! Soy el malo de la peli y ¡hasta escalofríos me dieron! ¿No es una de tus bromas mi Señor? Digo, que, YO, (o sea, que demonio), hace una niña a mitad de la calle a las doce y media de la noche?... Hermosa, pequeña, serena, dulce y pelirroja... Náaaaaaa esta es una de tus bromas Señor, o del engreído ese del Chuy, tu preferido... ¡Mira, mira!... ¡Cuán gracioso es su caminar y como juega el viento con su cabello largo!... Señor, te pido, por favor, no juegues con este pobre viejo imbécil y maldito... Mi hartazgo y mi sufrir ya no están para eso. Si es un castigo, te suplico, ¡apártalo de mí! Si es una tentación... Mi Señor, ¡no la quiero! Renuncio a ella y te pido perdón si te ofendí y con ella, con esta dulce visión tratas de corregirme... Señor... Mi Señor, ya está muy cerca... ¡Apártala de mí, que el resplandor que emana me atemoriza!... ¡El calor que emana de su alma quema!
- ¿Estás solito?
- Aaaargh... ¡Pa la chin... Ya me cargo!... Este... ¿Mande usted?
- Que si estás solito... ¿Porque Tiemblas? ¿Tienes miedo?...
- Errr... ¡Noooo, como crees! Es el frío, si, el frío... Jejeje...
Al contrario, ¿No te doy miedo yo? ¿Sabes quien soy? ¿No te doy asco?
- ¿Miedo? ¿porque? - No sé que es el asco... - Ven - (dijo al tiempo que tomaba mi tosca garra entre sus manitas) Te voy a llevar a mi casa, te voy a arropar para que se te quite el frío y te voy a querer siempre, Se bien quien eres. Te conozco bien y lo único que importa, es que ya no vas a tener que volver al infierno y vas a dejar de ser el malo porque has encontrado un cariño verdadero...
La mire fijamente y no supe como ni porque, pero puedo jurar que los ojos se me humedecieron tan de pronto, tan inesperadamente, que hasta me dolieron ¡Era tan dulce!...
- POC, POC, POC... POC, POC, POC... ¡MUÉVASE AMIGO!
Los golpes con la linterna del vigilante del predio donde paré, me pusieron alerta y despierto de nuevo.
Me enderece en el asiento. Me había quedado dormido en el auto. Fue sólo un sueño. Un sueño bonito o una pesadilla, ¿Quien lo sabe? Los ojos me dolían y ardían a la vez.... ¡Tenia lágrimas reales donde alguna vez tuve alma!
Gustavo Reyes Ramos. D.R.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
jueves, 26 de octubre de 2017
- ¿Sabes? Hay tipos, que en su mente fantasiosa, a falta de un logro o de una buena experiencia por narrar, se inventan historias de fantasmas...
- Ujumm...
- Y ¿Sabes que es peor?
- ¿Que?
- ¡Que haya sujetos descerebrados que les crean!
- ¡Hombre, pues tienes razón!
-¿Verdad?
- Si caray, ahora solo hay que esperar a por un tipo que los tenga bien puestos, para exponerle nuestro punto...
- Si pues, cobardes mortales, ya van dos que con solo tocarles, ¡Se me Cagan de susto!
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
sábado, 7 de octubre de 2017
3:33
Son las tres y treinta y tres minutos de la madrugada. La hora maldita dicen. Tres y treinta y tres minutos que parecen eternizarse mientras me sirvo un vaso de leche de soja que jamás sabrá a leche (de hecho, sabe a rayos), pero alimenta mi ilusión de disminuir mi deuda karmática y mi huella de carbono. Si quieres mejorar o esperas evolucionar, algún sacrificio hay que hacer.
Vago como alma en pena por la casa oscura. Aunque ya no es porque te extrañe, porque te espere, ni porque ocupes mi mente y mi corazón. Ahora son sólo negocios.
La luz apagada y cortinas especiales, me permiten ver hacia afuera, pero impiden que me vean de afuera hacia adentro. Entré por el callejón, Al "puro vuelo" como siempre, con los faros y el motor apagados... y como siempre, me asomo a la ventana para constatar que cada quien este en sus asuntos y no me hagan el favor de dedicarme tiempo y atención y se pregunten "¿Que hace el bonachón del vecino llegando a esta hora?" O "Salió en su coche, que extraño; siempre ha dicho que no funciona"
"Todos tienen algo que esconder, excepto mi mono y yo" Reza el nombre de esa vieja canción de los Beatles, aunque quizá mi mono y yo, compartimos secretos con todos los demás.
Bajo a la cochera y checo que haya encendido todos los ventiladores de piso y que estos sigan funcionando. Es difícil enfriar rápido un motor de ocho cilindros al que le has exigido tanto en una noche.
Son las tres y treinta y seis. "Sigo en hora mágica" me digo a mi mismo, mientras agrego un poco de vainilla, vodka y azúcar a la leche, miro por la ventana el discreto burdel que el vecino viudo ha montado con sus hijas. Son bonitas las niñas y ¡muy simpáticas! y de alguna forma lo hacen con gusto para ayudar a su padre. Al mismo tiempo, veo que el otro vecino, tres casas a la derecha, (aquel que es pastor), va llegando con su esposa echa un guiñapo, el maquillaje y las medias de red corridas, medio envuelta en una gabardina que deja ver sus desnudeces y un collar ancho en su cuello unida a una cadena que termina en la mano del hombre "santo" en su fase de demonio. "Mostradme un hombre sin vicios ocultos, y os mostraré a un mentiroso" pienso.
No sé para qué me fijo en la hora, si realmente no importa. Cada día y cada noche de viernes es idéntico al anterior. A las cuatro de la mañana vendrá el distribuidor de droga disfrazado de tamalero a vender su porquería a los trabajadores del mercado y a las cuatro y cuarto, pasara la patrulla a cobrarle el "derecho de piso". Somos una sociedad exacta que se mueve al filo de la doble moral y la ceguera "cada quien hace lo suyo y aunque sea ilegal yo no me meto, ni lo veo".
Termino mi vaso de leche, lo lavo, lo desinfecto, lo seco y lo coloco en su lugar. "El diablo está siempre atento a los detalles".
Vuelvo a bajar, ya listo para limpiar la cajuela del "Tío". Cepillos, esquineros, hipoclorito, bicarbonato, agua oxigenada, vinagre, agua mineral y alcohol industrial... "Todos tenemos algo que esconder" pienso de nuevo y comienzo a tararear aquello de "Fixing a hole".
La madrugada clarea y la gente honorable marcha rumbo a sus benditos trabajos, para descansar "como dios manda" al día siguiente, mientras yo alisto todo para seguir reparando los agujeros de dios, el lunes por la noche.
Gustavo Reyes Ramos. D.R.
Son las tres y treinta y tres minutos de la madrugada. La hora maldita dicen. Tres y treinta y tres minutos que parecen eternizarse mientras me sirvo un vaso de leche de soja que jamás sabrá a leche (de hecho, sabe a rayos), pero alimenta mi ilusión de disminuir mi deuda karmática y mi huella de carbono. Si quieres mejorar o esperas evolucionar, algún sacrificio hay que hacer.
Vago como alma en pena por la casa oscura. Aunque ya no es porque te extrañe, porque te espere, ni porque ocupes mi mente y mi corazón. Ahora son sólo negocios.
La luz apagada y cortinas especiales, me permiten ver hacia afuera, pero impiden que me vean de afuera hacia adentro. Entré por el callejón, Al "puro vuelo" como siempre, con los faros y el motor apagados... y como siempre, me asomo a la ventana para constatar que cada quien este en sus asuntos y no me hagan el favor de dedicarme tiempo y atención y se pregunten "¿Que hace el bonachón del vecino llegando a esta hora?" O "Salió en su coche, que extraño; siempre ha dicho que no funciona"
"Todos tienen algo que esconder, excepto mi mono y yo" Reza el nombre de esa vieja canción de los Beatles, aunque quizá mi mono y yo, compartimos secretos con todos los demás.
Bajo a la cochera y checo que haya encendido todos los ventiladores de piso y que estos sigan funcionando. Es difícil enfriar rápido un motor de ocho cilindros al que le has exigido tanto en una noche.
Son las tres y treinta y seis. "Sigo en hora mágica" me digo a mi mismo, mientras agrego un poco de vainilla, vodka y azúcar a la leche, miro por la ventana el discreto burdel que el vecino viudo ha montado con sus hijas. Son bonitas las niñas y ¡muy simpáticas! y de alguna forma lo hacen con gusto para ayudar a su padre. Al mismo tiempo, veo que el otro vecino, tres casas a la derecha, (aquel que es pastor), va llegando con su esposa echa un guiñapo, el maquillaje y las medias de red corridas, medio envuelta en una gabardina que deja ver sus desnudeces y un collar ancho en su cuello unida a una cadena que termina en la mano del hombre "santo" en su fase de demonio. "Mostradme un hombre sin vicios ocultos, y os mostraré a un mentiroso" pienso.
No sé para qué me fijo en la hora, si realmente no importa. Cada día y cada noche de viernes es idéntico al anterior. A las cuatro de la mañana vendrá el distribuidor de droga disfrazado de tamalero a vender su porquería a los trabajadores del mercado y a las cuatro y cuarto, pasara la patrulla a cobrarle el "derecho de piso". Somos una sociedad exacta que se mueve al filo de la doble moral y la ceguera "cada quien hace lo suyo y aunque sea ilegal yo no me meto, ni lo veo".
Termino mi vaso de leche, lo lavo, lo desinfecto, lo seco y lo coloco en su lugar. "El diablo está siempre atento a los detalles".
Vuelvo a bajar, ya listo para limpiar la cajuela del "Tío". Cepillos, esquineros, hipoclorito, bicarbonato, agua oxigenada, vinagre, agua mineral y alcohol industrial... "Todos tenemos algo que esconder" pienso de nuevo y comienzo a tararear aquello de "Fixing a hole".
La madrugada clarea y la gente honorable marcha rumbo a sus benditos trabajos, para descansar "como dios manda" al día siguiente, mientras yo alisto todo para seguir reparando los agujeros de dios, el lunes por la noche.
Gustavo Reyes Ramos. D.R.
Guapo, atlético, simpático, modesto, rico...naaaaaaaa...feo y sin dinero...pero honrado y buen amigo y escucha.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

