sábado, 24 de agosto de 2013

                             LA SIRENA.

-Era la suya una belleza mágica, encantaba 

realmente a la vista toda ella, su voluptuosidad 
emanaba por todos y cada uno de sus poros, si
viejos la veían, los mismos que la deseaban, 
curándose de inmediato de la impotencia y 
recuperando el ímpetu y el vigor de jovencillos, si
jóvenes la miraban, ¡ni se diga!...incluso los niños 
pequeños, siendo varones, caían hechizados por 
su increible belleza física y la sensualidad que 
emanaba. Si señor, yo lo recuerdo bien y en las 
noches...¡ah, por dios! Esas noches benditas en 
que ella nos cantaba, su voz te transportaba a un 
mundo de ensueño, de placeres inenarrables, de 
goces exquisitos, les juro por lo más sagrado que 
tengo, que más de una ves estuve firme, potente y 
eyacule como un garañón....y sin tocarme...¡solo 
escuchando su canto!...si no la hubiese visto 
aquella noche, le juro que yo también quizás 
intentaría secuestrarla y tenerla, al menos una 
noche y solo para mi, pero despues de lo que vi y 
de lo acontecido, todo se vino abajo, los hombres 
empezamos a presentar males varios, jóvenes y 
viejos por igual sufríamos achaques por su 
ausencia... fue uno de esos mozalbetes que creen 
que por su juventud lo pueden todo, quien pago 
su osadía con la vida, si señor, así como se los 
digo y de la forma más atroz, esa noche, me 
acuerdo bien, típica noche de verano ya casi otoño, 
ella cantaba (siempre que le proporcionaban agua 
lo hacia) ¡era feliz en el agua! lo que no 
sabíamos es que de la misma agua obtenía su 
magia, y aunado a la luna llena de ese funesto día 
su fuerza y vigor se incrementaron al doble...pero 
yo se bien que ella no quería hacer daño, mas bien 
fue su naturaleza que le gano...ella estaba a gusto 
aquí, entre nosotros, nos cantaba y nos devolvía 
la potencia, la salud y la alegría a nosotros y tenía 
la gratitud de nuestras mujeres, ¡tal era su 
encanto! Pero ese funesto día, ese mocoso casi 
hombre, la quiso tener solo para él, ahí fue donde 
se jodieron las cosas, no porque ella fuera mala, 
sino porque el egoísmo se paga ¿o no es cierto? 
incluso creo que es un pecado...pues bien, ese 
chamaco la quiso solo para él, y se escondió entre 
los telones de la carpa para intentar llevársela, 
cuando ella salia del agua, su cuerpo bello y 
hermoso adquiría piernas, unas espléndidas y 
torneadas piernas, y si a eso aunamos su color, 
ella era morena con un color delicioso de piel, 
como doradita y su pelo negro y ensortijado, 
fuera del agua claro, pero dentro, era blanca como 
la leche y su pelo era rubio, pero en ves de piernas 
tenia cola y aletas de pez...esa era su magia, y 
pues les digo, este escuincle idiota, al verla 
magnifica como era, quedo por completo 
encantado por ella y solo pensó en robarla y 
tenerla para si, el entró a su aposento, que era 
todo de cristal, con una cortina corrediza para 
dejarla descansar entre funciones... y la sola 
irrupción de ese muchacho, la trastorno por 
completo, su aroma a joven, el olor virginal del 
muchacho, disparó sus instintos, o vayan ustedes 
a saber que fue, lo que si se, es que en cuanto él 
entró, ella ensancho sus fosas nasales, oliéndolo 
como una hembra en celo huele a su macho e 
inmediatamente salio de la bañera secándose sus 
piernas y adquiriendo su color de mulata 
cazadora, se acerco al mozalbete, mostrándose 
sin pudor alguno ante los asombrados ojos de 
aquel pobre niño, que veía por primera ves a una 
mujer desnuda y no cualquiera mi jefe ¡esta era, 
nada menos, que... la última de las sirenas!

-Bueno, bueno....dijo de forma brusca Benítez, 

mientras yo trataba de imaginar a esa diosa 
delante de los azorados ojos del muchacho...

-Entonces, en resumidas cuentas, la sirena se 

comió al muchacho, sin dejar nada, y 
despues...¿huyó?

-Así mismo mi jefe...


-Como ves Reyes, y las periciales dicen que no 

hay nada de huellas o rastros de sangre en ocho 
kilómetros a la redonda, dando por examinada la 
escena del "supuesto" crimen donde solo se 
hallaron los zapatos y la ropa que vestía...

-Pero mi jefe, yo lo vi, lo vi con mis propios ojos, 

pero caí ante el hechizo de la mirada sicalíptica 
de sus ojos de miel, y no pude moverme, solo 
contemple la macabra escena, hasta que acabó con 
el, viéndola engullirlo con deleite, consumiendo y 
masticando hasta el hueso mas pequeño, bebiendo 
su sangre con un apetito voluptuoso y 
concupiscente, devorándolo todo, incluso el 
cabello....

-Ah, si...y contamos con un testigo presencial que 

se embriaga casi a diario y que dice que ha sido 
raptado por alienígenas y que es uno de los que 
sabe la verdad de porque realmente el hombre no 
llegó a la luna...

-Mi jefe, esas son otras historias y si tuviera por 

ahí una botellita, con gusto se las cuento....

-Jajajaja....vamonos Benítez, aunque a mi si me 

hubiera gustado oír las otras historias...y ustedes, 
no se muevan de aquí...tienen mucho que aclarar, 
incluyendo la desaparición de los investigadores 
que vinieron antes que nosotros ¿eh? 

le dije al 

tiempo que le daba un billete de a 20...

-¡Si mi jefe, muchas gracias Patrón! y pierda 

cuidado, que lo mismo nos dijeron los otros 
policías y hasta que nos den permiso no nos 
vamos, de todos modos, sin ella entre nosotros, 
creo que todos vamos a morir aquí de viejos...

cuando salimos del carpón aquel ya era tarde, 

estaba pardeando casi anocheciendo, y todavía 
teníamos que hacer el informe correspondiente al  regresar a la ciudad, y eso nos llevaría casi una hora de terracería hasta entroncar con la carretera, y de ahí, media hora más para llegar a la comandancia.

Ya en el auto, Benítez manejaba y yo venia 

sumido en mis pensamientos, podría ser un ebrio, 
pero ¡Que buena forma de relatar tenía! venia 
tratando de imaginar la belleza de la "sirena" y 
al mismo tiempo, contrastarla con la dantesca 
escena; cuando un bote terrible que pegó el auto 
me sacó de mis cavilaciones....

-¡Me carga!...se chingo la puta llanta...¿que 

procede Reyes?

-¿No traes de refacción Benítez?


-No, ya sabes que el presupuesto que nos asignan 

es muy limitado y no alcanza para eso....

-Bien, entonces pide ayuda por radio, trata de

darles la ubicación exacta y que vengan por 
nosotros...

Le dije, por mero formulismo porque en realidad, 

no podía pensar ni concentrarme, ya que, por lo 
bajo, escuchaba un canto dulcísimo, suave y a la 
ves excitante, algo así como la primera ves que 
tienes sexo... ¡Emoción, alegría, angustia, pasión, 
todo a la vez!...ya Benítez caminaba hacia donde 
se escuchaba la hermosa voz y yo le seguía, con 
una erección fantástica y sin importarme más 
nada en el mundo, que llegar a la fuente de esa 
inquietante y hermosa tonada.... 

                    Gustavo Reyes Ramos 20/08/2013.

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