Fui a la noche, a recoger ramos de luz y "te amo" susurrados en el viento, para entregártelos frescos, dulces y perfumados de mi alma. Para ponerlos en tus manos pequeñitas y decirte que he encontrado mi vocación verdadera, que es vivir entregado a ti; con la mera idea de complacerte y saciar esta sed de tus ojos de miel y esta hambre que tus carnosos labios me provoca, te los entrego en tu ausencia rociados con suspiros que tu recuerdo desencadena en mi , deseando que en el tiempo en que te vuelvas a acordar de mi, no se marchiten.
Gustavo Reyes Ramos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
¡Gracias por tu comentario!